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Una experiencia educativa chaqueña en “Un sol para los chicos”

Las escuelas secundarias mediadas por tecnologías de la información y la comunicación garantizan el acceso al nivel secundario a 400 estudiantes en parajes con densidad poblacional muy baja.

 

Un informe sobre el trabajo conjunto que llevan adelante Unicef y Ministerio de Educación de la provincia del Chaco se emitió el 11 de septiembre en la edición especial por los 30 años del programa solidario “Un Sol Para Los Chicos”.

El actor y conductor Guido Kaczka fue el anfitrión, junto a personalidades del ámbito artístico a nivel nacional, y Agustina Cherri ofició de embajadora de la presentación: “Hay momentos en los cuales la educación se revaloriza más que nunca, y esta experiencia educativa así lo demostró”, expresaron. Se compartieron las historias de Valentina, del Paraje Pozo del Indio, y de Giuliana, egresada de esa escuela que cursó la secundaria en la sede del Paraje El Tartagal y hoy estudia Auxiliar de Hemoterapia en Resistencia.

Ornella Lotito, coordinadora de Educación de Unicef, destacó que en la Argentina la educación secundaria es obligatoria desde 2006 y es un derecho que los chicos y chicas puedan acceder a ella, pero en muchos parajes rurales no hay escuelas secundarias. Por eso, Unicef trabaja junto a los gobiernos provinciales para desarrollar este proyecto de escuelas secundarias mediadas por tecnologías de la información y la comunicación (TICs) para garantizar el derecho a la educación en todos los rincones del país.

Secundarias rurales mediadas por tic

La Escuela Secundaria Rural Mediada por TIC (SRTIC) se implementa en el Chaco desde 2012, a partir de un convenio con UNICEF como Proyecto Especial “Todos a la Secundaria”. Esa primera Secundaria Rural hoy cuenta con 16 sedes distribuidas en toda la provincia. En 2021 se creó la segunda SRTIC como Proyecto Especial “Acercándote la secundaria”, con siete nuevas sedes en los parajes rurales Pozo del Indio, Colonia Abate, Paraje Las Víboras, El Toroltay, Pampa Alsina, Paraje Cuatro Bocas y Paraje Sol de Mayo.

En esos lugares, un formato de escuela secundaria tradicional no sería viable, ya que implicaría contar con un plantel docente completo para más de 20 espacios curriculares según la orientación, con una matrícula que no supera los 30 estudiantes.

Este modelo innovador de secundaria rural se organiza con un plantel docente que trabaja desde sedes en Resistencia y Presidencia Roque Saénz Peña, respectivamente, que planifica y prepara las clases con sus materiales y actividades de enseñanza teniendo en cuenta contextos y realidades muy diferentes.

Las sedes funcionan en Escuelas Primarias Rurales y las clases son desarrolladas por coordinadores y auxiliares docentes aborígenes (ADAS) cuando los estudiantes son de pueblos originarios. La modalidad es plurianual y se organizan en agrupamientos de estudiantes por ciclos -Básico u Orientado. Asimismo, el equipo docente desarrolla actividades en forma conjunta con los coordinadores mediante las TIC o visitas a las sedes. Con ambas secundarias se ha logrado que 400 estudiantes accedan al nivel secundario de manera gratuita, dentro de sus comunidades, sin tener que dejar sus hogares y familias para poder continuar sus estudios.

La mayoría de los estudiantes son los primeros de sus familias en acceder a la escolarización secundaria, dada la lejanía de los establecimientos. Estos jóvenes colaboran en las actividades económicas de sus hogares, lo que a veces incide en su asistencia, aunque no en su participación en las actividades mediante el uso de las TIC (netbooks entregadas a los alumnos, mensajería, etc.), así como visitas de los coordinadores a los domicilios, que pueden estar situados en las inmediaciones de la escuela o a distancias promedio de entre 5 y 15 km (hay casos de estudiantes que residen a  25 km -Pozo del Gato- y a 80 km -San Telmo- de la sede).

Los protagonistas

Valentina Laszczuk es estudiante en la sede Pozo del Indio. Vive a 4 km de la escuela, con su mamá, su hermano y su abuela. En el programa compartió su experiencia: “Antes de que exista la escuela secundaria aquí, yo me imaginaba mi futuro un poco más complicado, ya que me iba a tener que ir lejos de mi casa y de mi vida. Tener una escuela en mi comunidad es maravilloso, porque no tuve que dejar a mi familia. Junto a mi hermano somos los primeros de nuestra familia en poder hacer la Secundaria, y a partir de aquí ya sé que después quiero seguir estudiando y probablemente sea maestra jardinera”, dijo.

Giuliana Leguizamón, de 19 años, contó que “Egresé de la sede El Tartagal. Nosotros éramos 20 estudiantes en total, todos los años estábamos juntos, y teníamos un coordinador bilingüe y una coordinadora criolla que nos ayudaba cuando no entendíamos algo del idioma wichí -la comunidad en la que hice el secundario es mitad wichí y mitad criolla. Creo que si tuviera que volver a elegir dónde, volvería a elegir el mismo lugar, quedarme donde yo vivía para seguir estudiando allí”, expresó la egresada que hoy vive en Resistencia con su hermana y su hijo de dos años. “Tuve muy buena relación con los profes y los coordinadores, siempre nos trataron muy bien, y fueron muy amables y nos estimularon para que al concluir la escuela siguiéramos estudiante. Yo lo hice y hoy estoy formándome como auxiliar en hemoterapia”.

El equipo de trabajo

Mariana Fioravanti es coordinadora del Programa Secundarias Rurales Mediadas por TICs, las dos escuelas en las que UNICEF y el Ministerio de Educación del Chaco trabajan en la provincia desde 2012. Actualmente, la SRTIC 1 tiene una matrícula de 318 estudiantes, y  la SRTIC 2 otros 75 alumnos.

“Este lugar es muy importante, porque la demanda de la escuela secundaria viene ya desde hace muchos años, con un pedido de toda la comunidad educativa y del paraje rural, que se vio muy afectado porque las familias tuvieron que migrar a la ciudad para que los chicos pudieran seguir la escuela secundaria. Hoy, estas sedes permiten que los chicos y las chicas estudien, y muchas familias que estaban con los chicos en la escuela de la ciudad pidieron que ellos y ellas puedan terminar la secundaria en su lugar de origen. Esta escuela es muy importante, porque fomenta el desarrollo local, ya que tiene una orientación en agro y ambiente. Los chicos y las chicas siempre expresan el amor que sienten por su paraje y las ganas de quedarse a trabajar su tierra o en el desarrollo de distintas actividades para que esta zona de la provincia crezca”.

Fabiana Regner, directora de la SRTIC 1, expresó: “Esta secundaria vino a garantizar los derechos de los y las estudiantes y a brindarles una educación de calidad. Las familias agradecen mucho que sus hijos e hijas puedan estudiar allí, y los chicos y chicas sienten orgullo de pertenecer y poder terminar la secundaria en esta escuela que les abrió una nueva posibilidad y les ofreció la posibilidad de aprender a utilizar la tecnología. Para nosotros, como provincia, significa mucho el apoyo que nos brinda UNICEF, ya que se trabaja en equipo y son un verdadero apoyo y muchas veces una guía en este camino. Que esta experiencia haya sido presentada en “Un sol para los chicos” significa mucho para nosotros como institución, porque los y las estudiantes van a ver que todo un país está conociendo esta propuesta que ayuda a terminar la secundaria, y de esta manera podrán confiar en nosotros y probablemente más chicos y chicas se integrarán a nuestras escuelas”.

Pamela Mendoza es coordinadora de la sede del Paraje Pozo del Indio de la  SRTIC 2, que funciona en la EEP 344. Esta escuela Inició a principio de año con 10 estudiantes y hoy ya son 16 chicos y chicas, que viven en esta zona rural que no contaba con una escuela secundaria. “Para los chicos y chicas de aquí, tener esta escuela representa todo y es una gran oportunidad para ellos, porque la mayoría no tienen la posibilidad de dirigirse a Corzuela, que es el pueblo más cercano, o a Las Breñas. Además, fue para ellos una gran alegría recibir de parte del Estado una computadora en comodato para poder llevar adelante sus estudios”.

La asesora pedagógica de la SRTIC 1, Mariana Steeman, comenzó como profesora de Construcción Ciudadana en 2013; actualmente se desempeña con el rol de asesora pedagógica dentro de la escuela. “Siempre tuve las funciones de acompañar y coordinar los equipos de trabajo de los profesores de la sede central. Este proyecto es muy importante, porque garantiza el acceso y el derecho a la educación secundaria a todos los y las estudiantes que viven en parajes rurales dispersos. Lo que moviliza también son los resultados positivos para los estudiantes y las familias, al poder estar en el sistema educativo y continuar con carreras universitarias, terciarias, el ingreso al ámbito laboral con capacidades desarrolladas. Nuestras propuestas de enseñanza que son inter y multidisciplinares, vienen a romper también con el formato de la educación tradicional. Profundizamos mucho en lo que es la adquisición y el desarrollo de capacidades, saberes prioritarios y contextualizados, en cada una de las propuestas pedagógicas. Para mí, ser parte de esta escuela es algo especial, ya que me regaló una experiencia que nunca imaginé, porque te presenta una realidad tan particular que te implica romper los esquemas. La experiencia misma es la que fortalece, impulsa y llena el alma cuando vemos a los estudiantes avanzando”, concluyó.

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