Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/206934

Duelo en la cultura chaqueña: falleció el director teatral Hugo Blotta

El director de Sala 88 tuvo complicaciones a causa del coronavirus. La
cultura chaqueña pierde a uno de sus gestores más importantes.

Cuando alguien tan significativo como lo fue Hugo Blotta se muere, parece que
las palabras sobran y que solo queda recordarlo por su gran trabajo. Llenaríamos la página del diario con aplausos y risas, como seguro él hubiera querido que se lo recuerde.

Hablar en pasado de Hugo
es realmente triste, porque
después de todo lo que pasó 
en casi dos años parece que
nada lo tumbaría. Ni qué hablar por todo lo que pasó en su vida; pero así como para muchos el covid ganó la batalla y Blotta apagó las luces
de su vida un lunes 5 de julio 
del 2021. Ese día de franco, donde generalmente los teatristas descansan.

La confirmación de la noticia era tibia, nadie nunca quiere soltar la primicia porque son esas noticias que
cuestan hasta repetirlas. Pasada las 17 de este lunes se empezaba a rumorear y las fuentes no sabían bien qué decir hasta que se confirmó: había fallecido Hugo Blotta.

De todos los que lo despiden hoy la mayoría tuvo sus cruzadas de palabras, enojos pero nunca nadie pudo desprestigiar su trabajo. Blotta era un gruñón, pero siempre decía que sí ante los pedidos de quienes querían ocupar
su sala. Siempre tenía una palabra de acompañamiento, un consejo, una oreja amiga. Y por supuesto un reto, que al final siempre terminaba sirviendo.

“EL SHOW DEBE CONTINUAR”

Seguramente sería la frase con la que le gustaría que lo recuerden porque, como
muchos saben, Hugo supo
hacerse de las cenizas como
esas aves fénix.

“El show debe continuar”
es la frase de cabecera de Hugo que guio a la cooperativa de Sala 88, durante sus más de años de vida, los cuales lo celebran con la
idea más firme que nunca: 
apostando al trabajo y a la
continuidad para que viva el
teatro.

“Nuestro presente es bárbaro, porque fueron 12 años de inquilinos y hoy somos propietarios”, decía Hugo Blotta, quien era el director de la Sala 88. Era la historia de un par de locos que soñaban con hacer del teatro su forma de vida y sustento. Unos cuantos “planetas” tuvieron que alinearse. Con mucho ingenio y poca plata, hoy el
teatro de la calle French al 800 ofrece dos salas con todo el equipamiento necesario para brindar espectáculos de teatro, danza y música para todos los gustos.

“Esto arranca con mucha
utopía. Porque en los 80, lo más cercano a hacer una revolución que había era hacer una cooperativa” contaba Hugo sobre el sueño de su propia sala.

Notas Relacionadas