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Cuarenta años de la Escuela de Educación Agropecuaria 13 Jardinería

El Chaco podría perder la soja y el maíz transgénico que produjo si no logra la propiedad intelectual

El Chaco podría perder los derechos que le corresponden por la obtención de soja y maíz transgénicos resistentes a estrés hídrico (sequía e inundación) con el gen HaHB11, cedido por el Conicet en el año 2012, si no se define la propiedad intelectual que garantiza su pertenencia y la investigación realizada durante más de una década.

La Provincia consiguió dos innovaciones biotecnológicas muy importantes a nivel mundial al obtener plantas transgénicas de soja y maíz resistentes a estrés hídrico (sequía e inundación), a través de los trabajos de investigación realizados por la Escuela de Educación Agropecuaria 13 Jardinería "Ingeniero Agrónomo José Alberto Ruchesi", ubicada en las afueras de nuestra capital.

Estos eventos fueron logrados en 2014 mediante la firma de un Convenio de Cooperación Científico y Tecnológico entre La Provincia del Chaco y el Conicet para que en dicha escuela se trabaje en la puesta a punto de la transformación de soja y maíz con el apoyo científico y técnico del Conicet con el gen HaHB11, desarrollado y cedido por investigadores del Conicet.

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Un logro para el Chaco y el país es la obtención de soja y maíz transgénica resistente a estrés hídrico, obtenido con investigadores de la Escuela de Jardinería en agosto y octubre de 2014.

Esta situación estaría generando una situación crítica por el incumplimiento del Conicet en la firma de los MTA (Acuerdo de Transferencia del Material Biológico) correspondientes a soja y maíz en el momento de la transferencia del gen HaHB11 del IAL- Conicet a la Escuela de Jardinería ocurrido en octubre de 2013.

De esta forma el Conicet, hasta el momento, desconoce todo lo realizado por la provincia y la Escuela, y le niega la posibilidad de que las mismas puedan obtener algún beneficio con la puesta en valor de los eventos transgénicos obtenidos.

La gran pregunta, a esta altura de las circunstancias, es por qué un organismo oficial como el Conicet querría desconocer ahora un trabajo científico exitoso después de tantos años de investigación local, que fue autorizado por el mismo organismo, al negarse a firmar un convenio, ya que si no lo hace derrumbaría todo el logro alcanzado hasta el momento.

Al pasar tantos años sin una definición, los rumores que circulan son muchos y entre ellos hasta se habla de "sacar de la cancha" los logros científicos alcanzados por el Chaco. También sobre la cesión de material genético sin autorización y otras situaciones, que no nos constan, pero que de comprobarse, dejarían al país, al Chaco y a la Escuela de Jardinería sin la participación de este logro biotecnológico que podría ser usufructuado económicamente por otros.

Si esto ocurriera se incumpliría la cláusula decimocuarta del convenio marco firmado oportunamente: cesión donde queda prohibido para las partes ceder total o parcialmente el presente Convenio y/o los derechos derivados del mismo sin el previo consentimiento y aprobación por escrito de la otra parte.

No hay que olvidar que solo un puñado de países en el mundo y de empresas logró lo que el Chaco alcanzó con esta investigación biotecnológica y que se demora tantos años para ponerla en valor.

La pregunta en definitiva es por qué un organismo como el Conicet, que pertenece al Estado nacional y se supone debería adoptar los recaudos necesarios rápidamente para proteger lo investigado, dilata un acuerdo que —repetimos— sería beneficioso para productores, investigadores y empresas argentinas, además de participar a nivel mundial en este grupo selecto de países por la investigación desarrollada.

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Solo un puñado de países en el mundo y de empresas logró lo que el Chaco alcanzó con esta investigación biotecnológica y que se demora tantos años para ponerla en valor.

Falta lo más importante: la

propiedad intelectual

NORTE siguió el proceso investigativo realizado en la Escuela de Jardinería desde el principio, el que comenzó el 14 de septiembre de 2012, durante el gobierno de Cristina Kirchner. Impulsado por el entonces ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, doctor Lino Barañao, y el gobernador de la provincia del Chaco, contador Jorge Milton Capitanich, se firmó un Convenio Marco de Cooperación Científica y Tecnológica entre el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y el gobierno provincial con el fin de establecer vínculos de cooperación entre sus Unidades Ejecutoras y el Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Provincia del Chaco, a través de la "Escuela de Educación Agropecuaria 13 Jardinería "Ing. Agr. José Alberto Ruchesi".

SE INICIABA UNA NUEVA ETAPA PARA EL CHACO Y EL PAÍS

La doctora Raquel Chan, investigadora del Conicet, de la Facultad de Bioquímica y Ciencias Biológicas de la Universidad Nacional del Litoral, suministró a la Escuela de Jardinería chaqueña en varias oportunidades las cepas de bacteria agroinfestadas con los genes resistente a estrés hídrico HaHB11, tal lo establecido en el convenio marco. Como lo expresaron la doctora Chan y el director de la Escuela de Jardinería, ingeniero agrónomo José Alberto Ruchesi, la idea fue obtener plantas con condiciones mejoradas, tolerantes al estrés por sequía e inundación.

Explica la doctora Raquel Chan que "se tenía que descubrir cuáles son los genes que están dando esa tolerancia y aumentarlos con los llamados ‘promotores’. Estos ‘promotores’ cumplen la función de hacer de interruptores que regulan cuándo y dónde un gen se pone de manifiesto. Conocer cómo funcionan estos promotores y diseñar otros nuevos tiene un gran valor en función a su uso como herramienta biotecnológica, dado que en algunas oportunidades es necesaria la expresión de un gen en la raíz, pero no deseada en las hojas o viceversa".

Con base en este concepto, después de los ensayos y comprobaciones científicas en la Universidad del Litoral con los genes cedidos, se ratificó que se obtuvieron en los laboratorios de la Escuela de Jardinería plantas de soja y maíz transgénico que constituirán un primer paso para la obtención de semillas de origen nacional de dos de los cultivos más importantes del mundo para la producción de alimentos y que pueden provocar una revolución a través del incremento de la producción en diversas zonas del mundo, considerando los efectos no deseados del cambio climático que afectan con sequía e inundaciones grandes áreas de cultivo.

Durante los cuatro años del gobierno anterior se realizaron en la escuela los ensayos necesarios en el invernadero de OVGM (Organismos Vegetales Genéticamente Modificados) para analizar la expresión del gen HaHB11 en condiciones de estrés hídrico por sequía e inundación, tanto en soja como maíz, con resultados muy alentadores.

El tiempo dirá. Si todo se diluye y no se arriba a un acuerdo para lograr la propiedad intelectual con beneficios compartidos, tendremos que creer lo que advirtió el ministro inglés George Cannig en 1825: "Inglaterra será el taller del mundo y América del Sur su granja".

Cuarenta años de logros de una rica historia

La Escuela de Educación Agropecuaria 13 Jardinería se creó en 1982 y comenzó a funcionar el histórico 2 de abril de dicho año, fecha de recuperación de las Islas Malvinas. En un primer momento comenzó sus actividades en un depósito de carbón y leña ubicado en el parque "2 de Febrero", donde se consolidó la institución educativa mediante la autogestión que permitió mejorar la enseñanza impartida, además de generar ahorros muy significativos que permitieron la construcción y el equipamiento de la nueva escuela emplazada en la ruta Nicolás Avellaneda Km 12,5 a partir del año 2000. En 2005 se implementó la enseñanza de cultivos in vitro en plantas ornamentales mediante la construcción y el equipamiento, también por autogestión, de un moderno laboratorio de Biotecnología y en 2010 se amplían estos cultivos a plantas industriales y forestales. En 2013 comienza la construcción del Centro Biotecnológico Agroforestal del Chaco con aportes del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, el Gobierno Provincial y de la Asociación Cooperadora de la escuela, finalizando la misma en 2014 con la inauguración por parte de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Los programas de investigación forman parte del quehacer institucional. El avance científico y tecnológico relacionado con la especialidad exige interactuar con plantas de investigación para aplicar nuevas técnicas en los procesos de producción y de comercialización de numerosas plantas.

Desde el año 2006 se incorporó la enseñanza de técnicas de cultivo de tejidos in vitro en plantas ornamentales. De esta forma se utilizan técnicas para la propagación de plantas similares a las utilizadas en los países más avanzados. Con investigación y desarrollo se pueden utilizar nuestros recursos naturales de una manera más eficiente y, a su vez, lograr la incorporación de numerosas personas al ámbito laboral.

La Escuela de Educación Agropecuaria 13, mediante trabajos de investigación, logró ajustar protocolos técnicos y productivos diversas especies.

LOGROS A TRAVÉS DE LA INVESTIGACIÓN

Con los años de funcionamiento, se afianzaron múltiples trabajos de investigación para ajustar los protocolos técnicos y productivos de micro propagación in vitro de numerosas especies y variedades ornamentales, forestales e industriales de alto valor económico.

En ornamentales, se ajustaron los protocolos en Anthurio, Gerbera, Spathiphyllum, Orquídeas, Helechos, Hemerocallis, Rosa miniatura, Impatiens de Nueva Guinea, Alocasia, Calatheas y Aglaonema, entre otras.

En industriales, se determinaron, multiplicaron y entregaron plantines de Aloe barbadensis Miller a los productores de una Cooperativa de Villa Ángela. En batata, se ajustaron los protocolos para la obtención de plantas libres de virus, con la finalidad de apuntalar el sector productivo.

En el área forestal se logró, en especies nativas, ajustar el protocolo técnico y clonar por micropropagación in vitro las primeras plantas de Prosopis (algarrobo) y Guayaibí.

En forestales exóticas, se determinaron y clonaron los genotipos de eucaliptos aptos para la elaboración de carbón de nuestra región. Las técnicas desarrolladas hasta ese momento en el Laboratorio de Biotecnología de la escuela permitieron incorporar los nuevos conocimientos en los diferentes cursos de capacitación, además de la incorporación de una nueva oferta educativa "Auxiliar en Técnicas de Cultivo in vitro en plantas forestales e industriales".

La consolidación educativa de la Escuela de Jardinería en estos cuarenta años permite avizorar un futuro promisorio en cuanto a las enseñanzas que se imparten que permiten una salida laboral efectiva. Además de un sinnúmero de investigaciones que se realizan con distintas especies en los modernos laboratorios permiten estar al día con los adelantos científicos y lograr el éxito que la producción necesita para ser competitiva, poniendo de esta manera al Chaco y el país dentro de un contexto internacional científico de primer nivel.

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