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El hilo rojo de Chaco a Inglaterra

La increíble historia de amor virtual de una chaqueña con su novio inglés que terminó en casamiento

Marisol y Joshua eran adolescentes cuando se hicieron amigos en Facebook. En medio de la pandemia, decidieron que no querían esperar más para empezar una vida juntos. Aunque él no sabe español, en una videollamada, les pidió a los padres de su novia la mano de su hija.

Marisol Colombo siempre había soñado con ser profesora de inglés, pero no creía que su nivel fuera lo suficientemente bueno. Por eso, hace 11 años, decidió contactar por redes sociales a algún inglés para charlar de manera virtual: “Mandé una solicitud sin saber a quién se la enviaba. Apareció el perfil de Josh y había algo que me llamaba la atención, era muy ‘Beatles’. Lo agregué y acá estamos, recién casados”.

Fue un flechazo mutuo e instantáneo, pero la distancia y muchos otros factores hicieron que durante mucho tiempo creyeran que nunca iban a estar juntos: “Siempre supimos que estábamos enamorados, pero por determinadas situaciones no creímos que fuera posible tener una relación. En medio de la pandemia, una día, charlando surgió la pregunta: ‘Cuánto tiempo más vamos a perder, si nos amamos’ ”.

De vacaciones juntos Joshua y Marisol. Foto: Marisol Colombo.

A dos semanas de casarse en Resistencia, Chaco, a unos kilómetros de Makallé, el pueblo de origen de Marisol, comparten su increíble historia de amor: “Recuerdo que la primera vez que vi su foto pensé que era una hermosa mujer argentina. Al principio me parecía un poco extraño que me hubiera contactado, pero empezamos a charlar y fue increíble, en muy poco tiempo se volvió mi mejor amiga”, explica Josh.

Enseguida se dieron cuenta de que se gustaban, que tenían mucho en común y que se divertían juntos: “La conversación fluía y estábamos en los momentos importantes del otro. Nuestras familias y amigos sabían que del otro lado del océano nosotros teníamos a una persona especial en nuestras vidas”.

El hilo rojo de Chaco a Inglaterra

“Durante todos estos años estuvimos hablando por chat de MSN, videollamada, después WhatsApp. También nos grabábamos videos, en los cumpleaños y en fechas importantes. Yo estuve siempre para él y él para mí”.

También tuvieron varios desencuentros que obstaculizaron que concretaran y apostaran por el amor: “Hubo situaciones en las que uno de los dos quería intentarlo, pero el otro estaba en pareja”.

El momento perfecto del encuentro

Cuando se declara la pandemia de coronavirus pasamos varios meses encerrados. El mundo se venía abajo y sentí que era el momento de pensar qué quería para mi vida, y era él. Me compré un pasaje, yo tenía la idea de ir a Londres hace un montón por mi carrera, pero iba por él. Le avisé y me dijo que estaría esperándome en el aeropuerto”.

Un recuerdo de uno de sus tantos viajes juntos. Foto: Marisol Colombo.

En noviembre, Marisol viajó de Chaco a Buenos Aires y desde ahí a Londres en el trayecto más largo de su vida en avión hasta el momento. Estaba nerviosa porque no se habían visto nunca personalmente, pero confiaba en que allí la esperaría la persona con la que había compartido los últimos once años de su vida.

“Nunca nos habíamos visto, pero yo lo reconocí al instante. Nos abrazamos y cuando salimos le dije que nos sacáramos el barbijo para vernos las caras después de tanto tiempo. El beso llegó cuando entramos en confianza”.

A los dos días se pusieron de novios. El viaje, que en principio iba a ser de algunas semanas, se convirtió en una estadía de cinco meses: “Pasamos las fiestas juntos con mi familia y para su cumpleaños preparé una viaje a un lugar que se llama Bath”.

Pedir la mano por videollamada

Después de que Josh le propusiera casamiento, Marisol se enteró de que antes de comprar el anillo le había pedido la mano a sus papás en una videollamada: “Una amiga me ayudó a armar el discurso en español. Fue muy gracioso porque una vez que me dieron el “sí”, estaban tan emocionados que empezaron a hablar rápido y no entendía nada”, recuerda Josh

Pusieron fecha de casamiento para el 10 de septiembre, pero no sabían qué iba a pasar por las restricciones a los vuelos. Finalmente, y como fue ocurriendo desde que decidieron estar juntos, las cosas salieron tal cual ellos lo deseaban: “El 10 nos casamos en una ceremonia como lo soñamos, con la familia de él desde Londres que estuvieron presentes a través de Zoom, su hermana y el marido desde Qatar y mi familia que vive en Paraguay”.

Desde El Reino Unido, Qatar y Paraguar, familiares de la pareja siguieron el casamiento a través de una video llamada. Foto: Marisol Colombo.

Esperar el reencuentro

Después del casamiento se fueron de luna de miel a las Cataratas, a Bariloche y a la Ciudad de Buenos Aires. El primero de octubre Joshua se tomó un vuelo de regreso a Londres con la esperanza de que los trámites de la visa de Marisol lleguen pronto y puedan estar finalmente juntos: “Ahora hay que esperar los tiempos desde que apliqué para la visa que tarda alrededor de dos meses, comprar un pasaje y viajar para allá. Tenemos toda la vida por delante”.

Fuente: tn.com.ar