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Caso Leonardo Bravo

Muerte tras arresto: la causa pasa a la Fiscalía de Derechos Humanos de Sáenz Peña

Tras la inhibición del fiscal de la causa, el caso pasó al fiscal Elio Mari que el viernes elevó las actuaciones.

CHARATA (Agencia)- La muerte de Leonardo Bravo, tras un arresto policial, tomó un nuevo giro este viernes, tras la inhibición del fiscal Hugo Baigorri de la causa. La Fiscalía 1, a cargo de Elio Mari, elevó las actuaciones a la fiscalía de  DDHH de Presidencia Roque Sáenz Peña. Se pedirá también la aplicación del Protocolo Minnesota, con una segunda autopsia. 

Leonardo Bravo tenia 37 años, falleció luego de un arresto en Charata

La muerte de Leonardo Bravo de 37 años, el pasado sábado, luego de un arresto, cuya causa había sido informada por las autoridades policiales como "paro cardiorrespiratorio no traumático, sin lesiones resientes", tomó un giro importante luego de las declaraciones públicas de Romina Aguirre, testigo del hecho y la inhibición del fiscal de Hugo Baigorrí.

Elio Mari, fiscal a quien pasó la causa, decidió el viernes elevar la misma a la Fiscalía de Derechos Humanos  que funciona en la ciudad de Sáenz Peña desde el año 2015, y está a cargo de Silvia Mariela Sluzar.

Según informó la familia de Bravo se pediría una segunda autopsia a través del Protocolo Minnesota, que se aplica para la mayoría de investigaciones forenses de presuntas violaciones de los DDHH, solicitando que se investigue la tortura perpetrada por agentes del estado, como así también el fallecimiento bajo calidad de "conducido, detenido o en custodia".

Se espera la llegada de integrantes de la Secretaría de Derechos Humanos y el Comité para la Prevención de la Tortura. En tanto que Romina Aguirre, testigo principal del hecho fue citada por el OCI (Organismo de Control Institucional) para prestar declaraciones en las próximas horas. El OCI funciona para asuntos internos de la policía, sólo en lo administrativo no en lo penal.

Testigo del arresto que terminó en

muerte: "Le pegaron esposado, en el piso"

Tras el informe policial sobre los hechos ocurridos el sábado por la tarde sobre un arresto que terminó en la muerte de Leonardo Bravo de 37 años, la familia aseguró que el informe de la autopsia no es oficial, y que las muestras se enviaron al INCIF (Instituto de Medicina y Ciencias Forenses del Poder Judicial). A esto, se sumó el testimonio de una de Romina Aguirre, quien había llegado al lugar y presenció el arresto.

Tras los hechos que ocurrieron el sábado por la tarde en el Barrio Norte, la policía aseguró en su comunicación con la prensa que la causa de la muerte de Bravo fue "paro cardiorrespiratorio no traumático" y que "no había lesiones resientes". Sin embargo, su familia manifestó que el informe no es oficial y que se esperan los resultados de las muestras enviadas al INCIF. 

La testigo

Romina Aguirre contó que ella pasaba por el lugar cuando vio a Leonardo corriendo. "El patrullero iba por atrás. Él corría para todos lados y ellos frenaban y seguían. Él decía basta, basta. Yo paré y traté de ayudarlo, estaba viendo qué pasaba y traté de hablar con el policía, porque no estaba haciendo nada, y el patrullero pedía refuerzos, era un solo patrullero con un solo policía. Intenté hablar con Leo pero no había forma porque él seguía corriendo", explicó.

"Después de varios minutos llega un patrullero en contramano, con dos policías, cuando Leo corría por Patricios hacia San Martín. Cuando llega este patrullero Leo se para, ya no corría, y baja el policía, lo empuja y le empieza a pegar. La policía le pegó muchísimo; lo pusieron boca abajo en el piso, lo esposaron y le empezaron a pegar. Lo levantan, esposado, y él estaba bañado en sangre en los hombros sangraba mucho, tenía muchos golpes en la cara, lo llevan al patrullero, lo revolean y se le suben arriba, lo iban apretando encima del cuerpo, en el patrullero. El no hacía nada, y estaba esposado. Cuando lo agarraron estaba en short y zapatillas", detalló.

Aguirre contó que decidió seguirlos "porque quería ver qué pasaba, por todos los golpes que le dieron, si bajaba caminando. Pararon en la oficina contra la violencia de la mujer, frente al juzgado de Paz. Me paré más adelante, y Leo nunca bajó del patrullero, ellos sí. No hubo ningún movimiento, ellos seguían encima de él. Yo me fui porque tenía que buscar a mi mamá del trabajo, y ya había pasado una hora". 

Romina se enteró luego, que Bravo había fallecido, y es ahí cuando decidió hablar y contar lo que presenció. "Cuando vengo a trabajar, vino la mujer a decirme que había fallecido, ahí me agarró la desesperación. Me agarró una impotencia porque vi lo que le hicieron. Las patrullas decían Comisaría Primera, y luego llegaron más móviles que decían 911. No conozco los policías, pero me acuerdo perfectamente la cara de los tres", aseguró.

Para finalizar dijo "no tengo miedo, por eso hablo. Quiero que se haga justicia, porque no porque sean policías pueden hacer esto".