Aquel abril del 82…
A cuarenta años de los sucesos de Malvinas, resulta emotivo evocar los hechos acaecidos en el ámbito periodístico como primera línea de información.
Hay que recordar que en estas cuatro décadas que pasaron, las comunicaciones cambiaron fundamentalmente.
En esos días solo estaban los teléfonos fijos, las radio comunicaciones y, en el Chaco, existían dos diarios de papel, que recibían noticias vía télex por agencias como Télam (del Estado) o Noticias Argentinas, El Territorio y NORTE.

A principios de abril de 1982, una invasión para recuperar las Islas Malvinas era impensada en un gobierno de facto que vivía sus últimos meses en medio de un desastre económico y protestas gremiales que habían llenado la Plaza de Mayo dos días antes.
Es cierto que en las jornadas previas había habido algunas escaramuzas cerca de las Islas de los Estados por una empresa privada que quiso reflotar pesqueros hundidos, pero muy lejos de una operación militar de envergadura como sucedió en la madrugada del 2 de abril.
Con posterioridad a los hechos hubo que convenir que se trató de un manotazo de ahogado para permanecer en el poder, pero sin planificación y sin sopesar al adversario. Pura improvisación, salvo la operación inicial, como lo demostraron el exponer ante soldados profesionales a bisoños conscriptos, para colmo provenientes de zonas cálidas como Corrientes y el Chaco.


En la Redacción
Los sucesos fueron vividos en la redacción de NORTE con intensidad y en algunos casos con toques de audacia.
En mi condición de corresponsal de Clarín de Buenos Aires, encontré en mi télex el 1 de abril, a eso de las 16, un mensaje que me pedía suma atención porque todo indicaba de a medianoche se tomarían las islas.
Cuando llegué a la Redacción de NORTE, a eso de las 19, se lo comenté al director, Miguel Fernández, quien en forma inmediata puso la mirada y la atención en el dato y alertó a todas las secciones.
Las agencias de noticias nada decían, algunos contactos con la Capital Federal, más allá del pedido de Clarín, tampoco sabían nada.
A medida que se acercaba la hora de cierre de la edición se acrecentaba la incógnita y aparecían algunas pistas. Sin nada confirmado fehacientemente, pasada la medianoche, se decidió titular la edición anunciando el desembarco como inminente.
"Ocupación de las Malvinas" decía en grandes caracteres, adelantando la invasión de tropas argentinas y con una foto del canciller de ese entonces, Nicanor Costa Méndez, que había denunciado en la ONU el desplazamiento de navíos ingleses.
Edición Especial
Todo sucedió vertiginosamente y en las primeras horas de la mañana la agencia Télam ya anunciaba el exitoso y sorpresivo desembarco y la toma de las islas con solo una baja del lado argentino, la del capitán de fragata Pedro Giachino.
Eso hizo que NORTE decidiera publicar una segunda edición que salió a la calle pasado el mediodía, con la gran noticia de la ocupación y con el título "Argentina recuperó las Islas Malvinas", sumando una foto del desembarco distribuida por la agencia oficial y que narró los hechos con los datos de la misma fuente, y antecedentes históricos, además de la cobertura del acto que se hizo en el mástil de la ciudad, cerca del mediodía, con la presencia de las autoridades militares y de políticos y gremialistas, que, por primera vez en el gobierno de facto, se unían para una celebración.
Allí también se destacó que la conducción de la operación conjunta de desembarco en las islas estuvo a cargo del general Osvaldo Jorge García, jefe del V Cuerpo de Ejército, nacido en Charata, e hijo de inmigrantes españoles.
Enviado de NORTE
A partir de allí toda información era difundida por la agencia oficial y si se quería algo más había que apelar a otros canales inexistentes en ese entonces, sin web ni nada que se le pareciera, llamando a algunas agencias internacionales, escuchando alguna radio uruguaya por onda corta o enviando a algún enviado a la zona de conflicto.
En esos días trabajaba para NORTE, en forma independiente, el reconocido periodista (ya fallecido) Manuel Edgardo Bordón, "Manolo" para todo el mundo, que cubría notas especiales y de automovilismo deportivo.
Ante una sugerencia del director, armó su valija y se marchó para el sur. Sin embargo, todos los periodistas debieron permanecer en un centro armado en Comodoro Rivadavia. Manolo nos dijo que allí no pasaba nada y solo se daba la información que quería el gobierno, así que decidió irse a Ushuaia.
"Apenas pueda me cruzaré a las islas", nos decía. Y lo hizo. Fue a fines de abril, hospedándose en un hotel de la capital de Tierra del Fuego, pero justo en esos días se suspendieron los vuelos a las islas que no fueran estrictamente militares.
Bordón nos hacía una crónica de lo que se enteraba y la remitía desde el télex del hotel al télex de la embotelladora de Seven Up, con sede en la avenida 9 de Julio y a cargo del empresario Guillermo Ferrazzano, hoy reconocido ciudadano y periodista de nuestro medio. Vía correo nos mandaba rollos de fotografías para que se revelaran aquí.
Fue así como el 1 de mayo, tras el hundimiento del Crucero General Belgrano por parte de la flota inglesa, Manolo nos llamó y no alertó de que en uno de los rollos había unas fotos de la nave cuando se hizo a la mar en lo que sería su último viaje y el diario pudo publicar en su tapa la última foto del crucero en puerto.
Además, al día siguiente el periodista chaqueño fue testigo de la llegada de algunos botes con náufragos, a los que pudo fotografiar. Hizo su relato y lo envió por el télex del hotel, cuyo texto quedó en el aparato.
Allí lo leyeron dos miembros de la inteligencia militar que revisaban todo y lo encararon diciéndole que podía ser considerado espionaje. Por ello lo detuvieron, con tanta suerte para él que en la prisión pudo entrevistar a dos periodistas ingleses que habían sido detenidos cerca de la frontera chilena y de los que se ignoraba el paradero.
La información que se tenía era precaria y solo oficial y eso duró todo el conflicto, pero los que vivimos esos días nunca los vamos a olvidar porque al regreso de los soldados, en silencio y como escondiéndolos, comenzaron un calvario que poco a poco se fue terminando con el regreso a la democracia y con el relato de lo que habían vivido de verdad, como lo contaron varios de ellos en el documental "Malvinas, la otra historia", que realizó La Buena Gente, conducido por la periodista Elida Aguilar con testimonio de soldados chaqueños en 2012 al cumplirse treinta años.
Uno de ellos, Luis Garcilazo, estuvo en el desembarco de aquel histórico 2 de abril.
(El autor es exjefe de Redacción de NORTE).
Temas en esta nota

Veteranos de Guerra promueven una acción colectiva ante la Justicia Federal
Causa Malvinas

El ARA General Belgrano vuelve a navegar en la memoria del Chaco
44° aniversario del hundimiento del crucero

¿Cómo se vivió en Resistencia el 2 de abril de 1982?
La memoria de Malvinas

Emotiva vigilia por Malvinas en Resistencia: memoria, homenaje y compromiso colectivo

Malvinas, soberanía y memoria
Junta de Estudios Históricos del Chaco

Invitan al acto por un nuevo aniversario de la creación del Museo Malvinas Chaco
Celebración

ARA General Belgrano: 323 muertos, 58 minutos para escapar y lealtad hasta el final
El hundimiento










