Calzado para dama
Autora: Evelin Bochle Editorial: Deacá
Evelin Bochle nació en Empedrado, provincia de Corrientes, es profesora de Lengua y Literatura, además es Licenciada en Letras.

Como escritora participa regularmente en eventos culturales de la zona con la lectura de sus textos y de otros escritores, presentaciones de libros y charlas. Publicó ‘Como un Vestido Caliente’ en 2018, Editorial Semánticas, y ‘Calzado para Dama’ en 2019, Editorial Deacá.
Actualmente dirige la colección de poesía ‘Como el Agua…’, producida por Moglia Ediciones.
Una joven escritora con estilo propio, sus poesías relatan los recuerdos de su infancia, reuniones con sus primos y la casa de la abuela. Un devenir entre la felicidad y los otros días, una ebullición entre las paciones y el sosiego, un soltarse y volverse a contener. Desliza un atisbo de ternura sin dejar ir su fuerza interior que la sostiene. Cambia, permanece, circula, vuela, pisa con aplomo, retiene, suelta, mira, se deja ver pero también se esconde.
Es poseedora de una línea poco convencional que lleva al lector por muchas sendas, sin imposición, haciendo que cada cual siga el argumento que más le queda según sus preconceptos, creencias y vivencias.

¿Tenés un maestro, alguien influyó en tus poesías y prosa poética?
“De chica leí poesías, cuentos, novelas, la lectura es la base de todo. A mí siempre me gustó leer y pensé que tenía que seguir estudiando algo referente a los libros, entonces hice el profesorado de lengua y literatura, y ahí la lectura se amplía y se profundiza bastante, allí también tenés acceso a la teoría literaria y a partir de ahí no se para nunca de leer. Hice también un taller literario. Pero no creo que haya un maestro, sino que la literatura universal en sí es lo que te ayuda, no sé si a formarte, pero sí se va construyendo una especie de intención literaria que vamos a ir forjando; no me parece que sea algo que se termine de construir sino que es algo que se va fortaleciendo a medida que pasan los años y a medida que la lectura aumenta, y también cuando se conversa con otros escritores”.
¿Cómo capitalizaste el haber participado de un taller literario?
“Como yo nací y viví siempre en Empedrado, entonces tuve que acercarme hasta Corrientes Capital para poder entender mejor el panorama que yo veía que se empezaba a mostrar, como ser, la feria del libro provincial y la municipal, editoriales independientes que promovían espacios, las editoriales ya establecidas, había gente que realizaba libros artesanales, los medios que se empezaban a interesar por lo que estaba pasando con la escritura. Como así también, algunas propuestas que vinculaban a la poesía o la lectura de los textos con la expresión corporal, la música, la pintura, todo eso me llamaba mucho la atención, entonces fui a la capital para ver qué era lo que estaba ocurriendo por allá, y me encontré con este taller de escritura ‘Queserraye’, coordinado por Maia Eirin, que todavía se sostiene y muy bien desde la Extensión Universitaria de la UNNE. Lo que más me quedó de esos cinco años de taller, fue que había una propuesta de escritura desde adentro hacia afuera, y a partir de ahí, a partir de lo que salía, se llevaba a cabo un trabajo de relectura, revisión, reescritura. Siempre me llamó la atención que fueran propuestas tan abiertas, porque si éramos diez integrantes había diez posibilidades de seguir trabajando con los textos. Lo que me dejó este taller fue que yo venía escribiendo y escribiendo desde los 8 años, leyendo mucho, y en el taller aprendí a hacer una lectura más guiada, direccionada; como hacer dialogar a los autores, y encontrarle un camino, ir armando un itinerario de lectura, y lo que pude incluir después fue la reescritura, que era algo que yo no sabía hacer, entonces cuando lo entiendí, cuando me percaté de eso, fue un hallazgo muy importante para mí, porque antes yo escribía y quedaba el texto así escrito, no lo tocaba, no lo cambiaba, no lo reescribía, pero porque no sabía cómo hacerlo, pero en este taller lo aprendí. En un primer momento yo sentí el movimiento adentro, pero pude explicarlo y hacerlo consciente, después de muchos años. Y sigue siendo uno de los más grandes hallazgos que yo hice en este proceso que todavía sigue, que no está acabado y que creo que no se acaba nunca”.
¿Qué podés decirle a los que quieren escribir y publicar un libro?
“Escribir, escribimos todos, es casi necesario, todos escribimos en algún momento, en un diario o cuaderno, cuando estamos mal, cuando estamos bien. Pero después ese trabajo de reescritura, ese hay que aprenderlo, ahí está el trabajo, y es lo que va a hacer la diferencia entre una escritura personal, de tipo catártica como la suelen llamar, y una escritura con una intensión literaria, con una responsabilidad en cuanto al armado de un texto, que puede llegar a ser un cuento, una posible novela y ahí el trabajo. Si realmente les apasiona escribir, no lo duden, vayan perfeccionándose”.










