Ciudades más habitables
El uso del vehículo particular como medio de transporte en las áreas urbanas con gran densidad de población se vuelve, cada vez más, una opción cara y lenta para moverse. Eso ocurre en todo el mundo y lo que sucede a nivel local no es la excepción.
¿Es posible imaginar una ciudad sin autos al menos en las zonas céntricas, con un eficiente servicio de transporte público, a un costo accesible que alivie el bolsillo de los usuarios?
El problema de la contaminación, los ruidos y embotellamientos se ha agravado en los últimos años en todas las ciudades en las que el parque automotor para uso particular se multiplica a medida que crece la cantidad de población. Se estima que para el año 2050, la mayoría de la gente vivirá en ciudades.
Así lo advierte la Organización de Naciones Unidas en un informe en el que observa que el desarrollo sostenible dependerá cada vez más de la capacidad de gestionar de forma apropiada el crecimiento urbano, especialmente en los países de ingresos medios y bajos que son los que liderarán el proceso.
Según este informe, elaborado por el Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de las Naciones Unidas, el 68 % de la población vivirá en zonas urbanas de cara a 2050. La causa reside en que una parte importante de la población mundial desplazará su lugar de residencia de las áreas rurales a las urbanas y, a esta predicción, se suman las perspectivas de crecimiento demográfico, según las cuales cerca de 2500 millones de personas más vivirán en las ciudades para esa fecha.
Este proceso de transformación urbana agravará los problemas en el tránsito, empeorará la contaminación sonora y hará de las ciudades lugares desagradables para vivir. Salvo, por supuesto, que se adopten medidas para que eso no ocurra.
En Liubliana, la capital de Eslovenia, por ejemplo, las autoridades comunales se animaron a tomar la decisión de no dejar ingresar automóviles en el casco céntrico de la ciudad. Llevan más de quince años con esa modalidad y, a juzgar por los testimonios de quienes viven en lugar, el paisaje urbano mejoró notablemente en la zona donde se impuso la restricción, a partir de la creación de nuevos espacios verdes que hicieron más habitable la ciudad y, sobre todo, más "respirable".
Pero eso no es todo. Aseguran que, además, las mejoras también impactaron en la economía de los comercios (los autos no compran, la gente de a pie sí), y contribuyeron a reducir los índices de siniestros viales en esta ciudad de casi 300.000 habitantes.
Es que, como bien señalan algunos expertos en urbanismo, las ciudades actuales generan paradojas como el caso de aquella persona que utiliza su auto para ir a un gimnasio a caminar en una cinta de ejercicios. Para cambiar este tipo de conductas insólitas, el urbanista colombiano Carlos Moreno y actual asesor de la ciudad de París, desarrolló el concepto de "la ciudad de los 15 minutos", que propone básicamente que todos los habitantes de una ciudad puedan desarrollar sus actividades a tan solo 15 minutos de sus viviendas.
"Necesitamos una nueva cultura ciudadana que comprenda que estar bien en una ciudad no es andar con un auto de alta gama, para mostrar que tengo determinado estatus social", plantea Moreno.
Un transporte público más eficiente y accesible a todos los usuarios es clave en la transformación que deben experimentar las ciudades. También es fundamental que se promueva el uso de bicicletas para lo cual es importante que se construyan más ciclovías.
Algunas ciudades del mundo, como París por ejemplo, aprovecharon las restricciones impuestas durante la pandemia para aumentar la cantidad de sendas peatonales y vías de circulación para bicicletas, promoviendo la circulación solo de peatones en los alrededores de las escuelas como una forma de hacer más seguras esas zonas donde en determinadas horas hay mucha presencia de niños y niñas.
Las ciudades deben incorporar nuevas ideas que contribuyan a mejorar la calidad de vida de sus habitantes. Es de esperar que también aquí en el Chaco se impulse una transformación de conglomerados urbanos sumando más espacios verdes y adoptando medidas para que sean lugares donde valga la pena vivir.










