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Pour la gallerie, el desgastado recurso político

El hombre se viste de gala. Se para ante el auditorio y comienza su discurso hablando del valor de las libertades individuales, de la prensa libre, del respeto a las personas, a la sociedad y, ensaya una serie de frases sobre la distribución equitativa de la riqueza y sus consecuencias para la posteridad.

Giña el ojo a su asistente (que no logra contener una irónica sonrisa) y dice: “es el gobierno que el pueblo estaba esperando”. Ante cada frase, se mira al espejo y orgulloso de si, sonríe irónicamente y saca pecho, tal cual narcisista.

Se dice que quien habla pour la gallerie, tiene por finalidad emitir conceptos con el fin de provocar un efecto determinado ante un auditorio particular. El mismo orador, en otro contexto, expresaría opiniones muy diferentes.

Decir algo pour la gallerie es mostrarse para la tribuna. Dicen algunos analistas que en la jerga callejera sería algo así como hablar para la gilada. Se cuenta que la expresión nace en las galerías y en los salones de la alta política francesa de antaño, cuando algunos funcionarios o allegados al poder hacían observaciones para quedar bien con los mandamases, con el único afán de adular o demostrar cierta capacidad y, de paso, engañar al pueblo.

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¿Cuántos de nuestros dirigentes y funcionarios han hablado pour la gallerie?. Hasta aquí resulto muy  fácil. Pero ahora, cada vez se les hará más difícil convencer a la sociedad con discursos rebuscados. La comunidad detesta y la tecnología les muestra que hay otras voces para informarse y que se escucha otra música distinta a la que la vieja dirigencia cree que se canta.

EL CHOQUE CON LA REALIDAD

Hay una realidad muy diferente en la actualidad, y con una sociedad irritada, tanto porque los gobiernos toman medidas que van en contra del desarrollo, otras que ponen frenos a la productividad y en el caso del cierre por 30 dias de la exportación de carnes vacunas, ya se han expresado los productores y entidades, en absoluto rechazo a la medida.

Ahora, las restricciones que impone la “segunda ola” de contagios de covid-19 también cae mal, pero el “poder de policía” que algunos municipios comienzan a tratar de imponer, puede generar complicaciones.

El confinamiento por cuestiones sanitarias es una cosa, y el abuso de poder es otra muy distinta. Los intendentes tienen en sus manos el termómetro social que les puede quemar las manos. Deberán prestar atención y no entorpecer las tareas vinculadas a las reales tareas esenciales y si, en cambio, deberá poner orden y autoridad en las que nada tienen que ver con lo que es esencial.

Se vienen días muy difíciles para el país. Y hay algunos actores de la política que no se ponen a la altura de las circunstancias de lo que está viviendo el contribuyente, el trabajador, el que aporta para el pais.

EL JUEGO QUE SOLO ALGUNOS JUEGAN

Esta breve síntesis de reportes periodísticos, muestra un ejemplo en qué están preocupados algunos de nuestros políticos, tanto oficialistas como los de la oposición:  “El titular del bloque de diputados del Frente Chaqueño, Juan Manuel Pedrini refutó las declaraciones del legislador radical Leandro Zdero al asegurar que "los funcionarios de (Jorge) Capitanich lo que calientan son los caminos del Chaco". El diputado oficialista respondió así a los dichos del excandidato a intendente de Resistencia y destacó que “cuando Zdero habla de calentar sillas hay que escucharlo: de eso sabe y mucho”.

“El legislador opositor salió a los medios de comunicación luego de una recorrida por el interior provincial tras la cual dijo que “siempre hay que estar con la gente, escuchar las necesidades. Para eso, hay que dejar de cruzar los brazos, dejar de calentar las sillas de oficinas”.

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