Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/209656
Rachel Aldred, socióloga y profesora de Transporte en la Universidad de Wetminster

“La bicicleta es una herramienta que también puede ayudar a reducir desigualdades”

 Las restricciones en el transporte público durante la pandemia empujaron una tendencia anterior: el boom del uso de bicicletas como parte de las soluciones a situaciones de la vida cotidiana.  

El Foro Mundial de la Bicicleta, que este año tuvo por sede a una ciudad argentina, es una oportunidad excepcional para actualizar información y experiencias en ciudades jóvenes y en expansión. 
La disponibilidad de recursos tecnológicos hizo posible seguir desde el Chaco algunas de las transmisiones de paneles y ponencias, así como una agenda que abre oportunidades de repensar el espacio público y resolver muchos problemas en el tránsito. 
Una de las expositoras que mayor atención generó en las presentaciones del viernes es Rachel Aldred, socióloga y profesora de Transporte en la Universidad de Wetminster (Reino Unido). 

Rachel Aldred, socióloga y profesora de Transporte en la Universidad de Wetminster


En la ponencia “El uso de la bicicleta como medio de transporte en 17 países” (disponible en youtube) se refirió a desiguales accesos de habitantes de una misma ciudad. 
Aldred tomó un artículo de varios autores en los que se observan notables diferencias entre regiones o áreas de un mismo territorio. “Quiero compartirles algunos pensamientos sobre cómo se puede hacer para que el ciclismo, la bicicleta, sea una herramienta para reducir la desigualdad”, introdujo. 
En el artículo “Ciclismo para todos: lecciones de Europa”, de John Pucher y Ralph Buehler, se analizaron situaciones entre países ricos de Europa y con mucho uso de la bicicleta como Alemania y Países Bajos. Una primera observación es que hay más igualdad en términos de la participación de mujeres y de adultos mayores comparado con países como el Reino Unido. 

Captura de una parte de la exposición de la especialista.


Otra estadística tomada en Estados Unidos, Alemania, Dinamarca y Países Bajos midió cuántas personas usaron la bicicleta con fines recreativos o como transporte en una semana. 
Dos representaciones gráficas evidenciaron diferencias por género y edad. 
El primer rasgo cultural que se evidenció fue que en los Estados Unidos la tasa de ciclismo es ascendente en la adolescencia pero en la adultez joven no cambia, se mantiene

En contraste en los europeos el uso aumenta durante la adultez. “Pero esto solo pasa en una minoría de países, en la mayoría de los lugares de Europa y del mundo la tasa media es predominantemente joven”, reparó la especialista.

“Sí encontramos en Inglaterra una asociación fuerte entre ciclismo y género: mientras en Londres tres de cuatro ciclistas son hombres, en Cambridge (donde un tercio de los viajes son en bici) los niveles se igualan”, comparó.

Ciclovías y más espacios para estacionar bicicletas son parte de las demandas. Foto: Foro Mundial de la Bicicleta

En Rosario se usa más que en Zúrich  

Ante la falta de información estadística sobre el uso de la bicicleta en países no europeos, como los latinoamericanos, recurrieron a información de investigadores que colaboraron para relevarla en 11 naciones completas y en otras 6 más pero solo de algunas regiones.

“Son datos parciales, incompletos y como podrán imaginar hubo muchas complicaciones para realizar este trabajo”, aclaró la investigadora británica Rachel Aldred.  
Del continente americano obtuvieron una radiografía de Brasil, Argentina (solo algunas regiones o provincias), Chile, México y Colombia (país completo).

Una observación general fue sobre la gran diferencia que existe en la tasa de uso: en la Argentina se realiza uno de 28 viajes en bici, mientras que en Brasil apenas uno de 125
También hay grandes variaciones dentro de cada país. En Latinoamérica ciudades como Rosario hay prácticas y experiencias ejemplares. El 8%, o uno de 12 viajes se hacen en bici. Eso es más que Zurich (Suiza) o Helsinki (Finlandia).  Entre los centros urbanos argentinos con más actividad ciclista le siguen CABA y Mendoza.

Parte de la vida laboral

“En mi país se usa más la bicicleta para ir al trabajo que para otros destinos, y más en municipios urbanos que rurales”, retomó Aldred.  

“En el mundo la tasa media de uso se mantiene en gente muy joven”, repara la investigadora británica.


Aunque también se mantiene una brecha entre hombres y mujeres; “parece que el uso de ese medio de movilidad se considera propio de lo masculino y para personas menores de 50 años”, interpretó.  


En los Países Bajos se ve otra cosa: la bici puede ser una alternativa para más personas y sobre todo para las niñas y las ancianas. “Allí las mujeres con más de 60 años realizan uno de tres de sus viajes al trabajo en bicicleta. En mi país la relación es de uno de cada 65 viajes al trabajo y uno de 120 a otros destinos”, comparó. 

Cada vez más elegida 

Este domingo finaliza en Rosario el 10º Foro Mundial de la Bicicleta (había comenzado el miércoles) con cientos de inscriptos y actividades presenciales, al aire libre y conferencias transmitidas online. 
La ciudad santafesina arraigó una fuerte cultura ciclista que es mirada por otras urbes latinoamericanas y que cada año suma activismos. 
Cada día más personas eligen la bicicleta como medio de transporte por varios motivos: es ‘limpio’ (no contaminantes), ofrece facilidad de espacio para trasladarse en distancias cortas, es practica para llegar a una diversidad de destinos, colabora con una vida más saludable y es una forma económica para resolver movilidad en ciertos horarios y geografías. 

Notas Relacionadas