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Los ciberataques no se detienen

2021 quedará en la historia como un año marcado por las estafas virtuales, sobre todo bancarias. Los engaños a través de la aplicación de mensajería de WhatsApp, correos electrónicos, mensajes de texto y llamados telefónicos se han convertido en los fraudes más comunes y por los que se han tenido la mayor cantidad de denuncias y consultas por parte de usuarios.

Así lo confirma el ingeniero, perito informático forense y especialista en seguridad Pablo Rodríguez Romeo, quien aseguró que el fenómeno conocido en el ambiente con el nombre de "phishing" nuevamente se volvió la "vedette" de las ciberestafas. Sostiene el especialista que el mecanismo de estafas se ha tornado día a día más sofisticado, a pesar de lo mucho que se ha trabajado, y contrarreloj, para advertir a los ciudadanos de su existencia y de cómo prevenirlo.

No caben dudas de que el contexto de pandemia aceleró el proceso de conversión hacia la vida digital como también el aumento de la exposición y la permanencia de acciones en distintos dispositivos. "Esto llegó para quedarse y ahora hay que estar a la altura de las circunstancias en cuanto a cuidados y prevención", asegura Rodríguez Romeo.

En estos últimos años, palabras como "fraudes informáticos, suplantación de identidad, robo de datos personales, malware, ransomware" fueron incorporándose como parte del vocabulario cotidiano y también en el discurso periodístico. Y aunque se han realizado enormes esfuerzos por parte de las entidades bancarias como para agilizar la concientización de los usuarios, aún queda un gran camino por recorrer.

Ya en diciembre pasado, el Banco Central había informado que la penetración de cuentas bancarias había alcanzado a 91 por ciento de la población adulta del país, lo que significa que más de 31 millones de personas poseen al menos una cuenta bancaria y está en condiciones de utilizar servicios financieros.

En ese lamentable ritmo de crecimiento, la ola de ciberataques no estuvo acompañada por el uso responsable de Internet y de los dispositivos por parte de los usuarios. "Este trabajo de educación y concienciación lleva tiempo y debe continuar, ya que estamos frente a atacantes cada vez más experimentados e ingeniosos a la hora de efectuar los engaños, que continúan a la orden del día y cualquier ocasión es aprovechada para lograr su cometido", manifestó el experto.

En cuanto a las empresas, la pandemia las impulsó a adoptar y adaptarse al teletrabajo, una alternativa que posibilitó que muchas organizaciones pudieran seguir operando de manera online. Hoy, luego de dos años, numerosas empresas han optado por un sistema laboral mixto que combina la presencialidad con la modalidad del trabajo remoto. Esto no las ha liberado de los grandes compromisos que —si aún en este tiempo no lo hicieron— debieran hacer con la seguridad de su información y con la protección de sus sistemas. Personas malintencionadas que buscan obtener información sensible para luego ofrecerla al mejor postor a cambio de grandes sumas de dinero siguen al acecho y ellas no serán sus excepciones. Los ataques de ransomware —o secuestro de datos a cambio de un rescate económico— han sido y seguirán siendo los ciberataques más extendidos, y que han ocasionado no solo pérdidas de dinero sino también muchos dolores de cabeza a los tomadores de decisiones. Y esto porque, al igual que sucede con los usuarios, aún no se dimensiona la importancia que tiene la inversión en herramientas y dispositivos de seguridad informática y el valor que tiene la capacitación permanente de sus colaboradores.

El especialista en seguridad afirma que en 2022, lamentablemente, los ataques de ransomware seguirán haciendo de las suyas en las corporaciones; al igual que el phishing, y los engaños continuarán recayendo en los usuarios, que en estos tiempos se vuelcan cada vez más a usar sus dispositivos móviles, sobre todo para efectuar operaciones de pago online.

Advierte además que los ciberataques masivos continuarán, como también los grandes "apagones" de servicios que desestabilizarán las actividades a nivel mundial. En este sentido, como usuarios, es importante estar atentos y no actuar apurados ni bajo presión ante eventuales llamadas, correos o mensajes supuestamente provenientes de la entidad bancaria.