G01, el italiano hecho en China
El mercado quiere SUVs y así será hasta que aparezca alguna otra tendencia y mientras las automotrices satisfacen los deseos asiáticos de coches lujosos, grandes y de mucha presencia, la industria China se afana en ofrecerle a occidente lo que este pide, SUVs.
SWM es una tradicional marca de motos italiana que sucumbió a los dólares de Oriente pero sin perder del todo su identidad.

La oferta inicial de esta firma es el G01, un SUV de tamaño medio cómodo y espacioso que apuesta por un precio muy bajo. Se trata del primer modelo de esta marca italo-china que fue diseñado por la oficina instalada en Milán, lo que ya hace una diferencia.

El SUV es de tamaño compacto (4.6 metros de largo) que se vende con un solo motor 1.5 Turbo de 130 CV de origen Mitsubishi y dos terminaciones de carrocería, una más tradicional y otra con un aspecto ligeramente más deportivo (denominado F).
A partir de ahí, la apuesta es sencilla: un diseño pintón, dos acabados (Basic y Elite, aunque la versión Elite con cambio automático incluye alguna cosa más), mucho equipamiento de serie desde el más básico, una notable comodidad, mucho espacio interior, la posibilidad de tener la codiciada etiqueta Eco gracias a un sistema de alimentación por GLP que se suma al naftero que viene de origen y, por supuesto, un precio lo más ajustado posible.

El interior es moderno, sobre todo por la pantalla central y la instrumentación digital y aunque no llega a la calidad de un vehiculo alemán los materiales son agradables y el ensamble parece sólido.
Considerando el precio el SWM tiene algunas cosas que se pueden dejar pasar como la postura de conducción, mejorable porque el volante no tiene reglaje en profundidad.
Además, y aunque los asientos son cómodos, no sujetan mucho en zonas de curvas. Las plazas traseras están por encima de la media en espacio (tres adultos puede viajar razonablemente bien) y el baúl, con 570 litros, también es un aspecto a destacar.

El G01 emplea un motor de origen Mitsubishi y solo dispone tracción delantera y un eje trasero multibrazo, solución sofisticada utilizada por muchos de sus rivales.
Esta suspensión es algo blanda que hace del SWM un vehículo algo blando al conducir. A ritmo tranquilo, es un coche fácil de conducir y que transmite sensación de aplomo.










