Ucranianos, la saga de una familia
El guerrero de esta epopeya, Hilarión Wolonik, ha nacido en Ucrania. El escenario es su tierra natal, la guerra, el África y la Argentina, en una lejana población llamada Las Breñas.

Agafia Jarensky, su esposa, lo acompaña junto a hijos pequeños. El marco de esta historia, un pueblo de Ucrania donde se festeja su boda con bailes y cantos. Saltos y gritos de alegría acompañados por una improvisada orquesta y la presencia de abuelos cosacos. En el transcurso de la fiesta, el protagonista es reclutado por el ejército.
"La patria necesita que sus hijos la defiendan -justificación castrense-", escribe la autora del libro "El rosal del guerrero", Olinda Montenegro, reconocida escritora chaqueña. Las descripciones introducen al lector en el escenario de la I Guerra Mundial, las trincheras, las excavaciones en el duro terreno, el frío, la lluvia y el barro. Acecha el hambre, y muy cerca, la muerte y la sangre rodean a los jóvenes soldados rusos. Ratas y alimañas, olor a pólvora y bajas temperatura dan marco a la escena.
Más adelante, en una batalla perdida, el guerrero será prisionero y, en barco, en larga travesía por mar, será llevado hasta el puerto de Duala, en Camerún. Allí habitará una tierra caliente y salvaje, una geografía diferente, deberá aprender los rudimentos de otra lengua, realizará trabajos forzados, cuidará manadas de elefantes y estará al acecho de animales de la selva africana.
Lejos de Ucrania, Hilarión añorará su tierra, los padres, la esposa-novia, sus afectos, la leña en el fuego y la nieve que cubría los campos. Después de varios meses, la revolución de 1917 le devolverá la libertad; los aliados vencerán a los alemanes y regresará a su casa. Esa guerra llegara a su fin en noviembre de 1918 y una frágil paz lo regresará a Ucrania.
La cronología de los hechos muestra a un guerrero devenido en inmigrante. El protagonista y su mujer partirán a América escapando de la frágil paz, la falta de trabajo y oportunidades. Comienza la saga de una familia. El escenario donde transcurre parte de esta historia es el Territorio Nacional del Chaco, con el arribo de inmigrantes. Es tiempo de la colonización en esta tierra, e Hilarión, después de su paso por otros lugares, se afincara en Las Breñas, más precisamente en la zona rural, donde retomará su oficio de agricultor. Su familia se acrecienta y sus días trascurrirán entre el trabajo, la crianza de los hijos y el aprendizaje de otra lengua y nuevas formas de convivencia.
La obra describe la vida cotidiana de una familia y su relación con sus compatriotas junto al aprendizaje otras costumbres. Es tiempo del asentamiento de las colonias agrícolas y el arribo de inmigrantes eslavos, entre ellos polacos, checos, búlgaros, junto a argentinos y criollos de la zona, quienes dedicarán sus afanes al cultivo del algodón, el maíz, el azúcar y la organización de quintas frutihortícolas.
Son comunidades multiculturales que crecerán con el esfuerzo del trabajo y la participación de todos los miembros de la familia. Se describen conflictos vecinales, familiares, relaciones comerciales y modos de relacionarse que definen a una sociedad en vías de desarrollo. No escapa a la autora la incipiente y precaria organización de la Justicia, en particular la de paz administrada por iletrados, la falta de infraestructuras, entre otras los servicios de salud, profesionales médicos y escuelas.
El guerrero, Hilarión Walotic, será víctima del devenir de relaciones conflictivas, de esa fragilidad institucional policial y judicial y de sus propias pasiones. Basada en hechos reales, "El rosal del guerrero" es la saga de una familia ucraniana narrada en una novela que refleja los antagonismos en una comunidad que se esforzaba por lograr su crecimiento. Su lectura depara constante interés, no exenta de emotividad y poesía.
La autora, Olinda Montenegro, cuenta con una trayectoria notoria como funcionaria provincial, reconocimientos literarios y educativos, y destacada consultora en temas referidos a la alfabetización de niños y de adultos. Sus publicaciones son tema de interés y consulta permanente en dichas áreas, y fueron incorporadas al portal de la UNESCO. Editó HomoSapiens, Rosario, Santa Fe, 2018.
*Junta de Estudios Históricos del Chaco.










