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Disminuyeron los saqueos de tumbas en Resistencia

Este tipo de delito lúgubre tuvo una notable caída por las medidas de seguridad dispuestas con la guardia urbana en el cementerio "San Francisco Solano".

Aldo Mendoza, coordinador general del edificio, comentó a NORTE que el número de denuncias recibidas por robos y hurtos en el Cementerio San Francisco Solano disminuyó drásticamente desde la actividad de la guardia urbana.

El cementerio San Francisco Solano de Resistencia fue construido en 1913 y cuenta con una capacidad aproximada para 1200 personas.

El saqueo de tumbas y lápidas se acrecentó durante la pandemia y derivó en la denuncia de cientos de ciudadanos.

Las placas conmemorativas e informativas que se colocan al frente de las tapas de mármol son hechas de bronce en su mayoría. Un botín suculento y fácil de transportar para los saqueadores.

‘En los seis meses que van de julio del año pasado hasta diciembre logramos interceptar tres camionetas indocumentadas (las que circulan a la siesta anunciando la compra de metales) a las que se le sustrajeron numerosas placas de bronce y hierro, entre otros objetos. La municipalidad ordenó el robustecimiento de la seguridad en el Cementerio durante el mes de julio pasado.

‘Hoy somos cerca de diez personas trabajando en cada turno, seis de la guardia comunitaria circulando el predio, y otros cuatro agentes que pertenecen a vigilancia general y son encargados de los portones de acceso‘.

Placas y otros elementos recuperados por el personal de la guardia urbana antes de que los delincuentes las sustraigan.

Y el éxito de las medidas con la consecuente disminución de la delincuencia, se ve reflejada desde el descenso de las denuncias vecinales.

Aldo hizo un expreso pedido al gobernador en relación con mejorar aún más la seguridad: ‘Mejorar el sistema de iluminación e instalar uno de videovigilancia ayudaría a disminuir por completo los robos‘, expresó el coordinador general.

Por otra parte, explicó que ‘los delincuentes circulan por la tarde y la siesta, acumulan placas en algún rincón del cementerio y las dejan allí para luego volver por la noche y extraerlas".