"La provincia sigue teniendo un índice muy alto de femicidios"
La funcionaria analizó datos del Registro Nacional de la Justicia, según el cual en 2025 se registraron diez muertes por femicidio en el Chaco y 191 en el país.
Aunque los últimos registros nacionales muestran una disminución en la cantidad de femicidios, la realidad chaqueña continúa siendo motivo de preocupación. Así lo señaló a NORTE, la directora del Centro Judicial de Género del Poder Judicial del Chaco, Luciana Sampietro, al analizar los datos difundidos recientemente por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

"En términos generales, a nivel nacional se ha notado un descenso importante entre los últimos dos años de verificación, pero eso no se debe medir en términos absolutos porque cada situación de las provincias es diferente", explicó. En ese sentido, remarcó que "el Chaco es un ejemplo de que el número general no refleja necesariamente las realidades provinciales".
Según detalló, el último informe nacional ubica nuevamente a la provincia en el primer lugar en tasa de femicidios por cada 100.000 mujeres. "El Chaco lamentablemente sigue teniendo un índice muy alto. De hecho, si se toma por tasa poblacional, la tasa del Chaco sigue siendo la primera también en 2025", afirmó.
Los datos corresponden al Registro Nacional de Femicidios de la Justicia Argentina, elaborado de manera conjunta entre la Oficina de la Mujer de la Corte Suprema y las áreas especializadas de los poderes judiciales provinciales. En el caso de Chaco, durante 2025 se registraron diez muertes por femicidio, mientras que a nivel nacional se contabilizaron 191 víctimas directas.

Un trabajo sostenido desde la Justicia
Sampietro destacó que el Poder Judicial chaqueño ha desarrollado en los últimos años una estructura específica para atender las situaciones de violencia de género. "La perspectiva de género es un deber absoluto para el Poder Judicial del Chaco", sostuvo.
La funcionaria enumeró entre los recursos disponibles las fiscalías especializadas, áreas específicas de atención, la intervención de los juzgados de Paz y Faltas en todo el territorio provincial y los procesos de violencia familiar y penal. "Hay un abanico de recursos y un trabajo muy sólido que se viene realizando desde hace años", señaló.
Sin embargo, aclaró que las herramientas judiciales por sí solas no alcanzan para revertir una problemática estructural. "Lo que se debe mejorar tiene que ver con un cambio cultural. La cultura es lo que genera la violencia de género", expresó.
Para Sampietro, las raíces del problema están vinculadas a patrones históricos de desigualdad. "Somos sociedades históricamente patriarcales, con mucha formación y educación en sistemas opresivos y discriminatorios. Mientras eso no cambie en el chip cultural, va a ser muy difícil", afirmó.

El impacto de la crisis económica
La directora del Centro Judicial de Género también planteó una mirada cautelosa respecto de la baja en algunos indicadores nacionales. Según explicó, una reducción en las denuncias no siempre implica una disminución real de la violencia.
"Las mujeres denuncian menos cuando hay mayor problemática socioeconómica. Prefieren resguardarse o seguir sosteniendo su situación de sometimiento porque el riesgo se incrementa cuando denuncian", indicó.
En ese sentido, advirtió que "podemos recibir menos casos en la Justicia porque denuncian menos porque están peor, no porque estén mejor". Por ello consideró necesario analizar las estadísticas con perspectiva de género y contemplando el contexto social y económico.
Finalmente, Sampietro llamó a fortalecer los mensajes de acompañamiento y protección hacia quienes atraviesan situaciones de violencia de género. "Es de crucial importancia que levantemos fuertemente los discursos del amor, de la paciencia, de la tolerancia y del acompañamiento a las víctimas", sostuvo.
Además, remarcó que las herramientas judiciales permiten detectar los casos falsos cuando existen elementos para hacerlo. "Hay que defender a las víctimas, hay que protegerlas, y después, si se demuestra que es mentira, están todos los carriles para demostrarlo", señaló.
Pese a los esfuerzos institucionales, la funcionaria reconoció que la problemática continúa siendo un desafío central para la provincia. "Lamentablemente Chaco sigue siendo una provincia en la que tenemos que seguir trabajando", concluyó.










