Acompañar y facilitar la lactancia materna
Cada año del 1 al 7 de agosto se celebra la Semana Mundial de la Lactancia para generar conciencia en la población sobre la importancia que tiene que los recién nacidos puedan recibir el mejor y más completo alimento: la leche materna. En esta oportunidad, las actividades se llevan a cabo bajo el lema “Proteger la lactancia, una responsabilidad compartida”, para resaltar que es fundamental el acompañamiento de la pareja de la persona que amamanta, la familia y todo el entorno.
La campaña oficial que se puso en marcha esta semana señala que en nuestro país la prevalencia de lactancia al momento del nacimiento es de más de un 95 por ciento. Sin embargo, a los seis meses, la lactancia exclusiva se reduce bruscamente y se ubica alrededor del 40 por ciento. ¿A qué se debe esa fuerte disminución de una práctica saludable que es recomendada, sin excepción, por expertos de todo el mundo? Según datos de la última Encuesta Nacional de Nutrición y Salud realizada en el país, uno de cada diez lactancias se pierden por motivos relacionados al regreso laboral. Por este motivo en los últimos años las campañas se centran en remarcar que la lactancia es un derecho y que las madres que amamantan y que retoman sus obligaciones laborales deben disponer de un espacio limpio, cómodo y seguro en sus lugares de trabajo.
Es que la leche materna es clave en el proceso de crecimiento y desarrollo del niño, de manera que siempre que sea posible, todos los bebés deben recibir la leche de su mamá desde la primera hora de vida. Los especialistas recomiendan la lactancia materna exclusiva hasta los seis meses de edad y hasta los dos años o más, con el agregado de alimentos adecuados para la edad del niño. Dicho de otro modo, los ámbitos de trabajo deben adecuarse y propiciar ambientes que contribuyan a esta práctica que es tan saludable para el niño como para la mamá. Pero, como se dijo, para poder garantizar este momento único para la madre y el niño es necesario que toda la comunidad se comprometa con el objetivo de acompañar y facilitar la lactancia.
Merece destacarse la campaña de Unicef que recuerda que la lactancia debe seguir aún en tiempos de pandemia, ya que los anticuerpos y los factores bioactivos de la leche materna contribuyen a combatir la infección de Covid-19, incluso si el bebé ha sido expuesto al virus. La agencia de la ONU destaca que no se ha detectado la transmisión del virus Sars Cov 2 a través de la lactancia o al dar leche materna, y remarca que una lactancia materna, temprana y exclusiva y el contacto piel con piel ayuda al bebé a desarrollarse y proporciona beneficios para la salud de por vida.
Existe un amplio consenso respecto a que los bebés de seis meses o menores de esa edad deben ser alimentados en forma exclusiva con leche materna. Se recomienda que, a partir de los seis meses, se siga con el amamantamiento y con alimentos complementarios saludables.
Debe quedar claro, entonces, que a través de la leche materna la madre trasmite al bebé valiosos anticuerpos que ayudan a prevenir diversas enfermedades hasta que el niño sea capaz de formar sus propias defensas. También es importante reiterar que los padres y las familias deben contribuir a generar un clima adecuado para que las personas que amamantan se sientan cómodas al momento de dar el pecho al recién nacido, ya que de esa manera el niño podrá recibir todos los elementos que necesita para crecer sano. La leche de la madre contiene además el líquido que el bebé necesita y está adaptada a sus necesidades, por lo que la digiere más fácilmente que cualquier otra leche.
Además, las estadísticas sanitarias confirman que la lactancia reduce en forma significativa el riesgo de muerte en los recién nacidos y los bebés pequeños. Pero eso no es todo. Así como proporciona beneficios para la salud de los niños también mejora la salud de las madres.
La sociedad debe tomar conciencia de la importancia que tiene la lactancia materna en la vida de los recién nacidos y por eso es necesario generar espacios amigables para que las madres y bebés amamantados sean bienvenidos y protegidos en todas partes, incluso en los espacios públicos.










