La vida de Julio García volcada en “Sólo hubo que seguir la huella”
Una vida intensa cargada de historias en lo deportivo y social, más anécdotas. Decidió volcar sus vivencias en este libro.
Nacido en una familia de españoles trabajadores que forjaron su futuro en la capital chaqueña cuando se trabajaba a destajo de lunes a domingo, sin descanso, que le permitió formarse profesionalmente hasta graduarse como abogado, además de ser un apasionado por el fútbol y del club de sus amores como Sarmiento, donde ejerció la presidencia siendo muy joven, Julio García se convirtió en un “personaje” de nuestro medio.

Sus experiencias en una vida muy intensa, cargada de anécdotas, lo llevaron a concretar el libro denominado “Sólo hubo que seguir la huella” que ya está a la venta en algunos comercios del rubro.
A Julio no hay que relacionarlo únicamente con el deporte en el que tuvo su época de relevancia, también en el aspecto social. Cómo olvidar la imponente casa de Mitre y Catamarca donde residió muchos años con su familia, pero siempre tuvo las puertas abiertas para las reuniones de camaradería con los amigos y escenario de grandes eventos que quedaron registrados en la historia de la ciudad. Una, la visita de Julio Iglesias, de gran repercusión, además del famoso conjunto Los Parchís, Luis Miguel, Soda Stereo y Silvestre, entre otros.

En este libro vuelca su vida en la que refleja la importancia de sus padres, Cesáreo y Angelina García, quienes vinieron de España, precisamente de Miérez del Camino, para abrirse un futuro en el incipiente Chaco. Constituyeron el primer gran almacén del Nordeste argentino en los años 40 que fue la base para el desarrollo y la proyección de la familia, al punto que hoy continúan las nuevas generaciones.
También hace referencia a su vida en la escuela y universidad, el ciclo de pasión aurirroja reflejando su gestión desde diciembre de 1966 hasta fines del 70. Otro de los capítulos hace referencia a la vida y fútbol, la familia, buenos momentos y la noche inolvidable del centenario del decano.
El prólogo de la obra fue redactado por Rodolfo “Pocholo” Mancuello, periodista que tiene en su haber la elaboración de algunas obras, como la historia de Sarmiento. Destaca que desde muy pequeño observó el ímpetu y juventud de Julio García, y el amor entrañable hacia los colores que lo llevó a una gestión que -junto a otros grandes dirigentes- convirtió a un club de fútbol en una entidad deportiva que, desde entonces, trazó el rumbo institucional que felizmente adoptaron otras entidades similares y prestigiosas de nuestra provincia.
A la concreción de la primera pileta de natación en un ente afiliado a la Liga Chaqueña de Fútbol se sumó la construcción de la cancha de básquetbol y las primeras dependencias administrativas en el predio de Villa Alta; coronado todo por el avance incontenible de la incorporación de otras disciplinas que engrandeció el prestigio y renombre ’aurirrojo’.

FRASES DESTACADAS
Julio García en sus frases salientes del libro menciona: “Mi madre, hasta los 82 años, siempre volvió a su pueblo; un lugar que no tenía más de 35 casas, porque la gente que está allí siempre es la misma. Las familias, por generaciones, en esos lugares son siempre las mismas; sus hijos crecen y se van, y se queda la gente mayor”.
- “Me caso con Chela y tengo a mis dos hijas, Marisol y Carolina. Pero llegó un momento que dije basta, ya cumplí. Eso fue en diciembre del 70’; o sea que ya han pasado nada más que 50 años que dejé la directiva sarmientista, no al Club Sarmiento. Algo habré hecho, o algo habrá quedado en el camino”.
- “Es cierto, pude ir a radicarme con mi familia en cualquier parte del mundo, pero me quedé en Resistencia porque llevo conmigo un dicho de mi padre. Cesáreo García decía, hace 70 años, que ’el Chaco tiene payé’. Era más argentino y chaqueño que todos los otros. Se enamoró del Chaco y entonces decía: Por qué no se van a sus países a morirse de hambre. Acá están viviendo como reyes. Eso me enseñó Cesáreo”.
LUGARES DE VENTA
El libro “Sólo hubo que seguir la huella” se encuentra a la venta en Librería Contexto de French e Yrigoyen, en kiosco de Santa Fe 85 y en la sede social del club Sarmiento.












