Ya no quedan autos "chicos"
Los fabricantes de autos ya no producen modelos económicos que sirvan como primer coche para un joven abriendose paso por la vida o un adulto que por fin mejoró algo su estandar de vida.
Los vehiculos económicos van de la mano con otro tema, son pequeños, manejables y faciles de estacionar ideal para ciudades que penan con el espacio en las calles y estacionamientos pero aún así, con un nicho fuerte de mercado y una necesidad por satisfacer las terminales se inclinan por producir pick ups y SUVs.

Según los voceros de las terminales los coches económicos no tienen márgenes de ganancias apreciables por los insaciables accionistas. Citroën ya no tiene el C1, ni Peugeot el 108. Audi, por ejemplo, no tendrá un sustituto del A1, y el Ka+ de Ford ya ha pasado a mejor vida por no mencionar a Fiat, una pionera en coches de entrada que se esta volcando a modelos más grandes, pick up y SUV.

También VW decretó la defunción del Up! Pero los "chicos" no desaparecieron, en Europa modelos como el Fiat 500 y el Renault Twingo están presentes en los catalogós con motorizaciónes eléctricas. Y hay un problema aquí: los vehículos eléctricos no son aún lo suficientemente económicos debido a la tecnología involucrada.
De nuevo, el margen de beneficio de los coches pequeños y asequibles es mínimo. Para justificar su construcción, los fabricantes deben vender toneladas de ellos, y no es el caso, ya que, en este segmento, los motores clasicos siguen dominando.

La verdad es que la mayoría de las marcas se están alejando de los coches pequeños y baratos porque están más interesados en vender SUVs, mucho más rentables. Por ejemplo, los únicos modelos de autos que Ford comercializa y no son crossovers o pick-ups, son el Mustang, el Fiesta y el Focus.
Hasta las firmas de más lujo y prestigio han sucumbido a la moda SUV. Y ahí están Aston Martin DBX, el Rolls-Royce Cullinan, el Lamborghini Urus o el inminente Ferrari Purosangue.

Los coches pequeños y baratos están desapareciendo también motivados por las emisiones de carbono, lo cual es bastante irónico. Uno pensaría que un vehículo chico produce menos dióxido de carbono debido al peso y los motores pequeños.
Sorprendentemente, los gobiernos son menos estrictos con los objetivos para los coches más pesados, alentando a construir modelos grandes porque estos permiten recaudar más en impuestos y peajes.
En consecuencia, aquellas personas con unos ingresos medios y los compradores primerizos tienen que buscar coches asequibles en el mercado de segunda mano, lo que sube los precios en dicho segmento.
Poco a poco, las opciones de adquisición van quedando limitadas y eso en un continente donde hay coches bien mantenidos con severas verificaciones.
Para nuestra región este "agrandamiento" de modelos va a terminar con las calles pobladas de miles de unidades viejas, mal mantenidas y que pagan menos por el patentamiento.
El observador podrá decir que siempre estará China con su oferta interminable pero a medida que las economías se van cerrando sobre si mismas la importacion se encarece y siempre estará el problema de los repuestos. Un mal negocio para todos.










