Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

Dengue: es mejor prevenir que curar

El aumento de casos de dengue en algunas regiones de Brasil obliga a adoptar medidas para reducir las probabilidades de transmisión a nivel local. Y, en ese sentido, la eliminación de los criaderos de mosquitos que se generan en recipientes en desuso sigue siendo la acción más eficaz en la lucha contra este flagelo.

La enfermedad viral, transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti, no distingue fronteras y es por eso que la situación epidemiológica en el vecino país debe ser un llamado de atención para el Chaco y el resto de las provincias del NEA. Es importante que toda la ciudadanía tome conciencia de la importancia que tienen las tareas de prevención, eliminando los recipientes que contienen o pueden contener agua que no se utilizan.

Investigaciones realizadas para conocer los hábitos del Aedes aegypti revelaron que este mosquito prefiere poner sus huevos en recipientes artificiales que contengan agua (tambores, barriles, neumáticos en desuso de vehículos, macetas abandonadas, latas, lonas, etc) tanto en terrenos baldíos, como dentro y alrededor de los hogares, los establecimientos educativos y espacios de trabajo. En nuestra región se conoce con el término "descacharrado" a la acción de eliminar todos esos recipientes y todas las campañas de prevención hacen hincapié en la necesidad de sumar el esfuerzo de todos los miembros de la comunidad para erradicar los posibles criaderos de mosquitos.

Se cree que el aumento de notificaciones de dengue en Brasil podría impactar también en nuestro país, especialmente en las provincias que comparten fronteras con el gigante sudamericano.

El dengue es una enfermedad que sigue estando presente en gran parte de América Latina, que es una de las regiones del mundo más castigadas por esa y otras enfermedades que son transmitidas por distintas especies de mosquitos.

En el último Congreso de la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica que se llevó a cabo en la Ciudad de Buenos Aires en octubre pasado, se presentaron los resultados de un ensayo clínico de fase tres de un estudio para inmunizar contra el dengue. Se trata de un trabajo que llevan adelante investigadores de distintos países para producir una vacuna efectiva contra este mal. Según los expertos, cada vez se está más cerca de contar con una nueva vacuna para prevenir casos graves de la enfermedad. Pero, como ocurrió con el Sars Cov 2, es importante que mientras se espera que se concrete ese avance científico, la población mantenga todos los cuidados que recomiendan las autoridades sanitarias. El objetivo a perseguir es claro: no hay que dejar que el dengue se transforme en un problema grave para la salud pública y para eso hay que frenar al Aedes Aegypti que, como se dijo, tiene hábitos domésticos y se reproduce en cualquier recipiente que contenga agua. Mientras se espera la vacuna o alguna otra herramienta que aporte la ciencia, uno de los métodos más eficientes para evitar la transmisión del dengue se basa en reducir al mínimo las posibilidades de proliferación de los mosquitos Aedes aegypti que actúan como vector de esta y otras enfermedades como el zika o chikungunya. En una región como la nuestra donde las jornadas de altas temperaturas que se registran a nivel local son propicias para que se multiplique el Aedes Aegypti, es importante conocer los hábitos del mosquito. También puede ser útil saber que ese mosquito puede completar su ciclo de vida, desde el huevo hasta la etapa adulta, en un período que va entre los siete y los diez días, y que los adultos pueden vivir de cuatro a seis semanas. En rigor, la lucha contra este flagelo se enfoca en la hembra Aedes aegypti, que es responsable de la transmisión de enfermedades porque necesita sangre humana para el desarrollo de sus óvulos y para su metabolismo.

Por otra parte, no está de más recordar que evitar la exposición al aire libre durante las primeras horas de la mañana y al atardecer, las horas de mayor actividad del mosquito, es clave para reducir al mínimo el riesgo de contraer la enfermedad. Se recomienda, además, utilizar en la medida de lo posible camisas o remeras mangas largas y pantalones largos si se realizan actividades al aire libre; proteger las cunas o cochecitos de los bebés con mosquiteros tipo tul al permanecer al aire libre y cuidar que, en estos casos, los niños tengan una correcta ventilación. Es importante que toda la comunidad siga estos consejos, especialmente en los próximos meses que serán de temperaturas más altas.

Te puede interesar