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La ONU y una buena práctica para combatir el hambre

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) tuvo una mirada elogiosa para con la tarjeta Alimentar, instrumento implementado por el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación para combatir el hambre en la Argentina.

Su elogio la calificó como una “buena práctica” para avanzar en el objetivo de poner fin a la pobreza, combatir el hambre, garantizar la seguridad alimentaria y reducir las desigualdades.
El reconocimiento, difundido en el sitio Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) del organismo internacional, también destacó el impacto positivo de esa política en el marco de la crisis por la pandemia.

Argentina atravesaba una crisis social, con altos niveles de pobreza, que fue agravándose con la pandemia del Covid-19.

Con el fin de reducir el impacto económico y social producido por la pandemia, está política pública complementaria, que depende del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, persigue el cuidado de los ingresos de las familias argentinas, a la vez que busca garantizar el acceso a la canasta básica alimentaria.

Ante esta realidad y sumando sus consecuencias —medidas en términos de pérdida de empleo e ingresos— el Gobierno Nacional amplió el alcance y la cobertura de la Tarjeta Alimentar a niñas y niños de hasta 14 años, incrementando el monto destinado a madres de tres hijos o más.

El objetivo es continuar brindando asistencia a las familias que más lo necesitan y de esta manera garantizar el acceso a una alimentación saludable.

Por eso, la ONU opinó que la Tarjeta Alimentar fue una de las respuestas del gobierno para contener el aumento de los niveles de pobreza en las poblaciones más vulnerables garantizando el acceso a los alimentos. También destacó la rapidez con la que el Gobierno identificó la necesidad urgente de desarrollar una respuesta efectiva.

El gobierno nacional viene sosteniendo esta política pública que busca mejorar la calidad nutricional. Si bien comenzó antes de la pandemia, frente a esta segunda ola de contagios, adquiere una importancia vital para contener mayores daños sociales.

Tomando a la alimentación como uno de los doce derechos primordiales que rigen las actuales políticas públicas, con el sistema de Tarjeta Alimentar además se promueve la incorporación de productos chaqueños especializados para el consumo ante determinadas patologías.

La transferencia de dinero que se realiza a través de la tarjeta Alimentar no solo permite mejorar la nutrición con la compra de alimentos frescos también promueve la compra local y genera una inyección de dinero en el sector de alimentos que motoriza las economías locales y regionales.

Durante los primeros cuatro meses del año, esta política social volcó unos 10 mil millones de pesos mensuales para la compra de alimentos, que alcanzaba a 1,9 millones de niños menores de 6 años cuyos padres o madres reciben la Asignación Universal por Hijo (AUH), a personas gestantes que reciben asignación por embarazo y a personas con discapacidad que cobran AUH.

A principios de mayo el universo se amplió a las familias que perciben AUH y tienen hijos menores de 14 años.

De ese modo, el programa alcanza a 3.885.067 personas mediante 2.320.183 plásticos. El ministerio precisó que de ese total de personas alcanzadas: 3.764.278 son hijas e hijos menores de 14 años; 48.820 son hijos o hijas con discapacidad y 71.969 son personas embarazadas.

De los titulares mencionados el programa tiene 1.295.219 que reciben 6 mil pesos, 645.122 reciben 9 mil pesos y 379.842 reciben 12 mil pesos.

El Gobierno nacional destinará a través del Ministerio de Desarrollo Social 184.800 millones de pesos durante 2021 para casi cuatro millones de niñas, niños y adolescentes para que haya comida en cada hogar con el foco en que se priorice el consumo de alimentos frescos para así mejorar la calidad nutricional.

El Chaco fue la primera provincia donde se implementó el programa, y actualmente se encuentra asistiendo a 115 mil madres con hijos de hasta 14 años. Así, en una reciente visita del ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo, se adjudicaron 500 nuevas tarjetas Alimentar.

La mirada positiva de la Organización de las Naciones Unidad certifica de alguna manera que esta medida sirve para combatir el impacto negativo de una nutrición deficiente en los índices de pobreza estructural.

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