Renault 3, el hermano pobre del R4
Todos conocen el Renaul4, la popular renoleta, que se volvió un vehículo de culto tanto en Europa como en nuestro país pero es menos conocida la existencia de un "hermano pobre" que nació al mismo tiempo pero apenas vivió poco más de un año.
Se trata del Renault que 3 representó en su momento la máxima expresión de la sencillez dentro de la firma francesa. Nacido con la clara intención de competir de frente con el 2CV de Citroën, en lo que respecta a precio y prestaciones el R3 no captó la atención necesaria pues con poco dinero más se podia acceder a un R4 .

El Renault 4 era un vehículo práctico, económico y confiable, que nació en 1961 y se concibió para conquistar el favor del público que buscaba un medio básico de transporte personal y/o familiar, con un precio muy competitivo que le permitiera atacar de frente a su más directo rival, el Citroën 2CV.
Sin embargo, en sus dos primeros años de vida, el R4 estuvo acompañado de otro modelo: el Renault 3. Identificado con el código R1121 era prácticamente un "hermano gemelo" del primero, equipado con lo estrictamente necesario y destinado a una clientela rural, o que no contaba con mucho presupuesto para un adquirir vehículo nuevo.

Precisamente esa extrema sencillez fue lo que no permitió una amplia vigencia para este auto en el mercado. Solo se ofreció durante algo más de un año, y restringido al mercado francés, con muy pobres registros de ventas.
A su llegada al mercado francés, en julio de 1961, el Renault 3 podía identificarse por su único tono de carrocería Gris Olivier 610, con paragolpes de caño pintados en la misma tonalidad. No habían más opciones, aunque para 1962 también se podía obtener con colores Gris Pyramide 635 y Gris Templier 618.
Espartano y feo La ausencia de terceras ventanas laterales y espejos retrovisores exteriores, así como su parrilla frontal estampada en el capó, faros sin aros cromados y ventanillas traseras fijas, completaban el aspecto exterior del humilde R3 considerado un auto demasiado feo para contentar a la familia.

Otras piezas también se presentaban en el tono de carrocería, como las manijas de puertas y baúl, reforzando un aspecto extremadamente básico que en ese momento no fue bien recibido. Tal como era por fuera, el interior del Renault 3 fue igualmente muy simple.
Asientos tubulares forrados en tela acompañaban al volante de tres radios, un velocímetro, espejo retrovisor interior ubicado en el tablero, este último del color de la carrocería, además de un único parasol para el conductor y nada más.
Las ventanillas delanteras eran corredizas para ventilar la cabina, que debía ser algo calurosa y oscura teniendo en cuenta la imposibilidad de abrir las ventanas traseras, y la ausencia de terceras ventanas laterales.

Bajo el capó, el Renault 3 equipaba un propulsor de apenas 603 c.c. (0.6 litros) que entregaba 22 caballos de potencia a 4.300 rpm y torque de 42 Nm, unido a una caja manual de tres velocidades.
De esta manera, el rudimentario vehículo podía alcanzar una velocidad tope de 90 km/h, suficiente para los caminos de la campiña francesa, como era su intención.
Compartía su estructura y el resto de características mecánicas con el Renault 4. Esto es, sistema de refrigeración con circuito sellado y vaso de expansión, suspensión por barras de torsión y tracción delantera.
Su peso era de apenas 540 kg, frente a los 570 kg de los Renault 4 iniciales que lo complementaban.
Estos últimos, por su parte, tenían motor de 747 c.c. con 24 caballos y de potencia y 48 Nm de torque, con igual tipo de transmisión, pero más lujosos en su presentación y dotación. Dadas sus limitadas prestaciones, lo espartano de su aspecto y equipamiento, y sobre todo la poca diferencia de precio frente al Renault 4 más sencillo, las ventas del R3 nunca fueron las esperadas.
Su producción finalizó en septiembre de 1962 con un total de 2.526 unidades producidas, todas vendidas en Francia. Una ínfima parte de los más de 8 millones de R4 producidos hasta 1994.
Sin embargo la revancha del R3 llegaría décadas más tarde cuando su precio se disparó en el ambiente de los coleccionistas llegando a valer hasta siete veces mas que un R4 en excelente estado.










