Resistencia31°Min. 21° • Max. 31°

Transporte pesado en los Andes chilenos

Atacama, es uno de los desiertos más áridos de todo el planeta. La cordillera andina bloquea su acceso por el este, mientras que el océano Pacífico hace lo propio por el oeste. Una meseta casi completamente plana y con un promedio de cuatro mil metros sobre el nivel del mar que recorre casi mil kilómetros de territorio chileno donde los vehículos son sometidos a exigencias extremas.

campamento.jpg
Un campamento en medio de la nada para descansar durante el transporte de dos camiones mineros, la carga más habitual hacia las minas del norte chileno.

La minería a cielo abierto en busca de cobre y ahora del valioso litio es un sector clave de la economía chilena y la logística plantea desafíos que en otras partes no lo son, como es el peso de las cargas o la confiabilidad de los camiones que se encargan del transporte pesado.

llantas.jpg

Una de las pocas empresas en el mundo en condiciones de prestar este servicio es la española Hipertrans, que desde 2008 se dedica al traslado de cargas sobredimensionadas a diversas explotaciones mineras de Chile, el 85 % de las cuales se ubican en el desierto de Atacama.

radiador.jpg
Un gigantesco camión Liebherr T-274 que tiene el tamaño de una casa pequeña con destino a una mina de litio. Pesa nada menos que 305 toneladas y su motor desarrolla más de 3000 Caballos.

Pesos enormes

La empresa española tiene 80 camiones con sistemas de tracción adaptados ya que en la región hay poca tecnología confiable de donde elegir y apuesta a los Mercedes-Benz preparados por y su filial americana Frightliner.

generador.jpg
Un generador de una excavadora llevado a los Andes por un tándem de camiones Mercedes Benz especialmente adecuados para trabajar en el duro entorno.

Los vehículos más pequeños, hasta las 60 toneladas, son de tracción 6×4; los medianos (hasta 90 toneladas) son de tracción 8×4 y potencias de 500 CV; los 8×4 con capacidad de arrastre de hasta 180 toneladas son equipos específicos diseñados para Chile, de chasis largo, suspensiones mecánicas, dos reducciones y convertidores de par; el máximo exponente en fórmula de tracción para este tipo de camiones son los 6×6 y los 8×8 SLT Mercedes-Benz con 600 CV de potencia y una capacidad de arrastre de 250 toneladas.

komatsu.jpg
La tolva de carga de un camión minero Komatsu lista para un viaje a los Andes que puede demorar entre 7 y 10 días dependiendo del destino.

Los consumos de los camiones en Atacama pueden dispararse a los 400 litros a los 100 kilómetros con los motores funcionando durante días en un ambiente enrarecido pobre en oxígeno.

actros.jpg
Un Mercedes Actros transportando una carga “normal” para los estándares de la minería. En este caso otro camión para transporte de mineral.-

Los caminos de acceso a las minas están hechos de ripio regado con bischofita, una sal que, mezclada con agua, compacta el camino de una manera muy particular sometiendo a los equipos a constantes vibraciones y obligando a los conductores y ayudantes a cumplir largas jornadas con paradas programadas.

acoplado.jpg
En ocasiones los equipos a trasladar son tan grandes y pesados que deben ser desarmados para cargarlos en los carretones.

Un equipo típico para una carga de las más comunes de 60 toneladas está formado por 35 entre conductores y mecánicos además de personal de apoyo, mientras que en el segmento de hasta 100 toneladas hay 40 personas, son viajes de más de 10 días en ocasiones hasta los Bronces, Quebrada Blanca o Pascua Lama en la frontera con Argentina a cargo de la empresa minera Barrick Gold. Rincones aislados, pero no lo suficiente para que a lo lejos aparezcan las siluetas de los colosos de Atacama.

Un equipo llevando maquinaria hacia una mina chilena. (Facebook de la empresa Hipertrans)

Te puede interesar