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Licenciada Laura Romano

Dieta versus hábitos

Laura Romano nació el 26 de marzo de 1986 en Carmen de Areco, Buenos Aires. Es licenciada en Nutrición (UBA) y completó los posgrados en Nutrición Clínica y Obesidad y en Psicología de la Obesidad y Trastornos Alimenticios en la Universidad Favaloro.

Es directora de su propio emprendimiento Integral Nutrición; trabaja con pacientes de forma presencial en su consultorio en Palermo y de manera online, y es columnista de Nutrición en la edición matutina de Telefé Noticias.

En el año 2015 abrió su cuenta de Instagram @integralnutricion y se convirtió en una de las comunicadoras más influyentes del momento sobre alimentación saludable e incentiva a cientos de miles de personas a cambiar de hábitos en lugar de andar de dieta en dieta, apoyándose sobre la base de todo proyecto exitoso: la organización.

Su cuenta supera los setecientos mil seguidores y, con la participación de ellos, lanzó su propia línea de productos saludables Íntegra, con el afán de que existan productos verdaderamente nutritivos y naturales al alcance de todos. En 2020 lanzó su libro: Las dietas tienen un final. Vive en Buenos Aires con su beba y su marido.

-Laura, ¿cómo nace tu vocación por la alimentación saludable y tu deseo de ayudar a otras personas?

-Tuve un trastorno alimentario en cuarto y quinto año del colegio. La obsesión por las dietas y el cuidado del cuerpo me llevaron a estudiar nutrición y poder ayudar de esa manera a personas que estuvieran atravesando lo mismo.

-¿Cómo debería ser la relación entre un paciente con su nutricionista?

-La relación entre paciente y nutricionista debe ser de compañeros, de equipo. Yo siempre digo que, en las dietas, el nutricionista es el que conduce en una carrera y el paciente va de copiloto sólo siguiendo las indicaciones que el nutricionista le da, acatando órdenes, a veces hasta incluso sin entender lo que el profesional le dice. Pero en este camino de los buenos hábitos, el que maneja es el paciente y la nutricionista va de copiloto, acompañándolo, orientándolo, dándole todas las herramientas que necesita para la final, pero como guía y compañía, no manejando. Y en algún momento la nutricionista se baja, y el paciente sigue solo. Ese es el camino de los buenos hábitos.

-De acuerdo a tu visión general del país ¿cómo comemos los argentinos? ¿La pandemia influyó en los hábitos alimenticios?

-La verdad comemos bastante mal. Tenemos poca variedad y esto lo dicen las encuestas donde se pueden ver los hábitos alimentarios de los argentinos. Comemos más carne de lo que deberíamos consumir, comemos poca variedad de verduras. Las verduras que más se consumen son: papa, cebolla, lechuga y tomate y queda medio ahí la lista. Comemos poco pescado y muy pocas legumbres, mucho menos de lo que deberíamos consumir y es un punto que deberíamos destacar porque tenemos disponibilidad y al alcance de la mano y hasta es mucho más barato que la carne, siendo además un buen reemplazo por las proteínas y los nutrientes que aportan. En líneas generales, deberíamos comer mucha más variedad de frutas y verduras, menos carne, más legumbres y pescado.

La pandemia influyó en los hábitos como influyó en todo el mundo. La cuarentena dejó más sobrepeso en nuestro país. En una encuesta que hizo la Sociedad Argentina de Nutrición, se vio que el 60% de los encuestados había subido de peso. Uno lo puede ver en el consultorio que la mayor parte de los pacientes que piden consultas, dicen haber aumentado de peso en estos momentos de pandemia. Hay pocos que dijeron que este tiempo les sirvió para generar buenos hábitos, por estar más tiempo en la casa, por hacer más ejercicio, etc.

-¿Qué influye para que los alimentos saludables que se venden en negocios especializados aún no estén al alcance de todos los consumidores debido a sus precios?

-La realidad es que los precios superiores de los alimentos saludables se deben en su mayoría a la calidad espectacular de los ingredientes que contienen. Cuando uno busca crear alimentos saludables y nutritivos, busca la mejor materia prima para hacerlo, y esto se termina viendo reflejado en los precios de venta.

-Tenés muchos seguidores en redes sociales, ¿cómo hacés para responder tantas inquietudes? ¿Hay un equipo de apoyo?

-Trato de responder lo que puedo cuando puedo, me gusta estar detrás de la cuenta en el día a día. Hay una persona que me ayuda a programar el contenido y organizar los posteos, pero la mayor parte del tiempo estoy yo detrás porque me gusta.

-Me contarías ¿qué es Íntegra y cómo surgió?

-Como nutricionista me costaba mucho encontrar alimentos nutritivos y saludables para recomendarles a mis pacientes en el desayuno y la merienda. Entonces, decidí dejar de quejarme y poner manos a la obra. Empecé a desarrollar una barra con una tabla nutricional perfecta y, con ayuda de mi comunidad de Instagram, fuimos creando lo que hoy es Íntegra. Me ayudaron votando el nombre, ingredientes, ¡y hasta me mandaron diseños para que pueda usar como packaging!

Desde Íntegra también trabajan desde el ámbito de la RSE. Me imagino que te debe dar mucha satisfacción.

La verdad me encanta poder ayudar a un merendero. Mi objetivo como nutricionista es que cada vez seamos más los que incorporemos hábitos saludables, que existan alimentos para poder hacerlo y, llevarlo al alcance de los niños de mi barrio, me llena de alegría.

-¿Son las dietas la verdadera solución para bajar de peso y sostenerlo en el tiempo?

-La respuesta es no. Cuando hablamos de dietas, hablamos de planes alimenticios muy restrictivos que te alejan de tu cultura, tus costumbres y tu vida social, y creo que no es sostenible justamente por esto. Lo hacés un tiempo, bajás de peso, y después no podés sostener eso que hiciste para bajar y por ende no podés sostener los kilos. Yo creo que para bajar de peso y sostenerlo en el tiempo es necesario hacer un cambio de hábitos donde no haya restricción y donde la mayor parte del tiempo tengas una alimentación de buena calidad y controlada en cantidad. Y el 20%, lo dedicás a la comida de no tan buena calidad, ni tan controlada la cantidad, pero que sea comida que ya conocés, que te gusta y que no lo hacés por lo nutricional sino por el placer, el disfrute y el compartir. Gracias a ese 20% es posible el 80%.

- ¿Me darías unos tips para poder leer bien las etiquetas de los productos que consumimos?

-Hay dos cosas claves en los alimentos. Una es la tabla nutricional que te habla más bien de la calidad de los alimentos, es decir, de qué está hecho. Los ingredientes están en orden decreciente, de lo que más tiene a lo que menos tiene, y es importante mirar sobre todo al final de la lista. Fijarnos ahí, que no contenga demasiados aditivos y conservantes que suelen estar al final y que los podemos encontrar con ‘nombres raros’ o con las siglas ‘INS’. No significa que sean peligrosos, pero lo ideal es consumir alimentos lo más naturales posible, y que conozcamos todos sus ingredientes.

Si bien hay un montón de cosas para mirar en la tabla nutricional, no miraría solo las calorías, sino también la fibra, las proteínas, las grasas que contiene y sus cantidades. Un alimento con más fibra hace que los carbohidratos se digieran más lento, da saciedad, evita los picos de glucemia, y mejora la micro biota intestinal (que cada vez se ven más beneficios para la salud tener una micro biota saludable).

Por otro lado, está el %VD. Esto habla del porcentaje de valor diario que se cubre de cada uno de los nutrientes. El número más alto que está en esa columna vendría a ser lo más representativo de ese alimento. A veces podemos ver alimentos fuente de carbohidrato que lo que más tiene es sodio o grasa, y lo que menos tiene es fibra.

- ¿Somos lo que comemos?

-Sí, claro que somos lo que comemos. La pregunta se responde por sí sola. Pese a que somos mucho más que lo que comemos, lo que elegimos ingerir define cómo estamos a nivel salud y qué camino queremos seguir en términos de alimentación.

Ahora hay muchas personas veganas, vegetarianas, también gente que es o dice ser celíaca. ¿Es una moda en los dos primeros casos o son personas que están realmente cambiando su forma de alimentarse?

La celiaquía no es por moda, hay gente que tiene intolerancia al gluten o intolerancia al trigo. También, la gente se estudia más y la ciencia avanzó mucho. Si bien está de moda el vegetarianismo y el veganismo, también la gente ha tomado mucha más conciencia del tipo de alimentación que tiene.

Antes el vegetarianismo / veganismo era principal causa del respeto animal, y hoy en día podemos escuchar a muchos jóvenes que lo hacen por el cuidado al medio ambiente o por la salud. Por más que sea moda, está bueno que se interiorice más, ya sea por una mejor alimentación o por mejorar el medioambiente. Lo que siempre está bueno alertar es que no se esté ocultando un trastorno alimentario detrás de un vegetarianismo o veganismo. Es recomendable ir al menos a una consulta nutricional para recibir los aportes adecuados de los nutrientes. No es solamente eliminar alimentos sino remplazarlos por otros. Bien atendidos y suplementados en caso de que sea necesario, no habría ningún tipo de problema.

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