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La clave está en seguir vacunando

Comenzó ayer la campaña de vacunación contra Covid-19 destinada a niños de entre 3 y 11 años de toda la provincia. Se estima que cerca de 208.000 chaqueños forman parte de ese grupo poblacional. Según los especialistas en estrategias sanitarias, la inmunización en esta franja ayudará a interrumpir la circulación del virus. Si todo marcha como está previsto, se podrá llegar a fin de año con un alto porcentaje de población vacunada.

Las dosis que se aplican a este grupo son de la vacuna Sinopharm, que ya se utiliza para inmunizar la población pediátrica en otros países donde demostró ser segura en menores. En Chile, en tanto, también se puso en marcha una campaña para vacunar a niños con la vacuna Sinovac, también de origen chino que emplea la misma tecnología que la que Sinopharm, que es la de virus inactivado. Esta tecnología ya fue probada con éxito en otras vacunas del calendario nacional que se aplican a los chicos desde hace varios años, como la vacuna contra la poliomielitis o contra la hepatitis A. De todos modos, las autoridades sanitarias aclararon que por tratarse de menores, la inmunización debe contar con la autorización de padre, madre o tutores.

El interés en avanzar con la inmunización de este grupo de la población está puesto en la necesidad de reducir la circulación del virus y, de esa manera, poner fin a la pandemia provocada por el Sars Cov 2. Se sabe que en los casos de menores sin factores de riesgo, la enfermedad por coronavirus se presenta, en la mayoría de las situaciones, en forma asintomática o con manifestaciones más leves. Pero el problema radica en que los chicos infectados pueden transmitir el virus a otras personas con las que conviven (transmisión intradomiciliaria), por lo general adultos o adultos mayores (transmisión intergeneracional). Esto es lo que se ha observado en los países que decidieron avanzar con la vacunación en niños y niñas para poder disminuir la circulación del virus.

¿Hay algún tipo de riesgo en vacunar contra el Covid-19 a los niños? Esta es la primera pregunta que surge entre los adultos. La respuesta de los especialistas no deja lugar a dudas: las vacunas de virus inactivado, como la de Sinopharm, son las que presentan mejores perfiles de seguridad. Se observó que los casos de malestar general, fiebre o dolor en lugar de la inoculación fueron menores o prácticamente nulos en la mayoría de las personas inmunizadas con las vacunas que utilizan esta plataforma de virus inactivado.

Incluso la Sociedad Argentina de Pediatría, que un principio había planteado objeciones, luego de recibir información de las autoridades sanitarias se manifestó a favor de la vacunación de menores de 12 años y aconsejó iniciar la vacunación en niños de grupos priorizados, es decir, con aquellos que presenten algún tipo de comorbilidades. Antes, la Comisión Nacional de Inmunizaciones —que es el organismo técnico que asesora a las autoridades nacionales sobre aspectos relacionados con la inmunización basados en evidencias—, había dado luz verde a la vacunación de chicos de 3 a 11 años en todo el país, y en el mismo sentido se expresó el Consejo Federal de Educación.

Por su parte, la Sociedad Argentina de Cardiología sostuvo que, en la lucha contra la pandemia, los beneficios de la vacunación son ampliamente superiores a los riesgos. En un comunicado, la entidad señaló que la inmunización mediante las vacunas disponibles para hacer frente al Covid-19 es la principal defensa en la actualidad para combatir la pandemia. “Vacunar a los más jóvenes lleva a una menor transmisión comunitaria que podría proteger contra la circulación y aparición de nuevas variantes”, señaló esa institución.

Lo que ocurrió en Estados Unidos con la variante Delta del virus, con hospitales pediátricos con alto índice de ocupación de camas, confirma la importancia de la vacunación en chicos y de completar los esquemas en la población que todavía tiene una sola dosis. No menos relevante es la necesidad de continuar con todos los cuidados (distancia social, ventilación de ambientes, uso correcto del barbijo, higiene de manos, etcétera), sobre todo en estos momentos de mayor movilidad de la población.

La provincia y el resto del país muestran datos alentadores con menores contagios y un descenso de muertes por Covid-19. Pero no hay que dormirse en los laureles. Hay que continuar con los cuidados y seguir con las campañas de inmunización.

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