Sin luz ni dirección
La sociedad argentina que cree en los valores, que cultiva el respeto, no duda en sostener que Educación, Trabajo, Salud y Seguridad, deben ser los objetivos a poner en alto, si queremos un país en desarrollo, con dignidad.
En nuestra querida Argentina pasan cosas de arrastre que ahora aprovechamos para echarle la culpa a la guerra de Rusia contra Ucrania y por qué no también, a la pandemia y el próximo culpable de los males podría ser la "viruela del mono".

CACHETAZOS TODOS LOS DIAS
Ayer sábado, mientras caía la lluvia en gran parte de la provincia, productores agropecuarios y transportistas se agolpaban en las estaciones de servicios para cargar un poco de gasoil.
Ayer nomás, un productor viralizaba un pedido al gobierno: "Lo único que pedimos es gasoil para levantar la cosecha…".
PREGUNTAS SIN RESPUESTAS
¿A tanto hemos llegado? ¿Alcanzan las explicaciones técnicas de cupos y porcentajes? ¿En nada incide que sea el Chaco que solo consume el 2% del total de combustibles del país?; ¿Podremos hablar que Charata –zona agrícola pr excelencia-- consume el doble de combustible que Resistencia? Y a esta lista falta agregar Villa Angela, Los Frentones, Pampa del Infierno y Río Muerto, la Pampa Húmeda chaqueña, a solo días de iniciarse la cosecha de maíz que demandará camiones, cosechadoras y logística en general.
NO HAY DERECHO
Otra pregunta más: ¿somos conscientes que se puede perder parte de la cosecha de soja si continúa el faltante de gas oil?. No hay derecho para aplicar políticas que desprotegen a los productores primarios argentinos y al transporte. Puede haber consecuencias graves y no lo estamos advirtiendo, a lo que se suma cada día más testimonios que por la Ruta 34 pasan 260 tanques diarios con combustible con destino a Bolivia.
SIN LUZ Y DIRECCION
Lamentablemente, en el país no vemos ni luz ni dirección. Y esto es un terreno peligroso, porque siempre, ante la ausencia del poder político y la lucha interna, aparecen los "mesiánicos".
Argentina debe volver en sí, debe despertar, colocarse la camiseta celeste y blanca y ponerse de pie, y a trabajar, cada cual en su lugar.










