Inminente impacto del aumento de la harina en productos derivados
Por el momento, en panaderías que elaboran las masas y en bares no se produjo el traslado al precio final. Sin embargo, el escenario es "insostenible".
Comer una pizza podría volverse casi un lujo. La sentencia, por tremenda que parezca, es repetida entre los productores de este plato fuertemente arraigado en la mesa de los argentinos, y es el resultado de la disparada del precio de la harina que se viven en todo el mundo, entre otras cuestiones, como consecuencia de la guerra.

El escenario es tan volátil e imprevisibles que, tras descartar una suba en las retenciones a la exportación trigo, soja y maíz, el ministro de Economía de la Nación, Martín Guzman, dijo que el impacto de la situación internacional en los precios es ‘significativo‘ y que se requiere ‘trabajar con fideicomisos para lograr achicar la brecha entre el precio internacional y el interno‘.
CONTENCIÓN
Una recorrida de NORTE por bares y panaderías céntricas permitió relevar que, por el momento, los precios están siendo ‘contenidos‘ por los propios comerciantes. Los relatos son coincidentes: un traslado al precio final de los aumento más recientes de los insumos, en la magnitud en que se han producido, provocaría una caída en las ventas que volvería insostenible la ecuación económica.

‘La bolsa de harina de 20 kilos, se pagaba hasta hace unas semanas 1100 pesos y hoy la cobran 200 pesos; esto sin tener en cuenta que también aumentaron los ingredientes que forman parte de la pizza, casi todos del 50% para arriba‘, relató María, propietaria de una conocida pizzería ubicada sobre la avenida Ávalos.
La empresaria indicó que ‘es imposible pasar esos porcentajes a los precios‘ fundamentalmente porque ‘la gente no tuvo aumentos de salario‘ con lo cual, perdería clientela y ventas.
En promedio, sentarse a comer una pizza con algo más que muzzarella y acompañarla con una cerveza o gaseosa, en los locales ubicados en el microcentro de Resistencia, requiere una inversión de entre 1500 y 1800 pesos. Para que los números cierren, los precios deberían llegar, cuanto menos al rango de los 2500 pesos.

‘Por ahora, estamos aguantando, pero la situación es insostenible: esperábamos recuperarnos después de lo que fue la pandemia, pero la verdad es que esta crisis no es más que segunda pandemia‘, graficó María.
La misma tesitura adoptaron en otra pizzería ubicada sobre la avenida Laprida, visitada por este matutino, aunque advirtieron que ese traslado al precio ya se hace notar en las ventas. ‘Entre semana, no bajábamos de 35 pizzas por día y hoy estamos en 20; los fines de semana, de 300 por días nos fuimos a 90‘, aseguraron.










