Toyota prohíbe revender las Land Cruiser 300
La nueva Toyota Land Cruiser serie 300 es uno de los vehículos de la marca más esperados al punto de que antes de su lanzamiento en Japón hubo más de 22.000 reservas.
Según la publicación japonesa Creative 311, la marca se puso en alerta ante la cantidad de reservas, rastreables hasta Medio Oriente, y está pidiendo a sus clientes que firmen un acuerdo en el que prometen no revender su unidad.

En caso de no cumplir, Toyota castigará directamente al distribuidor que vendió la camioneta y además el cliente no podrá volver a adquirir un vehículo de la marca.

Al parecer la prohibición es por los primeros 12 meses tras la venta y aunque no es la primera vez que una marca prohíbe la reventa de algún modelo, resulta extraño que sea con un vehículo todoterreno. No obstante, Toyota tiene varios motivos, comenzando por un esfuerzo para que los clientes que realmente quieren una Land Cruiser puedan adquirirla pero no con fines especulativos.

Concretamente Toyota no desea que los actuales dueños revendan la camioneta a un precio más alto y que ésta termine en “manos equivocadas”. Es decir, quieren evitar que los grupos extremistas/terroristas de Medio Oriente tengan a la nueva Land Cruiser.
Publicidad no deseada
Es abiertamente conocido que los grupos insurgentes o paramilitares alrededor del mundo se movilizan en camionetas Toyota, principalmente Land Cruiser y Hilux, así que la automotriz quiere evitar esta mala publicidad, al menos con la nueva generación del todoterreno.
En el pasado se descubrieron embarques masivos de camionetas hacia países como Siria donde fue imposible seguirles el rastro.

El Instituto Ron Paul para la Paz y la Prosperidad aseguró que cientos de vehículos de la marca japonesa Toyota fueron entregados entre 2013 y 2014 al Ejército Libre Sirio —que lucha contra el régimen de Bashar Al Assad— por el Departamento de Estado de EE.UU. y el Gobierno británico.

En 2015 la marca japonesa tuvo que salir a explicar en distintos medios que tenía una estricta política de no vender vehículos a grupos que pueden utilizarlos para actividades paramilitares o terroristas ante el reclamo del Departamento de Estado de EE.UU. Pero también aclaró que no puede controlar si esas unidades son revendidas o robadas una vez que dejan el concesionario algo que Toyota quiere conjurar con el compromiso del comprador de tenerla en su poder al menos 12 meses.
Tanto las camionetas como los vehículos 4x4 de la marca japonesa son reconocidos por su fortaleza y durabilidad en cada uno de los mercados que están presentes. Y, de hecho, cuentan con una particular preferencia en zonas con terrenos tan duros como los de Medio Oriente y países árabes. Es más, en muchas regiones, el Land Cruiser, el 4x4 más grande y lujoso de Toyota, es conocido como "La Reina del Desierto".

La guerra de los Toyota
No es algo de la que los japoneses estén orgullosos pero en el año 1973 se desarrolló en Africa la llamada “guerra de las Toyota” entre Libia y Chad por el control de un territorio conocido como la Franja de Aouzou. El nombre del conflicto se debe a la preferencia entre los soldados chadianos por usar camionetas Toyota para atravesar el desierto al enfrentarse a los vehículos blindados libios.
La guerra fue una derrota contundente para las fuerzas libias gracias a la movilidad de los escuadrones de Chad en sus camionetas. La guerra con diversos matices y periódicos picos de violencia siguió hasta bien entrado el siglo XXI en que Muahmar Gaddafi fue derrocado y asesinado y Libia desistió del reclamo territorial.
La Land Cruiser 300
En Junio de este año Toyota reveló en un evento para Oriente Medio la nueva generación de su emblemático todoterreno, el Land Cruiser. De inmediato llovieron las críticas considerando lo delicado de la región donde los japoneses registran algunas de sus mayores ventas. El evento se realizó justo cuando el eterno Land Cruiser cumple 70 años.
A nivel estético y mecánico es totalmente nueva y bajo esa moderna carrocería -con el frente que recuerda al nuevo Cadillac Escalade- está una nueva plataforma, la GA-F. Basada en la plataforma TNG-A (la Nueva Arquitectura Global de Toyota), aunque eso no significa que el Land Cruiser se haya pasado a un chasis monocasco.
El vehículo mantiene una estructura de largueros y travesaños, con carrocería separada del chasis, para “mantener la esencia del Land Cruiser”, aseguran desde Toyota.
Una de las novedades es la mejora en la articulación de las ruedas (o la capacidad de un neumático para mantenerse pegado en el suelo) que fue muy mejorada con una nueva versión del Sistema de Suspensión Dinámica Cinética de Toyota (E-KDSS) controlado electrónicamente que permite desconectar las barras estabilizadoras para obtener el máximo recorrido de suspensión en situaciones extremas de off-road y volver a conectarlas para una conducción estable en rutas asfaltadas.
También incorpora el sistema Multi Terrain Select, que ajusta automáticamente la configuración y el rendimiento del sistema de tracción en función de la superficie del camino, y el Multi Terrain Monitor, una cámara que ayuda a la colocación precisa de las ruedas en las huellas sean de arena o barro.










