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Inversiones chinas en la provincia

La presencia en El Impenetrable de un grupo de inversores chinos interesado en poner en marcha un proyecto productivo en la zona del Interfluvio Teuco-Bermejito forma parte del nuevo protagonismo que asume el gigante asiático en el tablero internacional como potencia emergente.

bien hay quienes aseguran que América Latina no es, en rigor, una prioridad para los planes de inversiones de China, lo cierto es que desde que en la década del 2000 Beijing puso la lupa sobre los países de la región -entre ellos Argentina, por supuesto- el interés chino tuvo altibajos, pero nunca desapareció. Según informó este diario a través de su agencia en Castelli, la firma de los primeros acuerdos con los propietarios de las tierras ubicadas en la zona del Interfluvio podría concretarse en las próximas semanas, y a partir de ahí comenzaría a ponerse en marcha el proceso para producir banana, mango y otras especies frutales que se adaptan al clima de la zona.

Desde hace ya varias décadas China realiza lentos pero sostenidos movimientos para instalarse en el primer plano de la escena mundial, logrando poner nerviosos a otros jugadores de peso como Europa y Estados Unidos. De hecho, la relación diplomática con Washington se puso más tensa aún con la llegada de Joe Biden a la Casa Blanca, a tal punto que el mandatario estadounidense dijo a poco de asumir que “China no se convertirá en el líder mundial” mientras él sea presidente. Pero mientras EEUU se esfuerza para contrarrestar la influencia de Beijing en el escenario global, la potencia asiática combina su milenaria paciencia con su gran capacidad de inversiones para poder avanzar con préstamos para proyectos que apuntan a centrales hidroeléctricas hasta líneas ferroviarias. Se estima que solo entre 2005 y 2015 las inversiones chinas aportaron cerca de 1700 millones de dólares por año a América Latina. El flujo de capitales chinos hacia nuestro país llegó para impulsar, entre otras obras, la construcción de represas sobre el río Santa Cruz; el parque solar Cauchari, en Jujuy, de 300 megavatios y otros similares, aunque de menor envergadura en Córdoba y Salta, por citar algunos ejemplos.

En el Chaco, en tanto, en marzo pasado las autoridades provinciales confirmaron que se avanza con una agenda de inversiones con el gigante asiático. En esa oportunidad, el gobernador Jorge Capitanich dialogó por videoconferencia con el embajador argentino en China, Sabino Vaca Narvaja, y al término del encuentro se informó que se avanzó con las conversaciones en torno a la propuesta para la construcción del segundo puente para unir las provincias de Chaco y Corrientes, sobre proyectos de exportación de carne porcina y también productos del Centro Biotecnológico Agroforestal del Chaco y un acuerdo de hermandad con la provincia de Henan. En esa ocasión, además, Capitanich explicó que, en lo relacionado con la construcción del segundo puente interprovincial, Argentina cumplió con los requisitos que incluían la declaración de interés por parte de las provincias del Chaco y Corrientes, y fundamentalmente la inclusión en el Presupuesto 2021, tras la aprobación del proyecto ejecutivo, para la garantía del Tesoro como obra prioritaria.

El coloso asiático ha venido acumulando año tras año superávits de su comercio exterior, lo que le permitió avanzar con su estrategia de posicionamiento a escala global que obedece, en gran medida, a su necesidad de dar respuestas a una población de casi 1400 millones de habitantes, esto es, más del doble de toda la población de América Latina, y a una economía que tiene altos niveles de demanda de materias primas. Como ninguna otra nación en el mundo, China tiene una enorme necesidad de recursos energéticos, minerales y de alimentos. Y esa necesidad crece a medida que crece de manera exponencial su población.

Por eso Argentina, en tanto país con gran capacidad para producir alimentos, sigue figurando en el radar de esta potencia emergente, a la que algunos definen como una aspiradora mundial de materias primas agrícolas.

En apenas poco más de tres décadas China pasó de ser un país subdesarrollado a convertirse en una de las potencias económicas del mundo con capacidad de volcar inversiones en los cuatro puntos cardinales. En este contexto en el que llegan sus inversiones al Chaco, una provincia que tiene por delante el desafío de diversificar, agregar valor e incorporar tecnología a sus productos.

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