Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°
Maestra de vocación

Magdalena

Foto-1.jpg

Magdalena Luisa Simonit de Rodríguez Benítez nació en Reconquista, Santa Fe, el 23 de abril de 1922, en la colonia, es decir en el campo. Se casó con José Rodríguez Benítez en febrero de 1946, y de ese matrimonio nació su hija Martha Cristina.

Sus padres eran hijos del primer grupo de inmigrantes italianos y hablaban friuliano, pues eran oriundos del Friuli. Magdalena lo aprendió y siguió hablando conjuntamente con el castellano. Aprendió a leer, a escribir, y a hacer operaciones matemáticas en el campo. Su papá Juan le enseñó, comprando libros en el pueblo para darle las primeras nociones.

Sus recuerdos de esa época siempre estuvieron presentes, porque era un tiempo de esfuerzo, sacrificio, trabajo. Cuando fue más grande, a los 10 años más o menos, ingresó en el Colegio Itatí. Un examen para determinar su nivel la colocó directamente en cuarto grado, un logro de lo que le había enseñado su papá en el campo.

Foto 3.jpg
Acto en la Escuela 2 Raúl B. Díaz

Se recibió de maestra normal nacional en el Colegio Itatí, en una de las primeras promociones. Su primer trabajo fue como maestra suplente en  María Sara. Luego fue designada suplente (personal único) en la escuela de Lapachito, cerca del Ingenio Las Palmas, adonde concurrían los niños de chacras y campos vecinos. 

Muchos originarios se asentaban alrededor de la escuela en época de zafra. En algunas oportunidades ella los curaba con medicamentos provistos por el Ministerio de Salud de la Nación, cuando terminaba su jornada de trabajo.

Fue designada maestra titular en el entonces Territorio Nacional de Chaco el 5 mayo de 1945, cumpliendo sus funciones en la Escuela 455 de La Leonesa, donde se desempeñó hasta su traslado a la escuela 116 de Resistencia, en el año 1957.

Posteriormente realizó el curso de perfeccionamiento docente en la Escuela de Humanidades de la UNNE, capacitación universitaria que decididamente le otorgó una actualización importantísima, con profesores como Telma Reca, Juan Cuatrecasa, Ivan Dahl, entre otros.

Foto 4.jpg
Cumpleaños de la Escuela 2.

Trabajó activamente en las comisiones de fomento de la capilla de Villa del Carmen, poniendo con otras y otros colaboradores gran empeño y dedicación en tareas comunitarias. Ya en 1960, se presentó a concurso para vicedirectora de la Escuela 2 Raúl B. Díaz, desempeñándose allí hasta ser designada directora a cargo. Fue miembro de la Junta de Calificaciones, estableciendo importantes vínculos afectivos y profesionales con sus colegas, entre las que recuerda a Lilian Beveraggi de Rossi, Víctor Rolón Zapa, entre otros.

Se jubiló como directora de la Escuela 2. Todavía recuerda como una de sus mejores épocas la vivida en Resistencia, en su paso por esa escuela. Como maestra de la Escuela 116 turno tarde cuidaba el patio de los varones con otra maestra muy amiga, Margarita Dib, la madre de quien mucho tiempo después sería su yerno José Enrique. En épocas difíciles tuvo el temple y valor para contener a sus colegas, sobre todo a una docente cuyo hijo estaba a disposición del PEN (preso por la dictadura) y otra cuyo compañero fue desaparecido.

Magdalena, una vida dedicada al trabajo y a la bondad que generosamente brindó a su familia, a los colegas, y a los niños que tanto amó. Es parte de una generación de docentes que es necesario recordar por su ejemplaridad. Viva la vida de hijos de inmigrantes que desearon y pudieron hacer una Argentina inclusiva y solidaria.

Te puede interesar