Europa se prepara para el alcoholímetro antiarranque
El control de alcoholemia sin el cual el auto no arrancará ya es una realidad. Se trata del sistema denominado Alcolock que en poco tiempo más será obligatorio incluir en los automóviles.
Los alcoholímetros antiarranque comienzan a ser una realidad en la Unión Europea, pronto serán obligatorios en ámbitos profesionales y llegarán, progresivamente, al automóvil privado.

En España el mes pasado el Congreso dio luz verde al proyecto en el marco de la reforma de la Ley sobre Tráfico y Seguridad Vial, tras la votación del texto del Proyecto de Ley y ahora depende del Senado.

Con esta reforma de la ley los alcoholímetros antiarranque serán obligatorios en vehículos de transporte de pasajeros a partir del 6 de julio de 2022.
Llegados a este punto es importante hacer una diferencia entre el alcoholímetro antiarranque y entre la preinstalación de alcoholímetro antiarranque. Muy pronto se verán en los concesionarios autos que traen su instalación preparada para incorporar el sistema así como muchos salen de la línea de fabricación con preinstalaciones para colocar más parlantes o airbags extra.
Esta preinstalación no incluirá el alcoholímetro, pero sí la pertinente conexión al sistema de arranque, de manera que de hacerse obligatorio el uso de alcoholímetros antiarranque en los automóviles estos puedan conectarse fácilmente.

La Unión Europea aboga por hacer obligatoria, como mínimo, la preinstalación de alcoholímetros antiarranque, en 2022. El equipo no es tan sofisticado como parece a primera vista, se trata de una modificación del software del alcoholímetro común para que bloquee el paso de corriente hacia el sistema de encendido del automóvil o transporte.

Si parece que es algo bastante fácil de burlar, es verdad pero habrá que hacerse cargo de las consecuencias. En todo el mundo las penas y multas por conducir bajo los efectos del alcohol están siendo cada vez más severas y la “tolerancia” que algunas legislaciones permiten ya van quedando anticuadas.
Para conducir no hay que tomar porque el conductor promedio no tiene manera de saber cómo responde su organismo a la ingesta de alcohol y lo que para algunos es tolerable para otros significa una borrachera así que la mejor manera de conjurar el riesgo es la tolerancia cero.










