Para ver esta nota en internet ingrese a: https://www.diarionorte.com/a/204780

Violencia, drama y muerte en la siesta de Resistencia

Luego de raptar y mantener como rehén a su expareja, un joven se quitó la vida. Hubo disparos, discusiones y pedidos de auxilio.

La siesta nublada y fría de este miércoles fue el marco para un dramático caso de violencia de género que ocurrió en el centro de Resistencia, que mantuvo en vilo durante varias horas a policías, familiares, vecinos y medios, y terminó con el suicidio del joven involucrado.

Personal policial y médico trabajando en el lugar: la pesadilla tuvo lugar en un departamento del segundo piso del inmueble.

RAPTO, RESISTENCIA Y DISPAROS

El día gris podría haber sido un presagio de lo que iba a tocarle vivir a la joven P.C., de 24 años, cuando, pasado el mediodía, se topó con su expareja en pleno centro de la ciudad. Eran alrededor de las 14 cuando se produjo el encontronazo que no fue casual. Iván Campias, de 27 años, llegó sorpresivamente al consultorio odontológico en que la joven trabaja, en el sexto piso de un edificio en calle Entre Ríos 142.

Levantando la voz le exige a la mujer que salga con él, la toma del brazo y se disponen a bajar cuando una empleada se interpone y le pide que la suelte. Visiblemente nervioso y ‘sacado‘, Campias extrajo un revólver calibre 38 y efectuó un disparo al suelo para intimidar a la empleada que se corrió.

Pasadas las cinco de la tarde, más de dos horas después de iniciado el suceso, el drama concluye con el retiro del cuerpo del joven Iván Campias del edificio por la avenida Hernandarias al 535.

Mientras bajaban los seis pisos, la víctima intentaba oponer resistencia sin mayor éxito, hasta que en un momento pudo zafarse del sujetón al que era sometida. Pero Campias efectuó entonces un segundo disparo en el edificio, obligándola a seguir.

Ya afuera la hizo ingresar en su vehículo, arrancó y se dirigió a toda velocidad hasta el lugar donde se desarrollaría el drama.

No más de seis o siete minutos le llevó a Campias llegar hasta el edificio en avenida Hernandarias 535, donde detuvo la marcha, descendió e hizo bajar a la aterrorizada mujer, para luego subir a un departamento en el segundo piso.

Gritos y llantos habrían sido los que alertaron de lo que estaba ocurriendo dentro de ese departamento. Familiares de Campias fueron los primeros en reaccionar y luego los vecinos, dándose aviso a la policía que no tardó en llegar.

La policía interrumpió el tránsito y el paso de personas para evitar una aglomeración a raíz del interés suscitado.

Eran alrededor de las 15.30 cuando la cuadra de avenida Hernandarias del 400 al 500 se cortó en todos sus carriles por parte de efectivos de la Comisaría Tercera, impidiendo el tránsito vehicular y el paso de curiosos y periodistas.

Previamente algunos trabajadores de prensa que llegaron hasta el frente del edificio habían sido increpados por allegados del chico involucrado, diciéndoles que era una ‘cuestión familiar‘ y que no tenía sentido mostrar nada.

Hasta ese momento las versiones daban cuenta de un supuesto robo, pero a partir de lo dicho por personas cercanas a los protagonistas se comenzó a enfocar en lo que sería un caso de violencia de género.

En la escena, efectivos del Cuerpo de Operaciones Motorizadas y el comisario Gustavo Insaurralde, como inspector de turno, lograron entablar contacto con el joven que se identificó y admitió que retenía por la fuerza a P.C., que a viva voz pedía ser liberada y clamaba por ayuda. Este fue el momento de mayor tensión y nerviosismo, porque también se desplegaba en el acceso del edificio el Cuerpo de Operaciones Especiales.

Sin embargo, Campias cedió y la mujer pudo salir, según informó la policía. La víctima fue rápidamente trasladada en un móvil a Sanidad Policial para una revisión, indicándose que no había sufrido lesiones.

Pero no sería el final del drama: Mientras la joven ya estaba a resguardo, en el segundo piso aún se mantenía el tenso diálogo intentando calmar al muchacho que, según se supo, atravesaba una profunda depresión.

Pasadas las 15.30, Campias dialogaba con sus familiares cuando un estruendo provocó el sobresalto de todos. Inmediatamente ingresa el COE y observan que el joven estaba tendido con lo que sería una herida de arma de fuego autoinflingida en la cabeza.

Personal médico del Servicio de Emergencias 107 subió para socorrerlo, pero el joven ya había perdido la vida. El trabajo de la policía, peritos, fiscal y ayudante fiscal se extendió por varias horas más. El cuerpo de Campias fue retirado pasadas las 17.15.

El revuelo generado en torno a lo ocurrido fue tal que no solo se evidenció en la cantidad de medios que con el correr de los minutos se fueron sumando montando una guardia frente al edificio, sino además en la presencia para interiorizarse de lo sucedido del subjefe de la Policía del Chaco, David Vega.

Notas Relacionadas