El mejor alimento
La lactancia materna proporciona los nutrientes que necesitan de forma equilibrada los recién nacidos. Por eso se afirma que la leche que brinda la madre al bebé es el mejor y más completo alimento, a través del cual el pequeño recibe anticuerpos que ayudan a prevenir diversas enfermedades hasta que el niño sea capaz de formar sus propias defensas.
Los nutrientes que reciben los bebés con la leche materna son irremplazables en el proceso de crecimiento y desarrollo. De ahí que, siempre que sea posible, todos los recién nacidos deben recibir la leche de su mamá desde la primera hora de vida. Por este motivo recomiendan la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de edad; y hasta los dos años o más, con el agregado de alimentos adecuados para la edad del niño. Por otra parte, diversos estudios confirmaron que la lactancia materna, además de ayudar al crecimiento del bebé, disminuye las posibilidades de que la madre tenga cáncer de mama.
Es importante también que el entorno familiar, de amigos y conocidos contribuya a generar un clima adecuado para que las madres se sientan cómodas al momento de dar el pecho al recién nacido, ya que de esa manera el niño podrá recibir todos los elementos que necesita para crecer sano. La leche de la madre contiene además el líquido que el bebé necesita y está adaptada a sus necesidades, por lo que la digiere más fácilmente que cualquier otra leche.
En el caso de las madres con niños recién nacidos que tienen trabajan, es necesario que se respete su derecho a la reducción de horario por lactancia, ya que la Ley de Contrato de Trabajo establece que todas las madres disponen, durante al menos un año, de dos descansos de media hora para amamantar o extraer leche para sus hijos durante la jornada laboral.
Un informe publicado por Unicef señala que la lactancia desde las primeras horas de vida y hasta los dos años permite salvar la vida de casi un millón de niños por año en todo el mundo.
Además, la práctica de amamantar es beneficiosa para la salud de la madre dado que las protege de posibles hemorragias y depresión posparto, cáncer de ovario y mama, infarto y diabetes de tipo 2. Los expertos observan que los primeros días de vida del bebé son oportunos para el buen desarrollo de la lactancia, especialmente porque luego del nacimiento, el niño se encuentra en un estado de alerta, lo que facilita la prendida y hace que sea más efectiva.
Dicho de otra manera, después del nacimiento, lo mejor es brindar este alimento al bebé tan pronto como sea posible. La experiencia demuestra que la práctica de amamantar aporta beneficios tanto para el crecimiento del pequeño como para la construcción de un vínculo afectivo de éste con su madre.
La leche materna es un alimento que no tiene contraindicaciones. Este líquido vital posee gérmenes que colonizan el intestino del bebé, generando una flora "buena", que lo protege para toda la vida; contiene inmunoglobulinas que protegen al bebé contra infecciones y aporta sustancias que mejoran el cerebro y la visión. Distintos estudios revelaron que los bebés amamantados tienen coeficientes intelectuales mayores comparados con los que se alimentan con sustancias artificiales, además de tener una protección a largo plazo, contra la obesidad, el aumento del colesterol y la diabetes.
Está comprobado, además, que los niños que se alimentan del pecho de la madre tienen mucho menos riesgo de morir antes del primer año de vida. Sobre esa cuestión, al menos un centenar de investigaciones médicas realizadas en distintos países confirman que cerca de un 20 por ciento de las defunciones neonatales, de menores de un año de edad, podrían evitarse si se empezara a amamantar a todos los recién nacidos durante la primera hora de vida.
Por todo lo expuesto, es importante que la comunidad en su conjunto contribuya a promover la lactancia materna y a generar espacios amigables para que las madres y los bebés recién nacidos sean bienvenidos y protegidos en todos los ámbitos. Es necesario, además, que se continúe con las políticas públicas sanitarias que alientan estas prácticas de alimentación de los más pequeños.










