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Santiago Levin, médico psiquiatra

"Se percibe que en los últimos dos años las personas envejecieron más"

El expresidente de la entidad que agrupa a psiquiatras del país destaca la necesidad de reinserción en espacios colectivos. 

"Los adolescentes perdieron muchísimo en el momento del confinamiento", señala Levin. Crédito: Noticias Argentinas

"Por más de que se la haya tratado de disimular, la pandemia significó y significa una gran vivencia de pérdida, de la que se sale mal o muy mal", asegura el médico especialista en psiquiatría Santiago Levin. 
La sensación de que 2020 y 2021 equivalen a tres o más años se hace palpable en el consultorio y en la calle.
"Más personas adultas perciben que en los últimos dos años están más viejas. Hay trabajos científicos sobre cómo aumentó la cantidad de canas en personas de 50 años de edad o más en ese periodo", ejemplificó. 
En una nube 
Al contrastar con momentos recientes de euforia menciona que para las fiestas de fin de año y en los primeros días de veraneo se evidenciaron más brindis, más fiestas, gastos al límite y una enorme exposición al contagio. 
"Esta vivencia nos coloca en una especie de nube, en un lugar extraño por el que a veces se avanza y a veces parece que retrocedemos", dijo. 

Santiago Levin, médico psiquiatra Crédito: Télam


Sensaciones dominantes
Durante las comunicaciones oficiales que a diario daba el Ministerio de Salud de la Nación el entonces presidente de la Asociación de Psiquiatras Argentinos (hasta 2021) fue invitado a hablar sobre salud mental en dos ocasiones. 
Como en ese momento, hoy Levin sostiene que en un duelo colectivo hay sensaciones dominantes como el agotamiento y la irritabilidad. 
Lo cotidiano
"Algunas de las cosas que sentimos es un cansancio difícil de explicar, como cuando se duerme crónicamente mal. Además se transitan días en los que el enojo llega más fácil y pese a no se llega a estar de malhumor, tampoco se está del todo bien", continúa. Y al hastío por infodemia (la mala información que repite números de decesos, contagios, vacunas) se suma la incomodidad de tener que usar barbijos, mantener distancia o gestionar un pasaporte sanitario.

“Hoy un test da positivo y se siente que se sigue perdiendo”, indicó el médico psiquiatra Levin. Crédito: Archivo

 
¿Qué hacer? 
"Saber que nos está pasando algo, como por ejemplo que nos cansamos más que antes y que necesitamos tener un poquito más de paciencia es importante. Asumir que uno perdió y pierde cosas es inteligente; sirve para recordarnos que estamos en pandemia, que nos dura menos todo y que la situación va a seguir un tiempo más. Las pandemias terminan, los duelos también", afirma.
El médico mantiene una columna semanal sobre salud mental los lunes en la radio web Futurock, en Buenos Aires. Esta semana eligió hablar del dolor colectivo asociado a pérdidas y preguntó a sus oyentes qué sentían que habían perdido directa o indirectamente por las infecciones y por las limitaciones sanitarias.  

"Una gran vivencia colectiva de duelo"

Con mucho tiempo por delante para saber con un poco más de precisión qué pasará con las vacunas y cuánto durará la inmunidad, el psiquiatra Santiago Levin pidió escuchar a fuentes informadas y confiables. 
En cuanto al duelo, definió que es un proceso emocional y mental que se genera a partir de una pérdida importante. 
Esa pérdida puede ser un proyecto que cae, un trabajo que se interrumpe o la separación de un afecto. 
"Y como es un proceso inconsciente, no hay un registro de que eso está pasando", aclaró. 
Un duelo se suele comprender mejor cuando muere un ser querido. 
"Por unos días andamos ‘de capa caída’, el estado de ánimo general es de tristeza y el entusiasmo por las cosas que habitualmente generaban interés disminuye", describe.

La preocupación, falta de energía y dificultad para conciliar el sueño se triplicaron en comparación con 2015Crédito: Fabián Maldonado


Sin certeza
Para trazar una comparación colectiva en pandemia señala que de las primeras restricciones sanitarias por no poder viajar, ni ir a la cancha o las explicaciones poco claras de lo que sucedía, hoy se vive una prolongada falta de certeza sobre cuándo va a terminar todo. 
"Se dejó de hablar de la nueva normalidad, entonces la normalidad perdida genera de nuevo otra forma de duelo porque no sabemos cómo retornará, si es que retorna", interpreta. 
"Hoy un test da positivo y se siente que se sigue perdiendo. Sabemos que esa sensación de pérdida ya se vivió y es probable que vuelva a pasar", agrega.