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Historia y patrimonio cultural

Posta de Yatasto

El museo de sitio Posta de Yatasto en la provincia de Salta es un patrimonio cultural tangible que formó parte del Camino Real y el sistema de postas en la época virreinal y los primeros años de nuestra independencia.

Sin embargo, su trascendencia hasta nuestros días se sustenta en el patrimonio intangible que representa: el encuentro que el 20 de enero de 1814 mantuvieron allí Manuel Belgrano y José de San Martín, los máximos héroes de nuestra patria. Por ello fue declarado Monumento Histórico Nacional.   

El Camino Real

Fue creado en 1663 por el capitán general de la gobernación del Río de la Plata, José Martínez de Salazar, para unir las ciudades de Buenos Aires y Córdoba con Lima durante la época virreinal. Se trazó siguiendo senderos que fueron utilizados  por los indígenas de la región durante siglos, y que comunicaban el actual territorio argentino con el imperio Inca. Se ubicaba un poco al oeste de lo que hoy es la ruta nacional 9, que va desde la Capital Federal a la Quiaca. Desde Córdoba bajaba hasta la posta Paso de Ferreira –actual Villanueva-, costeaba el río Calamuchita hasta la Posta del Saladillo, luego el Carcarañá, desviándose al sudoeste hasta Buenos Aires. 

En los primeros siglos de dominio colonial era desde el Alto Perú desde donde arribaban las provisiones y mercaderías que venían de España, como también las ordenanzas reales y las expediciones al actual territorio argentino. A partir de la creación del Virreinato del Río de la Plata en 1776, el poder se ejercería desde su capital en el sur.  

El Camino Real cumplió un rol trascendente en la historia argentina. Por allí cabalgaron las tropas que combatieron por la independencia y las que participaron en luchas fratricidas. Comunicaba pueblos, servía a los servicios de mensajería y correo y permitía el transporte de funcionarios y ciudadanos. 

Las postas 

Las distancias eran largas y los viajes penosos, de tal forma que se hizo necesaria la creación de postas, a una distancia aproximada de cinco leguas una de otra. Estas permitían el descanso de viajeros y animales, atención de los mismos y cambios de transporte en algunos casos. Generalmente eran construcciones rústicas y de pocas comodidades, pero contaban con lo necesario para cumplir  con los objetivos para los cuales fueron creadas.  

En 1794 se estableció que en cada una de ellas debía haber un encargado, llamado "maestro de posta", con dos ayudantes, los "postillones", quienes debían asistir tanto a los pasajeros como a los animales y prestarles distintos servicios y atenciones.

Desde Buenos Aires a La Quiaca hubo 90 postas, distribuidas de la siguiente manera: 14 en Buenos Aires, abarcando una distancia de 70 leguas; 7 en Santa Fe, en 39 leguas; 29 en Córdoba, en 130 leguas; 14 en Santiago del Estero, en 93 leguas; 8 en Tucumán, en 60 leguas; 9 en Salta, en 72 leguas; y 10 en Jujuy, en 70 leguas. 

El sector que mejor se conserva y se explota como un circuito turístico cultural es el tramo que se ubica en la provincia de Córdoba, con 176 km de longitud. Allí existieron capillas y estancias jesuíticas que aún perduran, pues la utilización de la piedra para su construcción las hizo más fuertes. El recorrido, de sur a norte,  abarca las siguientes: Colonia Caroya, Jesús María, Sinsacate, Barranca Yaco, Los Talas, Totoral, Macha, Inti Huasi, Tulumba, Santa Cruz, San Pedro Viejo, San Pedro Norte, El Carrizal, Pancho Ramírez, Las Piedritas, San Francisco del Chañar y Pozo del Tigre. 

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Museo posta de Yatasto

Posta de Yatasto 

El presidente de la Real Audiencia de Charcas, José Cipriano de Herrer y Loizaga, en su diario "Viajes de España a Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Potosí, Chile y Lima -años 1713 – 1717" hace mención del arroyo Yatasto. Es el texto más antiguo que se conoce y que nombra el lugar. 

Durante la etapa colonial se crearon epicentros de poder económico, entregándose tierras para ser ocupadas y trabajadas, que originaron estancias. Una de ellas fue San José de Yatasto, otorgada en una merced de 80.000 hectáreas a principios del siglo XVIII. Poco a poco –como otras haciendas-, fue tomando importancia por el crecimiento del comercio y las comunicaciones. Su propietario fue Francisco Toledo Pimentel.

Cuando en 1780 la heredó Vicente Toledo y Pimentel, el casco se encontraba en mal estado, por lo cual decidió restaurarla y brindar el servicio de posta. Además, este hombre fue adicto a la causa patriótica, aportando gratuitamente al Ejército Auxiliar del Norte 1.300 caballos y 100 vacas.   

Hoy se mantiene en pie una parte del edificio original, con paredes de adobe revocadas, y la estructura del techo, puertas, ventanas, escaleras y balcón, en madera y muy bien trabajadas. Posee cuatro habitaciones –salas del museo- en la planta baja, y una en la planta alta. 

El sitio, ubicado a 155 km al sudeste de la ciudad de Salta y a unos 14 de la ciudad de Metán, fue declarado Monumento Histórico Nacional por Decreto 95.687 del 14 de julio de 1942, durante la presidencia de Ramón S. Castillo.

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Representaciones de Belgrano y San Martín

El patrimonio intangible

Tanto el edificio como el terreno que lo rodea se destacan de otras postas construidas en el actual territorio argentino por los hechos históricos que allí acontecieron. 

En Yatasto se reunieron los generales Juan Martín de Pueyrredón y Manuel Belgrano el 26 de marzo de 1812 para hacer el traspaso de mando del Ejército del Norte por orden del Primer Triunvirato. 

Además, el 20 de enero de 1814 tuvo lugar el recordado encuentro entre Manuel Belgrano y el entonces coronel José de San Martín, cuyas relaciones hasta entonces eran solamente epistolares. Unos días más tarde se procedería a la entrega del mando de las tropas del ejército que venía de ser derrotado en las batallas de Vilcapugio y Ayohúma en el Alto Perú. 

Por otra parte, a fines de febrero de ese mismo año las instalaciones de la casa hospedaron al teniente coronel Martín Miguel de Güemes, cuando recibió el cargo de Comandante de las Avanzadas del Río Juramento.  

La presencia en el lugar de estos héroes de la patria agrega un valor patrimonial intangible al sitio, elementos indispensables para preservar la memoria histórica argentina, y ameritaron su declaratoria como Monumento Histórico Nacional.   

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Dormitorio de la planta alta

El museo de sitio 

El Museo Posta de Yatasto forma parte del complejo museológico Museo Histórico del Norte, que comprende además el Cabildo de Salta y el Museo Casa Uriburu, dependientes de la Dirección Nacional de Museos de la Secretaría de Patrimonio Cultural del Ministerio de Cultura de la Nación. Funciona como museo desde 1950. 

Para llegar al lugar se debe transitar por la ruta 9 de Salta a Metán, y a unos 13 km de esta última ciudad se desvía a la izquierda aproximadamente 2 km por un camino enripiado. 

El predio está cerrado por una tranquera y alambre tejido y tiene espacio suficiente para estacionar. El parque que rodea la casa está bien cuidado, con árboles añosos y autóctonos –algarrobos, mistoles, ceibos, palos borrachos-, tiene un mástil con la bandera argentina y placas conmemorativas. 

Al lado del cartel identificatorio del lugar se emplazaron esculturas en tamaño real de Manuel Belgrano y José de San Martín, sentados a una mesa y representados en actitud de diálogo, con una silla libre para uso del público que quiera fotografiarse junto a la representación de los próceres.   

Las salas de la planta baja son continuas, diagramando un circuito único de circulación. Exponen objetos de la época colonial, explican la importancia de la casa para el proceso independentista argentino, la historia del camino de postas, la vida a fines del siglo XVIII y principios del XIX, etc.

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Sala principal de exposiciones

El acervo se presenta en apoyaturas que resaltan su exposición, y en vitrinas con cartelería explicativa clara y concisa en todos los casos. Pueden verse vestimentas, objetos personales y religiosos, elementos de labranza, cestería, armas blancas y de fuego, mobiliario, etc. Se ilustra con dibujos que permiten una clara comprensión del mensaje que pretenden dar. La última sala de la planta baja es la cocina, ambientada con elementos característicos. 

La planta alta se encuentra sobre la sala de ingreso. Se accede por una escalera de madera, y allí se representa un dormitorio de la época colonial, donde destaca la cama con elásticos de cuero trenzado.   

La puesta general del museo es buena y el espacio interior es acogedor: permiten al visitante un acercamiento a un importante momento de nuestra historia. Sin embargo, lo verdaderamente atrayente, es saber que allí estuvieron personajes clave de la emancipación americana, como Pueyrredón, Belgrano, San Martín y Güemes. Es este patrimonio cultural intangible lo que más valoriza de la Casa de Yatasto, y amerita su preservación para las generaciones futuras.   

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