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Final para el Sandero RS

Renault dejará de fabricar en Brasil la versión RS del Sandero debido a que su motor 2.0 no se encuadra en la nueva ley de emisiones del vecino pais que entrará en vigencia el año que
viene y ya decretó la desaparición de varios modelos aún vendibles como el VW Fox.

El Sandero RS fue el único automóvil desarrollado por Renault Sport, la división deportiva de la marca francesa, fabricado fuera de Francia. Brasil ya decretó su desaparición.

Según medios brasileños además pasarán al recuerdo el Fiat Grand Siena, Hyundai iX35, y el Fiat Dobló. La detención de la fábrica de Renault en São José dos Pinhais (PR) durante agosto solo agravó el faltante de unidades en las concesionarias que aún tenían el coche a la venta dada la demanda.

Los nuevos Renault Sandero RS que empezarán a llegar a los concesionarios pertenecerían al último lote de producción de 130 unidades, 100 de las cuales permanecerán en Brasil y 30 llegarán al mercado argentino.

El aire deportivo que destaca al RS quedará para el recuerdo y algún coleccionista. El modelo se deja de fabricar y no se podrá vender el año que viene.

Estos coches se ensamblaron durante todo el mes de septiembre y la ley brasileña exige que todas las unidades sean vendidas antes de Marzo de 2022. Desde enero del año pasado el RS significó el 1% de los 19.653 Renault Sanderos vendidos en ese período.

CUESTIÓN DE MOTORES

La desaparición del Sandero RS se debe a los requisitos de limites de emisiones, y también al ruido, que impone la norma Proconve PL 7 (En Argentina no se controla como es debido el tema) y con una participación tan pequeña, Renault no considera viable la adaptación del motor 2.0 16V F4R, que ya ha sido abandonado por el Duster y Oroch.

El motor 2.0 de 16 válvulas demandaría la adopción de filtros de emisiones en algún lugar del vano motor y un sistema que contenga la evaporación natural del tanque, además de catalizadores y nuevo mapeo de motor que elevaría el consumo.

Hoy el Sandero RS tiene una nota E en el tema emisiones, algo bastante malo, la misma nota que el ahora extinto Sandero 1,6 de 16 válvulas. Los expertos consideran que nuevo motor 1.3 TCe, turbo de inyección directa de 170/162 CV y 27,5 kgm que debutó en el Renault Captur 2022 encajaría como un guante para mantener en producción al Renault Sandero RS pero la marca del rombo se mantiene en silencio al respecto. Tal parece que el hatch ya no tiene futuro en la región ( la nueva generación fue cancelada para Brasil ).

En segundo lugar, porque sería un desarrollo aún más costoso hacer que la mecánica actual cumpla con la PL 7. Finalmente, un Sandero RS 1.3 turbo sería aún más costoso, y el hatch deportivo ya dejó de ser un deportivo asequible hace tiempo. El Sandero RS fue el único automóvil desarrollado por Renault Sport, la división deportiva de la marca francesa, fabricado fuera de Francia. Además fue lo único que se hizo en un proyecto de Dacia y aún con precio que se cobra en la región, el Sport Sandero sigue siendo más barato que un Clio en Francia.

LA NORMA BRASILEÑA

Lo más complicado para Renault y otras fábricas que producen en Brasil es cumplir con las reglas de evaporación de combustible de 0,5 g de combustible por día en una prueba de dos días. Esto requiere el uso de recipientes llamados "canisters" (dispositivo que filtra los vapores de combustible) con mayor capacidad y tanques metálicos, o fabricados con varias capas de plástico y, por lo tanto, menos permeables además del agregado de carbón activado o úrea en el caso de los Diesel.

El Sandero RS, el más “picante” de los modelos dejará de fabricarse porque su motor ya no cumple con las normas de emisiones brasileñas

Esto significa el desarrollo de nuevos circuitos de combustible, además de reelaborar el catalizador y el mapa de inyección del motor. Muchos de los automóviles que dejarán de producirse hasta diciembre tienen diseños anticuados que no pueden recibir un recipiente en el vano motor ni cerca del tanque o que el costo de la reelaboración no compensa el volumen de ventas.

Después de todo, muchos se verían obligados a salirse de la línea en 2024 cuando los controles de estabilidad y tracción se vuelvan obligatorios.