Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/218858
Concluye ocho años al frente de la UNNE, dejando sustanciales transformaciones 

Delfina Veiravé: "Hicimos un buen trabajo, con resultados y logros que podemos mostrar"

Uno de los aspectos en que más énfasis puso y más presupuesto destinó fue la política de atención e inclusión social. Se dieron pasos importantes también en materia de género y contra las violencias, y con el inédito programa de pueblos indígenas. Un amplio repaso en su visita a NORTE. 

La rectora de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), Delfina Veiravé, finaliza sus dos mandatos con varios hitos que hicieron historia: es la primera mujer en ocupar ese cargo y fue la primera elegida -para su segundo período- por unanimidad. Durante su gestión se produjo también el ingreso récord de estudiantes: más de 18.000 este año. 

La rectora de la UNNE, Delfina Veiravé en NORTE, en un amplio repaso por los hitos de su gestión de ocho años que culmina en pocos días.  

Pocos días antes de la Asamblea Universitaria que elegirá a un nuevo rector o rectora, la profesora visitó NORTE, donde fue recibida por el director periodístico, Sergio Schneider, y Leticia Muñoz, prosecretaria de Redacción.

Luego de valorar la contribución de los medios de comunicación en general, y de NORTE en particular, para difundir las novedades en materia universitaria, destacó también la formación del equipo del departamento de comunicación de la UNNE, con profesionales formados y que supieron elaborar contenidos de alta calidad. 

La UNNE tiene hoy alrededor de 60.000 estudiantes de grado. Pero, además, la universidad amplió en estos últimos años su oferta de posgrados, con más de 65 carreras entre doctorados, maestrías, especializaciones y diplomaturas superiores. "Hemos creado en estos últimos años seis nuevos doctorados, de un total de 17 que tiene la universidad", precisó. 

Entre los puntos destacados de gestión se anotan el Plan Estratégico de Desarrollo Institucional (PEDI) para el período 2020-2030 y una autoevaluación de la calidad institucional, identificando fortalezas y debilidades en el desarrollo de sus funciones. 

Otro aspecto relevante fue la formación de recursos humanos en investigación, y el crecimiento logrado. Por programas propios de la universidad, como becas para estudiantes avanzados, y por programas nacionales como el de Estímulo a las Vocaciones Científicas, alrededor de 200 estudiantes se incorporan cada año a una formación específica como investigadores. Así, hay ya alrededor de 400 becarios de investigación. 

Educación pública, gratuita e inclusiva 

Una de las reflexiones más relevantes de Veiravé fue al abordar la relevancia que tiene la educación pública, gratuita e inclusiva. "Los sistemas más restrictivos (en materia de ingreso de estudiantes a la educación superior) son socialmente segmentados", enfatizó.

En esa línea, amplió: "La experiencia de convivir en una institución donde están las personas que vienen de sectores sociales más acomodados, junto con estudiantes indígenas y otros que provienen de sectores trabajadores y pobres, es parte de un proceso de convivencia democrática y de integración social. Los mayores gestos de solidaridad y de generosidad entre estudiantes se dan por la convivencia con compañeros y compañeras que tienen necesidades y requieren apoyo. Este es un componente muy importante de la universidad pública". 

En ese marco de análisis, la rectora también resaltó, a partir de la política de comunicación de la UNNE hacia la comunidad, el camino abierto para "romper ciertos prejuicios o visiones sin actualizar que tiene la sociedad en general", lo que hizo posible "ayudar hacia adentro para que docentes, investigadores y extensionistas puedan traducir su experiencia y conocimientos a un lenguaje que tiene otros interlocutores". 

"Hay que mostrarles que hay un futuro" 

El amplio repaso por los aspectos más destacados de su gestión incluyó relatos tan crudos como los graduados que realizan los trámites para irse al exterior. "Hay que mostrarles que hay un futuro. Yo creo que hay oportunidades aquí, porque una que recorre el país ve el potencial. En términos educativos no hay muchos países que tengan el sistema de educación superior que tiene Argentina en su calidad, inclusión y expansión territorial", afirmó. 

Por eso recordó que todos los países vecinos tienen la mayor parte de la matrícula en universidades privadas, cuando en Argentina es al revés esa proporción: el 80% de la matrícula está en universidades públicas y el resto en las privadas. "Este sistema público tiene una base de democratización del conocimiento que no es menor. Siempre tenemos una gran oportunidad", sostuvo. 

 

Me da mucha felicidad cerrar ciclos. Creo mucho en la renovación y en que está buena la alternancia, en generar estos procesos democráticos.

 

"Queda una buena base"

Convencida de los resultados logrados, la rectora fue terminante: "Siento que hicimos un buen trabajo. Uno puede mostrar los logros. Queda la universidad con una buena base de cosas que deben tener continuidad".

Destacó en ese punto todas las líneas de acción implementadas "para concretar mayores articulaciones de la universidad con el desarrollo". "No hay desarrollo si no hay conocimiento, capacidad de innovación, y eso está muy ligado con mejorar los estándares de formación", sostuvo.  

"Me da mucha felicidad cerrar ciclos. Creo mucho en la renovación y en que está buena la alternancia, en generar estos procesos democráticos", resaltó Veiravé y marcó: "Hay muchas universidades, sobre todo las más nuevas, que han establecido en sus estatutos la elección indeterminada de tiempo y no creo que esa modalidad sea muy saludable para las instituciones". 

 

En términos educativos no hay muchos países que tengan el sistema de educación superior que tiene Argentina en su calidad, inclusión y expansión territorial.

 

Cómo lograr consensos en un ámbito  de tanta diversidad y heterogeneidad 

La ratificación al frente del Rectorado, por unanimidad y para un segundo mandato entre 2018 y 2022, le generó "un mayor nivel de compromiso", además de un abordaje más integral de la construcción de consensos, porque "la universidad es un organismo que tiene una gran diversidad y heterogeneidad", sostiene Veiravé y acota: "Ser reelecta fue para mí un gran aprendizaje en el mundo de la política universitaria y me generó un gran compromiso porque debía responder a esas expectativas".

NORTE: ¿Con qué fórmula logró conciliar esos diferentes intereses dentro de la vida universitaria?

Veiravé: He respetado mucho los mecanismos institucionales. Algo que parece de sentido común, pero que implica utilizar los espacios institucionales que en este caso significa trabajar proyectos académicos, de posgrado, de investigación, con representación de las distintas unidades académicas. Y la institucionalidad que le da pasar por el Consejo Superior y aprobar esos proyectos. También me interesa y disfruto mucho del diálogo, un componente muy importante en mi relación con las personas. No tengo una personalidad confrontativa. Hay ciertas cuestiones que hacen a generar un clima de mucho respeto. 

- La pregunta es a propósito de lo que ocurre hoy en el país, cómo conciliar las diferentes maneras de ver las cosas y de actuar, porque este es un momento particular de nuestra democracia…

- Estoy participando del Consejo Económico y Social, en representación de la academia. Creo que hay mucho de simulacro en la política. Veo con mucha frecuencia una gran capacidad de generar espacios de diálogo y muchos más objetivos, diagnósticos y propuestas comunes que las que después se ponen en situación cuando eso se hace público. Hay una disociación entre la posibilidad de encuentro en espacios más reducidos y cuando uno ve los posicionamientos que se toman en la política, de declaración. Hay también una desvalorización de la palabra. Cuando le incorporás al discurso la agresión, la descalificación, ahí es muy difícil sostener posiciones de encuentro y de diálogo. 

- Casi que estar de acuerdo está mal visto…

- Tenemos que establecer otras metodologías para la construcción de poder, porque las que se utilizan están muy orientadas a construir el enemigo. Esto también tiene que ver con cómo construimos confianza, no en las personas sino en el país, en el futuro, en cómo damos cierto nivel de certidumbre a la gente. Es la gran crisis hoy de la política. 

 

Creo que hay mucho de simulacro en la política. Y hay también una desvalorización de la palabra.

 

Calidad educativa 

"Los estudiantes aprobaron más exámenes en la virtualidad que en la presencialidad"

- ¿En términos de calidad educativa, cuánto los afectó la pandemia?

- Las universidades hemos tenido una situación excepcional en comparación con los otros niveles educativos, porque, en el caso de la UNNE fortalecimos mucho el sistema de educación a distancia, que tiene un trabajo de muchos años en capacitación docente. En dos semanas, pasamos de tener 300 aulas virtuales a 1300. Fue la emergencia y fue también una capacidad de reacción muy rápida porque había una base. Por otro lado, trabajamos con adultos, jóvenes que tienen una alfabetización digital y una experiencia con la tecnología. Hicimos una evaluación respecto al rendimiento de los estudiantes y nos encontramos con que fue muy buena la retención, y los estudiantes aprobaron más exámenes en la pandemia que en la presencialidad. En el 2021 se produjo un incremento importante de la inscripción y este año se produjo el ingreso récord en la historia de la UNNE: más de 18.000 estudiantes inscriptos. Esa también es una señal de cosas que hay que cambiar en la universidad. 

- ¿Y con respecto a los conocimientos con los cuales los estudiantes llegan a la universidad desde la secundaria?

-Es un problema que siempre está. Hay muchos diagnósticos respecto a un deterioro en los niveles de aprendizaje, sobre todo en algunas áreas. Por ejemplo, la formación en las ciencias básicas, que se ha debilitado mucho en la primaria y en la secundaria, y eso marca también la orientación en el ingreso y en las carreras que los estudiantes terminan priorizando. Este año tenemos más de 5000 estudiantes que se inscribieron en Derecho. Pero también, hubo una inscripción casi duplicada en las cantidades en las carreras de Ciencias de la Información (informática, sistemas). 

- ¿Y luego de Derecho qué otras carreras tienen altos niveles de inscripciones?

- Las carreras de ciencias de la salud como Medicina y Kinesiología; y Ciencias Económicas. Las ingenierías subieron un poco, pero no tan significativamente. El problema con Ingeniería es la retención. Hay mucho desgranamiento en los primeros meses. Este también es un tema que hay que trabajar con el sistema educativo, no es sólo la universidad la que puede resolver ese problema. 

Saturación de carreras tradicionales 

- Hay países donde se relacionan las carreras con la realidad laboral, y ante cierta saturación, reorientan a los estudiantes hacia carreras con mayor posibilidad de inserción. ¿Es aplicable eso acá?

- Creo que hay que ofrecer distintas alternativas y trayectos que puedan reorientar la formación dentro de las mismas carreras. Tenemos una estructura de oferta académica muy rígida, de larga duración y poco articulada con otras carreras. Esa combinación es muy complicada porque una persona que ingresa a una carrera sabe que, para titularse, tiene que llegar al final de ese recorrido, no hay alternativa para salir. Estamos trabajando y planteando eso en jornadas con referentes de las unidades académicas para pensar en algún sistema de reconocimiento de trayectos formativos, que pueda también acreditar la experiencia laboral. Todo esto estamos debatiendo, porque además hay un cambio en las generaciones nuevas respecto de lo que esperan de la formación y la universidad no está dando cabida a eso. 

Por ejemplo, en este momento tenemos más de 20 tecnicaturas, articuladas con carreras de grado, y son ciclos más cortos. Además, implementamos diplomaturas superiores, con trayectos de 8 o 9 meses para profesionales; y no superiores, sin exigencia de titulación previa. Además, hicimos una Diplomatura en Interculturalidad y Educación Indígena, y se graduaron 43 personas el año pasado.  

- En cuanto al deterioro en la calidad educativa en el nivel medio ¿tuvo alguna secuela en la calidad de la enseñanza superior?

- Eso se refleja muchas veces en los niveles de deserción. Así como decimos que un valor del sistema universitario es su capacidad de democratizar el acceso y la inclusión, también tenemos que decir que nuestros niveles de graduación y de retención son bajos. Es un problema. Nos hemos ocupado mucho en todo este tiempo de ir incorporando mecanismos de apoyo y de acompañamiento. Hoy la universidad, en todas las carreras, tiene sistemas tutoriales. Y las clases de tutoría están repletas. El estudiante tiene ese dispositivo y lo está utilizando intensivamente. No hay que pensarlo en términos de cosas dicotómicas a la inclusión y la democratización con la calidad. 

Deserción 

- ¿Cómo es la evolución en el tiempo de los niveles de deserción?

- Hemos mejorado el promedio de la universidad, en función de medidas y políticas que fuimos implementando. Tenemos gabinetes pedagógicos, sistemas tutoriales, servicios gratuitos de orientación vocacional. Una estructura de políticas de bienestar social estudiantil. Le he dado mucha importancia y con mucha inversión del presupuesto, a las becas, al comedor universitario, a los servicios asistenciales de salud gratuitos. Hay todo un andamiaje institucional que tiende a ayudar en estas situaciones porque, además, la calidad de la formación depende del recorrido que ese estudiante hizo previamente, y eso está muy mediatizado por la situación socioeconómica. Hay que compensar esas desigualdades con esto de lo que las universidades fuimos ocupándonos. 

 

Así como decimos que un valor del sistema universitario es su capacidad de democratizar el acceso y la inclusión, también tenemos que decir que nuestros niveles de graduación y de retención son bajos.

 

Decidido avance e implementación de las políticas de género 

- Si tuviera que resumir, en estos dos mandatos, lo que más satisfacción le dio y el mayor logro ¿qué sería?

- Hay cosas a las cuales les di un énfasis mayor o puse en la agenda porque no estaban. Por ejemplo, las políticas de género, en las que hay seguir avanzando con las normativas. En estos años hemos trabajado institucionalmente a la temática de género, de la no discriminación y la no violencia. Presentamos y fue aprobada en el 2016 una declaración de la universidad como una institución libre de violencias y de discriminaciones por motivos de género, con un plan de acción que fuimos llevando adelante. Hemos modificado normativas vinculadas a las licencias de trabajadoras docentes y no docentes, con una perspectiva vinculada a la maternidad y paternidad compartida. Hicimos un trabajo muy fuerte de capacitación con el programa UNNE Sin Violencia, destinado a autoridades superiores, docentes, no docentes y estudiantes. En 2018 aprobamos el protocolo para atender situaciones de violencia y de discriminación, generando una estructura institucional, con una comisión ad-hoc y con referentes en todas unidades académicas e institutos para poder trabajar estos problemas. 

Por otra parte, aún no hemos podido implementar porque siempre hay algunas resistencias internas, un proyecto de creación de una Escuela de Formación Profesional y Oficios, para la cual tenemos el financiamiento. Será para trabajar con demandas del sector económico y productivo. Y también tenemos en Corrientes, el proyecto para el parque tecnológico y de innovación, con un espacio para que empresas puedan localizarse temporariamente. 

- ¿Todo ese esquema y estructuras que nos describe, alcanzan para contener situaciones de violencia?

- No es suficiente, pero sí hay que destacar el trabajo con la concientización, en generar estructuras y referentes en cada unidad académica, capacitaciones, gabinetes interdisciplinarios en los dos campus, servicios gratuitos de atención jurídica y servicios de salud que han atendido situaciones que involucran a estudiantes. Hay una red y es un camino importante. Las violencias tienen muchas capas. La más visible es la violencia directa, pero también hay violencia simbólica, estructural. Un objetivo es que la universidad sea un espacio de buenas prácticas en todos los aspectos: democráticas y de convivencia social. El tema de género está instalado y nadie que llegue podrá ir para atrás. 

Otra cuestión fundamental fue fortalecer todas las políticas de inclusión social. Lo puse en mi plataforma: cómo garantizamos el derecho universal a la educación superior. Eso requiere políticas, estrategias como el programa de Pueblos Indígenas, la inversión de recursos en becas, ayudas sociales. Durante la pandemia, en abril de 2020, ya habíamos habilitado la beca de conectividad y becamos a 1500 estudiantes con un apoyo específico. 

Y algo que también ha ocupado mucho tiempo de mi trabajo es la vinculación de la universidad con la sociedad. Aquí es importante haber desarrollado en estos ocho años una política comunicacional social e institucional pensada, trabajada y armada generando una red interna con comunicadores, y la plataforma UNNE Medios que articula todos los contenidos que se generan en la radio, en la prensa, en el trabajo de las unidades académicas, en la producción audiovisual. El objetivo no estaba ligado a una mirada marketinera de la universidad sino a cómo podíamos incorporar contenidos a la agenda, que la gente sepa para qué puede recurrir a la universidad. Y la relación con la sociedad fue importante para garantizar proyectos que tuvieran un vínculo con la actividad económica y productiva. 

 

El tema de género está instalado y nadie que llegue podrá ir para atrás.

 

Programa de Pueblos Indígenas, único en su tipo y características en el país 

"Lo hemos consolidado y fortalecido mucho. Es una experiencia única en Argentina por la integralidad y el enfoque del programa", resaltó Veiravé al referirse al Programa de Pueblos Indígenas creado durante su gestión. 

Si bien hay universidades que otorgan becas para que estudiantes indígenas puedan cursar carreras, este programa de la UNNE tiene como particularidad "pensar con el objetivo de interculturalizar la universidad, que es algo más que un proyecto de inclusión, es decir, cómo podemos incorporar el conocimiento, los saberes, la cultura y la integración de comunidades indígenas en la experiencia de formación en la universidad", explicó la rectora. 

"Trabajamos en ese programa con una comisión de referentes de las distintas comunidades indígenas (qom, wichi y moqoit), a la cual se ha incorporado a una mujer indígena y a estudiantes indígenas, en un proceso de elección para que sean los propios estudiantes los que elijan a sus representantes", repasó. 

Se trata de una comisión de relevancia en la toma de decisiones respecto a acciones como la evaluación y selección de los estudiantes que ingresan y serán beneficiados por las becas. 

"Es un objetivo muy ambicioso pero es el camino, y es más enriquecedor que lo hecho por otros países, que han resuelto el tema de la interculturalidad creando universidades interculturales", contrastó. "Es un desafío mayor y significa un aprendizaje para la formación de nuestros estudiantes en lo que significa poder integrarse a una comunidad intercultural y plurilinguística", agregó. 

600 becas otorgadas 

Desde el inicio de implementación, se llevan otorgadas 600 becas a estudiantes de comunidades indígenas. "El objetivo de tener becados cada año a 30 estudiantes se cumplió en algunos años, aunque no en estos dos últimos. En este momento tenemos 80 estudiantes que están cursando distintas carreras de la UNNE con estas becas", reveló la rectora. Además, hay nueve graduados y un grupo importante en instancias de finalización de sus carreras. 

Un aspecto importante es el intercambio con universidades de distintas partes del mundo, que se plasma a través del programa de cooperación internacional y de movilidad para los estudiantes indígenas que la UNNE implementa junto a la Universidad Veracruzana de México. 

"Lo pudimos hacer, aunque justo fue el primer año de la pandemia. Ahora estamos cerrando la inscripción para ese programa. La cooperación y la movilidad internacional siempre van en función de un criterio de mérito para los mejores estudiantes", indicó. 

 

El Programa de Pueblos Indígenas tiene como particularidad pensar con el objetivo de interculturalizar la universidad, que es algo más que un proyecto de inclusión. 

 

El día después 

“Tenemos que establecer otras metodologías para la construcción de poder, porque las que se utilizan están muy orientadas a construir el enemigo”, reflexionó Delfina Veiravé.

El miércoles 22 de junio se realizará la Asamblea Universitaria, en el Aula Magna del Campus Resistencia, para la elección la nueva autoridad que regirá los destinos de la Casa de Altos Estudios durante el período 2022-2026.

Son 187 los asambleístas habilitados para elegir, por voto nominal y público, al nuevo o a la nueva rectora. Los resultados de la elección se determinarán en base a la mayoría absoluta de votos del total de los 187 miembros de la Asamblea Universitaria.

- Cerrada esta etapa ¿qué viene para usted? 

- Primero, voy a cerrar mi ciclo de gestión. Me he dedicado en estos ocho años como rectora y antes ocho como decana, y tengo la misión cumplida. Siempre dije que mi responsabilidad y compromiso ciudadano lo cubría desde el ámbito de la universidad con estas funciones que asumí. Y por eso también he recibido durante estos años ofrecimientos de cargos y funciones políticas. Pero nunca las puse en juego porque entendía que mi compromiso tenía que ser hasta el 1 de julio de 2022 cuando terminaba mi mandato. Nunca pensé que mi trabajo fuera una plataforma para el lanzamiento de otra función. Creo que esta experiencia de aprendizaje e involucramiento con lo que pasa dentro y fuera de la universidad, la tengo que capitalizar de alguna manera porque me interesa lo que pasa en el país, en la región y en el Chaco, que es mi provincia. No soy indiferente, son cosas que me preocupan, me duelen, me enojan y me generan impotencia. Creo que a futuro puedo hacer algo útil en el camino de la actividad política y con mi participación ciudadana en otros ámbitos. Tengo algunas propuestas para ocupar funciones a nivel de organismos del sistema universitario, porque he estado como vicepresidenta y luego como presidenta del Consejo Interuniversitario Nacional y formo parte del Consejo Económico y Social. Pero todavía no es nada cierto.