Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/219321
La Justicia pone límite al abuso financiero y bancario

El caso del Señor "S", una historia real

 El Señor "S", ciudadano de Resistencia, cobra su salario como docente universitario en cuenta sueldo del Banco "P". Hace dos años, el banco le ofreció un crédito "a sola firma", sin formalismos. Sin embargo, la institución nada le informó sobre las tasas de interés variables —siempre en más— resarcitorias, moratorias o punitorias, gastos de administración, seguros, etc. 


Mientras los intereses subían por un ascensor velozmente, el poder adquisitivo del sueldo del Señor "S" bajaba por un tobogán interminable. Mes a mes le debitaban mayor porcentaje de su sueldo y la deuda del préstamo se multiplicaba hasta el infinito. Del 20% que representaba de sus haberes en un comienzo, ya estaba en un 60%. Ya no podía pagar servicios básicos como agua, luz y transporte. En eso, el "oficial de negocios" del Banco "P", a sabiendas de su situación, le ofrece un nuevo préstamo para pagar el préstamo anterior. Un nuevo crédito para pagar otro crédito. Al Señor "S", acorralado por los intereses, no le quedó otra posibilidad que aceptar la oferta.
La situación llegó a que en un momento el 100% de su sueldo era debitado, no solo por intereses resarcitorios, moratorios y resarcitorios, sino por pagos a un estudio jurídico del Banco "P", que nunca había iniciado ninguna acción judicial.
Desesperado el Señor "S", sin poder disponer de sus necesidades básicas, nos consulta y nosotros iniciamos una medida cautelar para que se suspenda cualquier descuento o embargo y habilitación de su cuenta sueldo, la que hace lugar el juez de Primera Instancia y conjuntamente una acción de amparo para que cualquier pago, cualquiera sea su origen sea deducible solo en el porcentaje que establece la ley, como se verá más adelante que la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial sentenció.
Miles y miles de personas trabajadoras y trabajadores, pequeñas y medianas empresas, hoy son víctimas del sistema financiero. 
La sentencia de la Cámara de Apelaciones en lo Civil y Comercial advirtió que es "de una supina gravedad" que el Banco "P" y el Estudio Jurídico "I", sin orden judicial alguna con conocimiento del Banco "P", dedujo sumas de dinero en forma consecutiva de la cuenta sueldo del Señor "S".
Advertimos "que se dedujeron conceptos no autorizados y que ante la puesta en evidencia repusieron, que se dedujeron porcentajes confiscatorios de los magros sueldos de docente del accionante y se cobraron intereses usurarios, capitalizándose. Que un préstamo de $35.000 se convirtió en un monto que excedía el 400% más, aproximadamente"…
El Tribunal de Segunda Instancia manifestó en su sentencia que se encuentra firme, que el Decreto 484/87 establece que las remuneraciones mensuales de los trabajadores, así como cada cuota del sueldo anual complementario, son inembargables hasta una suma equivalente al importe mensual del Salario Mínimo Vital y Móvil (Art. 1º).
Que las remuneraciones superiores al sueldo mínimo vital y móvil serán embargables en la siguiente proporción: 
1) Remuneraciones no superiores al doble del salario mínimo vital mensual, hasta el diez por ciento (10%) del importe que excediere de este último. O sea que una trabajadora o trabajador que cobre hoy más de $ 45.400 y hasta $ 90.799 solo se le puede deducir el 10 por ciento de esa diferencia, como ejemplo hasta un máximo de $ 4.539,99.
2) Retribuciones superiores al doble del salario mínimo vital mensual, hasta el veinte por ciento (20%). O sea que a partir de $ 90.801 recién el 20% que como ejemplo sería hasta $ 18.160,20.
Acotamos que si existieran otros préstamos o embargos no se suman, tienen que ir "a la espera". Es decir, una vez terminado el que ocupa el tope del porcentaje de ley o se disminuye, recién puede deducirse el segundo en la fila pendiente. Esto no es disponible ni por el trabajador ni por la entidad financiera porque son normas denominadas de "Orden Público", indisponibles para las partes, porque fuera de los porcentuales mencionados es violatoria de derechos reconocidos por la Constitución Nacional y la legislación protectoria del salario para evitar los abusos del cual hoy son víctimas. No se considera la existencia de la deuda, cuestión que ni siquiera está negada en el proceso del Señor "S", ni que este autorizó los débitos en su cuenta sueldo. Lo que se considera es el abuso ante una situación de necesidad, a sabiendas, cuestión que no puede ser desconocida y es aprovechada por el prestamista.
Por ello dice la Cámara de Apelaciones en el destacado fallo protectorio que comentamos: que corresponde al Banco "P" el cese de los débitos por cuotas de préstamos que superen el 20% de los haberes que percibe el Señor "S" en su cuenta sueldo, por deudas con la entidad demandada y "la devolución de todo lo debitado en exceso, durante tantos meses, toda vez que la forma de pago preestablecida en el contrato de préstamo desatiende las necesidades básicas del actor y, afecta de manera directa e inmediata las garantías consagradas por el art. 14 bis de la Constitución Nacional y arts. 28 y 29 de la Constitución Provincial. A tal fin deberá practicarse planilla de liquidación". 

(El autor es abogado, máster en Derecho Tributario)