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Bolsonaro prepara su campaña electoral con tiempo

Brasil: el Senado flexibiliza límite de gasto para financiar programa de subsidios populares

El Senado de Brasil aprobó este jueves una enmienda constitucional que relajará el límite de gasto del Gobierno y escalonará algunas obligaciones, lo que  permitirá al presidente Jair Bolsonaro aumentar el gasto social antes de las elecciones del próximo año.

   La enmienda, resistida en un principio por los partidos de oposición, le da al gobierno espacio para gastar 106.100 millones de reales (u$s 18.700 millones) adicionales en 2022 sin superar el límite de gasto constitucional.

   El proyecto se aprobó en dos votaciones y se devolvió a la Cámara baja para su aprobación definitiva, ya que fue modificada en el Senado. Permite a Bolsonaro financiar un programa de bienestar social que proporcionará pagos mensuales de 400 reales (u$s 71) a 17 millones de familias pobres, reemplazando el  programa Bolsa Familia iniciado por el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

   Posteriormente, el Senado aprobó una medida separada creando Auxilio Brasil, que le costará al gobierno unos 85.000 millones de reales al año, según su patrocinador, el congresista Marcelo Aro.

   Los partidos opositores se habían opuesto a la enmienda, acusando a Bolsonaro de impulsar el gasto para reforzar sus posibilidades de reelección en octubre.

   Pero los senadores de la oposición respaldaron un proyecto de ley modificado, diciendo que proporcionaba un alivio vital para los pobres de Brasil que han sido duramente golpeados por la pandemia de coronavirus.

   Se espera que Bolsonaro se enfrente a Lula en las elecciones de octubre próximo, aunque ninguno se ha declarado oficialmente candidato. Los sondeos de opinión muestran que Lula tiene cómoda ventaja en este momento.

   La popularidad de Bolsonaro se ha desplomado desde que asumió el cargo en 2019 debido a su lenta respuesta a la pandemia que ha matado a más de 600.000 brasileños, la mayor cifra de decesos fuera de EEUU.

   La pandemia ha provocado un desempleo récord y un aumento de la inflación que, junto a una severa sequía y altas tasas de interés, han desencadenado una recesión en la economía más grande de América Latina.

Recesión por sequías e inflación

   La economía se contrajo levemente en los tres meses hasta septiembre, según mostraron el jueves datos del Gobierno, ya que el aumento de la  inflación y una sequía severa desencadenaron una recesión en la economía más grande de América Latina.

   La caída del 0,1% en el Producto Interno Bruto (PIB) en el tercer trimestre, informada por la agencia oficial de estadísticas IBGE, estuvo por debajo de la mediana de las previsiones de crecimiento cero en una encuesta.

   El repunte económico de Brasil tras la peor fase de la pandemia de Covid-19 se estancó porque la inflación se disparó a  dos dígitos, lo que obligó al banco central a aumentar los costos de los préstamos de manera agresiva.

   Los vientos en contra para la economía han pesado sobre la popularidad del presidente de extrema derecha Jair Bolsonaro, quien se prepara para buscar la reelección en 2022.

   Los datos revisados mostraron una caída de 0,4% en el segundo trimestre, peor que la caída de 0,1% reportada anteriormente. Dos trimestres consecutivos de contracción cumplen con la definición de recesión.

   El clima inusualmente seco de este año también afectó los cultivos brasileños clave como el maíz y el café. La desaparición de las reservas en las represas hidroeléctricas elevó los costos de la electricidad, lo que se sumó a los  choques de los elevados precios.

   La producción agrícola cayó un 8,0% en el tercer trimestre, mientras que la producción industrial se mantuvo plana y los servicios avanzaron un 1,1%.

   "Con el endurecimiento de las condiciones financieras y la  inflación en máximos de varios años, es probable que el sector de servicios se debilite", dijo a sus clientes en una nota William Jackson, economista de mercados emergentes de Capital Economics.

   Los débiles datos económicos podrían llevar al banco central a mantener el ritmo de alzas de las tasas de interés en su reunión de política de la próxima semana, evitando un aumento mayor de lo que algunos expertos habían pronosticado, dijo Jackson.

  Algunos economistas advierten que habrá una recesión más profunda el próximo año. El Ministerio de Economía desestimó ese consenso en un comunicado este jueves, reafirmando su pronóstico de crecimiento del PIB por encima del 2% el próximo año y señalando datos recientes de creación de empleo como evidencia de "recuperación resistente".

   La tasa de desempleo cayó a 12,6% en el tercer trimestre desde 14,2% en el trimestre anterior, según mostraron los datos esta semana, tocando el punto más bajo desde el comienzo de la pandemia.

   En comparación con el tercer trimestre de 2020, la economía de Brasil creció un 4,0%, según mostraron los datos del IBGE, por debajo de un pronóstico medio de crecimiento del 4,2%.