“La muestra Las flores que nos corresponden busca pensar en una sociedad mejor”
En un conversatorio virtual moderado por la directora del Museo de Bellas Artes, Andrea Geat, expusieron las artistas del NEA y la curadora de la exposición.
Tiempo atrás, en el Museo de Bellas Artes René Brusau (Marcelo T. de Alvear y Mitre) se inauguró la muestra ‘Las flores que nos corresponden. Artistas Maestras del NEA‘.

La artista y curadora Roxana Toledo reunió a las siguientes artistas: María Victoria González, Mariana Stegmayer, María Itatí Gianneschi, Valentina Mariani y Haylly Zamora (Chaco), Gloria Polo (Formosa) y Laura Simón (Corrientes), además de participar también como artista.

Sobre la muestra colectiva, Roxana Toledo explicó: ‘Si bien la muestra está abierta a todo público está enfocada a las personas que les interesa la problemática feminista y las cuestiones de género. Las obras generan en el público distintas reacciones. Desde la curaduría, mi intención fue abrir el juego hacia un pensamiento que no va en contra de los hombres, sino que plantea lo que queremos las mujeres, desde el título hasta las obras. Estos proyectos tienen como objetivo pensar en una sociedad mejor‘.
El sábado último y por medio de la plataforma Zoom, las artistas se encontraron para exponer sus puntos de vista y reflexionar sobre la muestra. En la ocasión hizo uso de la palabra, en primer lugar, Roxana Toledo, quien explicó que la muestra la pensó junto con la directora del Museo de Bellas Artes Andrea Geat. ‘Pensamos la actividad bajo la premisa también de que todas son maestras. Casi todas nos dedicamos a la enseñanza, pensamos en la poesía y en la reivindicación de la mujer trabajadora. Así surgió la muestra‘, destacó.
Entre de las artistas que expusieron sobre su trabajo estuvo Gloria Polo, quien manifestó su agradecimiento tanto al Museo de Bellas Artes como a la curadora. ‘Roxana tuvo un gran gesto de generosidad con respecto a las demás artistas. Tenemos que construir de nuevo la historia del arte en este sentido, permitirnos ayudarnos, colaborar y cooperar entre todas nosotras. Eso es muy valioso‘, destacó.

En tanto, en el conservatorio, artistas también pusieron de relieve este accionar. Al respecto, Roxana explicó que habitualmente en las curadurías los curadores no participan. ‘En lo personal no me puedo separar de mi ser artista. Cuando organizo estas muestras, las pienso como artista al tiempo que hago la curaduría. Estoy contenta con la buena relación que se armó entre todas nosotras. Las artistas estaban de acuerdo en que participe con mi obra en este proyecto‘, destacó Roxana.
Las artistas seguirán trabajando en torno a las obras y ya adelantaron que el próximo 8 de marzo de 2022 la muestra será exhibida en el Museo Provincial de Bellas Artes de Corrientes.
TESTIMONIOS
En el conversatorio virtual expusieron todas las artistas. Cada una a su turno habló sobre su formación y sobre cómo trabajó cada obra. Algunas de ellas presentaron trabajos que ya tenían o habían sido presentados en otras muestras, mientras otras realizaron trabajos especiales. Hay obras que se pueden apreciar del derecho y del revés, obras en pintura acrílica, textiles, instalaciones y otras propuestas.
Los trabajos de Mariana Stegmayer, por ejemplo, son obras que viene trabajando bajo el título de Testigos silenciosos. ‘Son los seres que no pueden hablar pero que se comunican con nosotros de alguna manera: las plantas. Estas me acompañan desde que soy chica. En estas plantas están un poco de mi historia, son testigos silenciosos de lo cotidiano. Siempre trabajo con cuestiones de mi entorno, aunque los temas universales atraviesan mi obra, como la infancia, el amor, la familia, los afectos. Tengo otras series como Las piedras de Juan 568, autorretratos, entre otras. Las obras están hechas en acrílico. Mi obra va entre el dibujo y la pintura‘, señaló.

Otra de las artistas que participa, Haylly Zamora, explicó que viene trabajando sobre historias del pueblo wichi, ‘de mi pueblo‘, aclara. ‘Dentro de nuestra cosmovisión, las mujeres vinieron del cielo y son ellas las que trajeron el chaguar. En las obras que presenté para la muestra se ve esta cadena, donde las mujeres bajan desde las estrellas y vemos el hilo que conecta la historia del pueblo con los tejidos. Mi obra abarca parte de esta historia y también abarca el presente de la mujer. En estos momentos estoy trabajando en pintura acrílica, en ocasiones hago grabados porque también me gustan mucho‘, comentó.
Entre las particularidades que se pueden observar en la sala de muestras temporarias del museo están también las obras de la artista Laura Simón. Ella desde muy pequeña sintió atracción por el dibujo. Le gustaba diseñar, dibujar, crear indumentaria y accesorios. A los 23 años ingresó como ilustradora científica botánica en el Conicet. Lo hizo mientras estudiaba arte.
‘Toda mi vida tuve la inquietud de amalgamar, tratar de vincular, articular el lenguaje de las plantas desde el punto de vista científico con lo artístico. Una tarea difícil. Hay muchas maneras de articularlos, estoy en esa búsqueda en este momento, a través de distintos lenguajes, técnicas, soportes‘, explicó.


















