Una mujer murió cuando su auto cayó a las cataratas del Niágara
Las autoridades tratan de determinar como la mujer de 60 años, oriunda de Estados Unidos, terminó en las aguas heladas.
Un automóvil cayó cerca del borde de las cataratas del Niágara y la mujer que lo conducía falleció. Un buzo de la Guardia Costera de Estados Unidos descendió desde un helicóptero para alcanzar el automóvil y logró sacar a la mujer pero ya había perdido la vida.

Según trascendió, los rescatistas lograron localizar "un cuerpo en el asiento del conductor", con ayuda de drones y un helicóptero.
El vehículo se encontraba en los rápidos aguas arriba de las American Falls, una de las tres cascadas que componen las cataratas del Niágara.
El suboficial de segunda clase Derrian Duryea, descendió con ayuda de un cable sujeto a un helicóptero, abrió una puerta del vehículo y sacó el cuerpo de su única ocupante, una mujer de unos 60 años, dijeron funcionarios de la Policía de Parques Estatales de Nueva York y la Guardia Costera.

Duryea, con un traje naranja y un hacha en la mano izquierda, descendió hacia el coche en medio de una nevada y el azote del viento y los chorros de agua. Tras girar lentamente y pasar junto al coche, pudo agarrarse al vehículo del lado del pasajero, abrir la puerta y desaparecer en el interior.
Unos dos minutos más tarde, con el agua fluyendo alrededor del vehículo y por encima del precipicio, unos 50 metros río abajo, Duryea emergió e hizo una señal al helicóptero, que los izó del agua a él y a la conductora inmóvil.
Según indicó la policía, la mujer, de 60 años, oriunda del estado de Nueva York, "fue hallada (y) declarada muerta en el lugar".

Aún no está claro cómo cayó el automóvil al río Niágara. Testigos señalaron que lo vieron flotando cerca de un puente peatonal, donde se cree que se metió. Las rutas de la zona estaban resbaladizas en medio de una nevada ligera.
Las autoridades dijeron que la mujer vivía en la zona y que su nombre no se dio a conocer a la espera de notificar a sus familiares.
Después del rescate, el vehículo permaneció casi completamente sumergido, y solamente estaban visibles una parte del techo y el baúl abierto.

Muchas personas vieron cómo los equipos de emergencia se preparaban para intentar sacar el vehículo del agua.
Las cataratas del Niágara suelen atraer tanto a los temerarios que intentan desafiar a la muerte lanzándose a sus aguas en artilugios caseros, como a presuntos suicidas.
La policía dijo que los investigadores tratarían de determinar si el vehículo terminó en el agua de forma accidental o intencional.
Fuente: Infobae











