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Pollos y cerdos, cadenas que dinamizan las economías regionales

SAENZ PEÑA (Agencia). En provincias como Chaco, Corrientes y Formosa se pueden observar que desde hace al menos cinco años, fueron creciendo las actividades de cría de cerdos y pollos, como una alternativa de producción.

A través de NORTE RURAL pudimos observar el trabajo de criaderos de pollos y ponedoras en Villa Angela y Las Breñas, como también el desafío de un criadero de cerdos en Venados Grandes donde se instaló biodigestor.

Leonel Graff, en Venados Grandes, cuenta a NORTE RURAL sobre el desarrollo en su criadero de cerdos un sistema de biodigestor, dando mayor valor a su producción.

Adolfo Antonio Mária, está convencido que a partir de la producción de huevos para consumo, se pueden alcanzar dos objetivos claramente definidos: llegar a la población con un alimento necesario y que esa actividad le pueda ser rentable para no quedarse en el camino.

En plena pandemia por el Coronavirus, el campo argentino sigue demostrando que es el motor de la economía y que puede producir alimentos, y en el Chaco, la actividad avícola de consumo en pequeñas escalas, está demostrando que puede hacer un buen aporte a las comunidades.

“Yo arranqué con mil trescientos gallinas junto a un socio. Trabajamos dos años y medio y nos dividimos, y ahora estoy con casi quinientas y la verdad que no doy abasto, se vende todo”, comentó a NORTE RURAL desde su predio ubicado en el paraje El Caburé, entre Villa Angela y Mesón de Fierro.

En tanto, en la zona rural de la pequeña población de Venados Grandes, que depende administrativamente de Santa Sylvina, lo encontramos a Leonel Graff, un joven productor agropecuario que junto a su familia resolvieron incursionar en la obtención de energía alternativa.

Leonel, en una larga charla con NORTE RURAL puede decir con plena convicción de acuerdo a su experiencia, que es posible utilizar los desechos, en este caso de un criadero de cerdos, para generar energía alternativa.

Tan es así que, desde que puso en funcionamiento su biodigestor, no compra más gas en garrafa y está pronto a instalar un generador para usar energía eléctrica para iluminar la vivienda y sus instalaciones, y utilizar inclusive para el encendido de su equipo de aire acondicionado.

ROL ESTRATEGICO DE LAS CADENAS DE PRODUCCION

El Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación destaca el rol estratégico de la producción de cerdo y pollo en el país, como cadenas dinamizadoras de las economías regionales. Desde la cartera agropecuaria nacional, y en articulación con otras áreas del Gobierno Nacional y las Provincias, se viene trabajando para impulsar el desarrollo de ambos sectores en todo el territorio.

En esta dirección, se inscribe la decisión de ampliar la línea de financiamiento para incrementar la producción de carne de cerdo y pollo, dada a conocer esta semana por el Banco Central de la República Argentina (BCRA).

Los criaderos de pollos, otra alternativa que junto a la actividad porcina, tienen ahora nuevas líneas de financiamiento nacional.

HERRAMIENTAS FINANCIERAS

“Es estratégico para el país que podamos poner las herramientas financieras al servicio de la producción y de nuestras economías regionales. De manera que nos permitan continuar aumentando nuestra producción agroindustrial, asegurando el abastecimiento interno y el crecimiento de nuestras exportaciones”, expresó el Ministro Luis Basterra.

Por su parte, el presidente del Banco Central, Miguel Pesce destacó: “la administración de la política monetaria, cambiaria y financiera está destinada a generar las condiciones para que el sector privado pueda concretar inversiones en los sectores productivos. Ampliar la producción de carnes tiene el doble efecto de mejorar la oferta interna y generar divisas, ya sea por la sustitución de importaciones como por la liberación de mayores excedentes cárnicos para la exportación”.

AMPLIAN FINANCIACION DE PROYECTOS

El Directorio del BCRA decidió ampliar la línea de «Financiación de proyectos de inversión» con tasa bonificada de 30% a todas las empresas, sin importar su dimensión, que realicen inversiones destinadas a incrementar la capacidad productiva de carnes de pollo y/o cerdo.

«La línea puede ser destinada ahora, sin importar el tamaño de la empresa, a aumentar la oferta de carnes aviar y porcina, consideradas sustitutivas de la carne vacuna. Estos sectores tienen un margen potencial para incrementar su producción y contribuir tanto a la diversificación de la canasta de consumo cárnica como al incremento de las exportaciones netas», se informó desde el banco.

«El desarrollo de ambas cadenas, tiene un impacto dinamizador de nuestras economías regionales, generan trabajo y arraigo. Con esa premisa trabajamos junto a las provincias, y es por ello, que recibimos con entusiasmo medidas como las anunciadas por el Banco Central», agregó Basterra.

CADENAS ESTRATÉGICAS CON BUENAS PERSPECTIVAS

«La producción de carnes intensivas, como la de cerdo y pollo, resultan estratégicas para el agregado de valor en territorio, transformando nuestros granos en carnes y el desarrollo federal mediante la generación de empleo privado de calidad», enfatizó el Subsecretario de Ganadería y Producción Animal, José María Romero.

Vale destacar que el consumo de pollo se incrementó durante los últimos 20 años, pasando de 26,6 kg/capita/año (2000) a 41.4 kg/capita/año (2010) y 46 kg/capita/año (2020), como consecuencia del consumo sostenido en el mercado local, que aprovecha el acceso a una proteína de alta calidad con un precio muy accesible.

La misma se ha convertido en un componente fundamental en la canasta de carnes de los argentinos, con un consumo muy cercano al de la carne bovina.

EL SECTOR PORCINO

En cuanto al sector porcino, según datos de la Dirección de Porcinos, Aves y Animales de Granja de la cartera agropecuaria nacional, la balanza comercial porcina volvió a ser positiva en el 2020, tanto en volumen como monetariamente. El superávit comercial fue de US$ 4,03 millones, mientras que en el 2019 había dado un déficit comercial de US$ 47,3 millones.

Asimismo, las exportaciones porcinas alcanzaron el año pasado los US$ 62,12 millones, lo que representa un aumento del 74% respecto al 2019. En cambio, las importaciones cayeron un 30% hasta los US$ 58,09 millones.

En volumen, el país exportó 34.704 toneladas peso producto, un aumento del 65% con respecto al 2019, mientras que el volumen de las importaciones fue de 20.142 toneladas (-6%).

“Ambas carnes resultan los ejes centrales para el cambio de nuestra matriz agroproductiva y agroexportadora para un desarrollo federal, inclusivo y con mayores oportunidades”, detalló Romero.

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