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DURANTE LA PANDEMIA

Alarmante aumento de ciberestafas y pornografía infantil

Ambas preocupan a las autoridades que trabajan para investigar este tipo de denuncias. Se necesitan cambios en las normativas.

Los funcionarios chaqueños confirmaron que durante la pandemia hubo un crecimiento importante de casos de ciberestafas y pornografía infantil. También se registraron denuncias por divulgación de imágenes explícitas sin consentimiento.

En los últimos meses el número de denuncias por ciberestafas creció al menos un 60 por ciento. Ocupa un lugar importante entre las investigaciones por delitos cibernéticos cometidos en el Chaco.

Al menos creen que se incrementó en un 60 por ciento los casos de ciberestafas y para concretarlas se usan múltiples canales: redes sociales, whatsapp y mail. Para evitarlas o como contramedidas hay campañas muy importantes pero se necesita que el usuario se maneje con cuidado y no otorgue información sensible.

Otro delito que creció es la pornografía infantil o Explotación Sexual Infantil (ESI). Y uno de los canales usados son los juegos en línea, donde se detectaron redes complejas.

Hay que tener en cuenta que este tipo de hechos no siempre se denuncian y,por lo tanto, en varias ocasiones las autoridades no pueden actuar.

Algo similar ocurre con lo que se denomina comúnmente pornovenganza, que en realidad se trata de divulgación de imágenes explícitas sin consentimiento.

En estos casos muchas veces no hay delito y las causas terminan en acciones civiles contra quienes divulgaron las imágenes.

Ahora las autoridades aseguraron que es muy difícil quitar de la red esos contenidos y se necesita modificación de las normas vigentes.

Una de las fuentes consultadas indicó que “existe, como hemos visto, un sinnúmero de delitos que amparan conductas relacionadas con el uso que se da a la imagen, pero ningún que en forma concreta tutele la difusión no autorizada de imágenes captadas con consentimiento de la víctima”.

“La difusión de imágenes íntimas en internet constituye una grave afectación del derecho a la privacidad. De todas las imágenes que puedan existir de una persona, esta clase de datos son los más íntimos. Lo único que desea la víctima en estos casos es lograr retirar de internet sus fotos íntimas. El castigo del culpable suele quedar en segundo lugar frente a esta urgente necesidad de limpiar la web de sus datos y contenidos privados. Pero las cautelares suelen ser difíciles de obtener e implican involucrar a intermediarios de internet que no tienen relación alguna con el hecho ilícito. Por otra parte, la legislación civil ya cubre adecuadamente este tipo de hechos ilícitos, no así la penal, lo cual es un vacío que debe ser remediado con la modificación de los Códigos Penales”, añadió la fuente consultada.

Un dato no menor y que debe ser tenido en cuenta es que la pandemia generó que más usuarios estén conectados más horas y consumiendo más contenidos. Y esto fue usado por todo tipo de estafadores que tratan de obtener datos sensibles.

Este tipo de estafas no son nuevas pero crecieron en forma alarmante en los últimos meses ocupando el segundo lugar en las denuncias presentadas.