Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/209083

Una pandemia de interiores

Un equipo internacional de investigadores revisó más de 200 trabajos científicos sobre formas de transmisión aérea de virus respiratorios y llegó a la conclusión de que, en casi todos los casos, los contagios se producen por aire a través de los llamados aerosoles, que son pequeñas gotas respiratorias que una persona expulsa cada vez que tose, habla o respira.

 A partir de esa evidencia, advierten que el virus que provoca la enfermedad Covid-19 se propaga con más facilidad en espacios interiores mal ventilados.

Si se tiene en cuenta que en los últimos días en toda la provincia se habilitaron actividades que estaban restringidas por la emergencia sanitaria y que a partir de mañana el sistema educativo retomará la presencialidad de alumnos, es importante estar mejor informados sobre cómo se producen los contagios para así evitar situaciones de riesgo.

Cabe aclarar que se reproduce aquí información publicada en un artículo reciente de la revista Science, que resume la evidencia científica que muestra que casi todos los virus respiratorios tienen transmisión importante por el aire (aerosoles).

También se hace referencia al excelente trabajo de divulgación realizado por el científico español experto en el estudio de aerosoles y profesor de Ciencias Ambientales en la Universidad de Colorado, EEUU, José Luis Jiménez, quien asegura que el contagio del virus Sars Cov 2 es mucho más fácil en interiores con poca o nula ventilación, que en lugares al aire libre.

Esto se debe a que el patógeno se mantiene flotando más tiempo en el aire entre cuatro paredes. Lo hace en finos aerosoles que contagian con solo respirarlos. En los espacios abiertos, en cambio, se diluye. Para que se entienda mejor, a este fenómeno se lo compara con el humo de un cigarrillo.

Una persona comparte una habitación con un fumador, entonces tiene muchas más probabilidades de aspirar el humo que si estuviera con el mismo fumador al aire libre. De ahí la importancia de ventilar bien las aulas, los lugares de trabajo y todos aquellos espacios que se comparte con muchas personas a la vez.

Es una pandemia de interiores, afirman los investigadores. Y se podría decir que también es una pandemia de no vacunados, ya que hay datos que confirman que los que no fueron inmunizados están más expuestos al virus. De hecho, en nuestra provincia el 73 por ciento de los pacientes internados por Covid-19 son personas no vacunadas, según señalaron las autoridades del Ministerio de Salud del Chaco. Lo mismo sucede en otras provincias y también en otros países.

En Estados Unidos, por ejemplo, las tasas de pacientes internados entre los adultos no vacunados son 17 veces más altas que entre los que tienen el esquema completo de vacunación. Volviendo al concepto de “pandemia de interiores”, los investigadores observan que las actividades que se tengan que realizar entre cuatro paredes deben llevarse a cabo en espacios bien ventilados, reduciendo el tiempo de exposición y, de ser posible, el número de personas que comparten un mismo lugar.

De esa manera se estará reduciendo el riesgo de transmisión aérea de virus respiratorios en general, incluyendo por supuesto el Sars Cov 2 y los que causan gripe.

“Es necesario brindar información al público en general, de manera eficiente, sobre cómo prevenir la transmisión de Covid-19 por aerosoles, con la esperanza de que esto permita una toma de decisiones más informada por parte de individuos u organizaciones”, dijo Jiménez tras participar como orador en un encuentro sobre Transmisión Aérea de Covid-19 organizado por las Academias Nacionales de Ciencias, Ingeniería y Medicina de Estados Unidos, la organización científica de más alto nivel en ese país.

La información que comparte es el resultado de trabajos de investigación de muchos años de científicos e ingenieros especializados en investigación relacionada con la calidad del aire en interiores, ciencia de aerosoles, transmisión de enfermedades por aerosoles y sistemas de control de ingeniería para aerosoles. Los expertos aconsejan evitar o reducir al máximo las situaciones que faciliten la inhalación del “humo” (aire exhalado) de los demás.

Para reducir el riesgo, observan, es necesario evitar los espacios con muchas personas, los entornos con poca ventilación, lugares donde la gente no usa barbijos y permanecer muchas horas en ese tipo de espacios. Si se siguen estos consejos y se continúa con las campañas de vacunación, con el uso correcto del barbijo y el distanciamiento social, es posible que se logre superar más rápido la crisis sanitaria. Pero para eso se necesita el compromiso de toda la ciudadanía.

Temas en esta nota

opinión pandemia COVID-19