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Ramón de las Mercedes Tissera

El gran Aledo Meloni decía de él: “No fue sembrador de trigo, fue sembrador de palabras; y todo lo que sembró tuvo destino de zafra”.

Ramón de las Mercedes Tissera nació el 24 de septiembre de 1920 en la ciudad de Córdoba. Cursó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional José María Paz de Resistencia, y posteriormente realizó estudios en el Instituto de Filosofía de la ciudad de Córdoba.

Fue integrante del movimiento promotor de creación de la UNNE y posteriormente secretario técnico del Departamento de Extensión Universitaria y Ampliación de Estudios. Publicó, entre otras obras, “Reflexiones sobre historia de la Nación Argentina” y “De la civilización a la barbarie: la destrucción de las misiones guaraníes”, dejando obras inéditas como “Ancestro indígena e Historia General del Chaco”, cuya impresión se presenta con prólogo de Félix Luna.

En su labor periodística se destacó como redactor de los diarios La Voz del Chaco y El Territorio de nuestra provincia, Renovación, Oposición y Nueva Generación, de Córdoba, así como la Revista Ilustrada. Fue colaborador de los diarios Los Principios (Córdoba) y Clarín (Buenos Aires); y fue personal fundador y secretario de redacción del diario NORTE de nuestra ciudad.

Fue electo diputado provincial en tres períodos consecutivos entre 1958 y 1966. Su espíritu inquieto quedó plasmado en leyes de marcado acento social y en defensa de los intereses chaqueños.

Designado integrante de la Comisión de Biblioteca de la Legislatura, volcó sus esfuerzos en la organización y el crecimiento de la Institución que hoy lleva su nombre. Acorde con el mandato de la Resolución nº 113/96 del 2 de mayo de 1996, cada 24 de septiembre se conmemora la imposición del nombre “Ramón de las Mercedes Tissera” a esa Biblioteca.

El libro de Ramón Tissera más importante para los chaqueños es “Historia General del Chaco”, que reúne en realidad dos tomos que este excelente historiador y periodista terminó de escribir en 1980, parte de un proyecto de enciclopedia histórica que el propio Tissera, con Antonio Bisceglia —padre del actual titular de Librería De la Paz—, habían encarado para abrazar de modo sistemático toda la historia de la provincia. 

Aquel proyecto había quedado trunco, pero 26 años después, el dueño de la Librería de La Paz y el gobierno se interesaron y finalmente pudo ver la luz. Olga Pilar de Tissera, viuda del escritor, manifestó: “Es un libro que siempre estuvimos preocupados por publicar, para que la gente aproveche lo que él escribió. Lamentablemente, la muerte lo sorprendió. Este extraordinario texto es una síntesis de la historia del Chaco americano, rescatando la memoria de los pueblos originarios, pasando por las corrientes inmigratorias que llegaron a Chaco, tanto desde Europa del Este como desde España e Italia. Nos cuenta el Chaco desde el origen mismo, que todos creemos que fue cuando llegaron los italianos el 2 de febrero de 1878, pero no es así. Por eso la importancia de leer este libro para saber realmente cuál es nuestra conformación de pueblo e identidad”.

El hoy presidente del Instituto de Cultura, Francisco “Teté” Romero, por aquel entonces subsecretario de Cultura, recalcaba “El significado profundo de la fecha en la que se realiza la presentación, a un día del aniversario del deceso de Tissera”, y valoró su libro como “Un ensayo indispensable”. El texto publicado conjuntamente entre la Librería de la Paz y la Subsecretaría de Cultura, parte de la Colección Rescate “Tiene por objetivo evitar que el olvido se apropie de obras inéditas de autores locales que ameritan amanecer al escenario literario y científico provincial, y comenzar a pensar el Chaco, la Argentina y el mundo a través de ellos”.

La historiadora María Silvia Leoni decía de Ramón Tissera: “La discusión sobre la historia regional que se inicia en la década de 1980 en el ámbito de la historiografía argentina otorga una gran trascendencia a los alcances y posibilidades que se le atribuían a aquella desde una perspectiva que se presentaba como novedosa por oponerse a los estudios ceñidos a los límites provinciales. Sin embargo, antes de que se planteara esta cuestión en el campo historiográfico, se registraron posicionamientos y prácticas vinculados con la construcción de las regiones y los estudios regionales. En este sentido, las reflexiones de Ramón Tissera a comienzos de la década de 1970 resultan un aporte de interés en este esfuerzo por definir la región en la cual este autor se hallaba inserto. Por otro lado, el análisis de su producción revela la dificultad para definir el marco regional, así como la tardía conformación y las características particulares del campo historiográfico regional y su vinculación con el campo político”.

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