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ÁNGEL DELDO TIENE SU PRÓXIMO OBJETIVO PUESTO EN PARÍS 2024

Búsqueda constante de la superación

Medallista paralímpico con Los Murciélagos en la cita de Tokio. El chaqueño símbolo del fútbol para ciegos.

Por estas horas recorre las últimas del cumplimiento de la cuarentena obligatoria de aislamiento por haber permanecido en Tokio durante la disputa de los Juegos Paralímpicos a la espera del hisopado negativo para seguir su vida con normalidad.

Ángel Deldo y la emoción por la medalla ganada en Tokio, donde Argentina logró la de plata tras caer ante Brasil en la final.

Ángel Deldo, ganador de la medalla de plata como integrante y capitán del seleccionado argentino de fútbol de ciegos, conocido como Los Murciélagos, es un ejemplo de la búsqueda constante de la superación, al punto que con sus 33 años sigue apostando al futuro porque no piensa en el retiro y se trazó como próximo meta llegar a la máxima cita deportiva de París en 2024.

La presea de oro no pudo ser recientemente, pero de ninguna manera estos embajadores del deporte argentino perdieron la gloria en el evento más relevante a nivel mundial del deporte.

‘En la dos ediciones anteriores se nos escapó el primer lugar del podio y ahora ocurrió lo mismo, pero me quedo con la seguridad de que se hizo todo, no se dio. Estoy contento y feliz por la actuación y lo logrado, es muy valioso e importante para un deportista olímpico colgarse una medalla’, afirmó el mediocampista chaqueño que hace once años -desde 2010- integra el seleccionado mayor y durante dos temporadas integró la juvenil Sub-21.

No es poca cosa ser ungido capitán de una selección. Y Deldo lució el brazalete que lo llevó con orgullo. ‘Es un sentimiento muy especial el que tuvo por manejar éste barco llamado Los Murciélagos. Fue todo posible gracias a mis compañeros porque hay que apoyar y ser la voz en los momentos difíciles, también el respaldo en lo psicológico. Hay que ser fuerte mentalmente para cada situación. En realidad siento orgullo por la elección de mis compañeros. Llevar la cinta es emocionante, se me hizo la piel de gallina’, describió emocionado.

Algunos pudieron pensar que éste de Tokio fue la última actuación del Deldo. Sin embargo tiene hilo para rato porque sus objetivos están bien establecidos.

‘Sigo con muchas ganas pensando en lo que se viene mientras disfruto el descanso de estos días. El año venidero afrontaremos la Copa América 2022 y seguiremos trabajando para llegar de a mejor manera a París’.

Agregó: ‘No pienso en el retiro, todo lo contrario, siempre adelante en búsqueda de nuevas metas’.

La final perdida contra Brasil le dejó secuelas. ‘Evaluarán los médicos porque tengo una fractura de tibia, será necesaria la realización de una tomografía a realizar en los próximos días que servirá para determinar si me operarán o aguardarán que suelde el hueso’, aseguró.

La vida hizo que su visión se deteriorara desde pequeño hasta perderla en su totalidad. Pero lejos de ser un trauma personal, se adaptó a la nueva vida y hace años da muestras de ejemplo con una notable capacidad de superación. ‘Considero que si se trabaja por lo que se quiere, y se complementa con constancia, humildad, trabajo, esfuerzo y responsabilidad el éxito llega.

Hay que plantearse los objetivos y pelear por los mismos, no existen barreras’.

La familia que apoya incondicionalmente a Ángel: su señora Johana y su pequeño Gabriel. Ellos lo acompañan en cada detalle de su accionar.

La familia, el gran soporte

Ángel tiene su familia constituida con su señora Johana y, producto de la relación, nació Gabriel, hace seis años: la locura de los dos. Recuerda que ’cuando estaba quedándome ciego, allá por 2006, llegó a mi vida Johana, e iniciamos el noviazgo. Me acompañó incondicionalmente en mi problema de salud con todo lo que significa e implica en la vida de un ser humano. Al principio lógicamente surgieron los temores, pero siempre me gustó el fútbol y ni bien se puso en marcha el juego para ciegos en el Chaco me sumé sin dudas’.

Su agradecimiento se extendió al recordar a sus padres y hermanos. ‘El respaldo de ellos es clave, son los que me bancan, no estoy mucho tiempo en mi casa y sufren lo mismo que yo cuando estoy triste o disfrutan cuando estoy feliz por los resultados positivos’.

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