Responsabilidad en el tránsito
El 90 % de los siniestros viales se produce por errores humanos y falta de precaución. Tanto en el Gran Resistencia como en los principales centros urbanos de la provincia son pocos los conductores que respetan a rajatabla las reglas de tránsito. La simple observación de lo que ocurre a diario en las calles permite corroborar esta lamentable realidad de inseguridad vial.
Un solo hecho de entre los muchos que se podrían enumerar aquí es representativo y prueba suficientemente lo que se dice. Es el caso del siniestro ocurrido el miércoles, cerca de las 16, en Villa Centenario de la ciudad de Resistencia , donde la colisión entre dos autos en la esquina de las calle Frondizi y José Mármol terminó con uno de esos vehículos en la vereda. El auto detuvo su marcha al frenar de golpe contra la pared de la casa ubicada en la esquina, propiedad del conocido cantautor chaqueño "Coqui" Ortiz. Según su testimonio, es la cuarta vez que un auto sube a la vereda como producto de una colisión en la intersección de esas calles, y de acuerdo a lo que llevan contabilizados los vecinos del barrio en los últimos meses se registraron, al menos, 30 choques entre vehículos.
No es el único lugar donde la imprudencia al volante hace crecer las cifras de siniestros viales. En los cruces de calles y avenidas que cuentan con semáforos es frecuente ver que algunos vehículos, especialmente las motos, avanzan con luz roja.
"Evidentemente vivimos en una ciudad caótica en lo que al tránsito se refiere", observa Ortiz en la nota publicada en este matutino tras el siniestro que lo tuvo como protagonista involuntario de una colisión que, afortunadamente, no dejó víctimas fatales. A modo de reflexión, agrega:"Todos tenemos que llevar adelante acciones que aporten a la sociedad y crear conciencia. Así como estamos, sin dudas que no puedo dejar de sentir cierto pesimismo porque vemos que los comportamientos no cambian. Hay una parte que le corresponde a cada ciudadano y el tránsito es una responsabilidad compartida, en ese sentido estamos muy escasos de valores".
Es probable que en el tránsito se refleje, de alguna manera, esa tendencia a obrar sin tener en cuenta a las demás personas que viven en la misma ciudad. Es una forma de relacionarse donde prevalece la idea del "yo primero", en detrimento del sentido de comunidad. Se deja de lado el espíritu de cooperación, de genuino interés por el otro -que es la base de cualquier civilización- para actuar solo en función de los intereses de uno mismo. Pasar primero en una esquina en lugar de frenar y dar lugar al que viene por la derecha, cruzar un semáforo en rojo, o no respetar la senda peatonal, son conductas que responden a ese universo donde lo más importante es anteponer el interés propio al ajeno. El tránsito es un sistema complejo donde la seguridad del otro es una condición para la seguridad de uno mismo. Cada conductor de vehículo debe entender que él mismo, en algún momento del día, puede transformarse en peatón. Debe recordar, entonces, que las normas de tránsito establecen que los vehículos deben dar la prioridad de paso a los peatones que cruzan en forma correcta la calzada por las esquinas o sendas peatonales, y con el semáforo a su favor donde lo hay.
El peatón, en tanto, por su propia seguridad nunca debe salir de manera apresurada de entre dos vehículos estacionados para cruzar la calle. Otra recomendación que deben tener en cuenta quienes se desplazan a pie es que siempre deben caminar por las veredas, nunca por las calles, y menos si es de noche.
Por otra parte, es frecuente ver a conductores de motos que circulan sin disminuir la velocidad en las esquinas, o sin prever que el conductor del vehículo que va adelante puede girar o cruzar una intersección de calles bajo los efectos del llamado "punto ciego" que es el punto externo del vehículo que no se puede ver por ningún espejo, ni los espejos laterales externos ni el retrovisor interno, de manera tal que se vuelve imposible de advertir la presencia de cualquier vehículo de menor porte, moto o persona que esté en esa zona.
Participar del tránsito implica, a la vez, una conducta individual y una responsabilidad colectiva. Es importante generar conciencia sobre la importancia de respetar las reglas vigentes para que el espacio público sea un espacio con seguridad para todos.










