El Chaco está pensado para el desarrollo
SAENZ PEÑA (Agencia). “Provengo de una familia de agricultores, mi abuelo paterno trabajó sembrando algodón y teniendo vacas en la zona de Laguna Blanca, Chaco. Hasta que, una serie de años de inundación lo obligaron a buscar otras tierras para él, su mujer, mi padre y mi tío. Fue así que en el 1957 se asentaron definitivamente en Colonia Elisa”, comenzó contando el productor agrícola e ingeniero agrónomo de profesión, Juan Pablo Goujón (M.P. 681), de Colonia Elisa.
Mi abuelo conocía la zona antes de mudarse, había estado alquilando y sembrando varias chacras en la Colonia”, recuerda. “Solía pasar largas temporadas lejos de su familia para poder trabajar con la fuerza de bueyes algunas pocas hectáreas de chacra”.

Cuando se instalaron compraron una hectárea, armaron la casa y, al poco tiempo mi abuela comenzó un almacén. Además ella cosía para que el resto de la familia tenga ropa y también vendía. Era modista o costurera. Mientras tanto mi abuelo seguía trabajando en el campo, con años buenos y malos, como siempre... “, rememoró.
Mi papá nació en 1950, con la edad de 12 años terminó la primaria y se unió definitivamente al trabajo familiar, mi tío lo haría más adelante ya que, con enorme orgullo para él y para la familia, completó la carrera de Médico Veterinario.
Goujon siguió contando que “los trabajos que realizaban eran de los más diversos, siembra de algodón y cereales, cría de ganado, producción de carbón, primero tracción a sangre, luego los primeros tractores, el primer pequeño camión...”.
SOY AGRICULTOR
“No es extraño entonces que yo sea agricultor, siento una pasión por producir, sufro cuando las lluvias se demoran o son excesivas y tengo un contenido orgullo cuando veo los cultivos en todo su esplendor, oro y doy gracias a Dios en soledad cada vez que estoy en la chacra por poder trabajar de lo que trabajo y le pido que El prospere el campo”, cuenta el ingeniero Goujón.
Es una verdad de Perogrullo que toda actividad humana produce modificaciones en el ambiente, pero, definitivamente no podemos atribuir a los desmontes la actual sequía, las inundaciones, el aumento de las pestes y de los mosquitos, dice.
ES UN ERROR PROHIBIR LOS DESMONTES
Veo con muchísima preocupación la intensión de impedir completamente los desmontes en la mayor parte de la provincia. Eso es un error enorme. Nuestra provincia necesita un plan de desarrollo equilibrado que funcione por varias décadas, que contemple zonas de estricta conservación pero que deje lugar, en su mayor proporción, al desarrollo sustentable de un sector Foresto-agrícola-ganadero.
Eso es solo el principio, con esto viene enorme cantidad de actividades y servicios que permiten seguir creciendo a los pueblos.
¿Es este el único medio para que la economía provincial crezca? No. Pero es uno muy importante y no es excluyente de ningún otro.
Esta situación de divisiones internas debe revertirse. Somos interdependientes, nos necesitamos, somos todos partes de un mismo organismo vivo. Utilizando una Analogía Bíblica, todos somos partes de un mismo Cuerpo. No nos peguemos un tiro en el propio pie”, concluyó diciendo el productor agrícola.










