Resistencia23°Min. 20° • Max. 31°

Actuar como una comunidad

La gestión de la pandemia requiere fortalecer los vínculos entre la comunidad científica, los gobernantes y la ciudadanía para poder hacer frente a las noticias falsas, los rumores y teorías descabelladas que buscan sembrar desconfianza entre la población sobre las medidas de cuidado.

La crisis sanitaria alteró la vida cotidiana de millones de personas en todo el mundo y si bien la ciencia logró desarrollar vacunas en tiempo récord, demostrando de esa manera su capacidad para resolver algunos de los más importantes desafíos que planteó el virus, paradójicamente muchas personas desconfían del trabajo de los investigadores. En buena medida esa desconfianza se nutre de personajes mediáticos que, en busca de mejores mediciones de audiencia, no dudan en decir disparates. Uno de los casos más extremos fue el de una comunicadora que en un medio de alcance nacional afirmó que existió manipulación de los hisopados para incrementar los diagnósticos positivos de Covid-19. Antes, un grupo autodenominado “Médicos por la verdad” que es conocido por su rechazo las vacunas y por viralizar contenidos falsos sobre la pandemia sostuvo que “el virus existió siempre”, que “el uso de barbijo y el distanciamiento social no son medidas sanitarias” y que “el coronavirus se puede combatir con el dióxido de cloro”. En este último caso, cada una de estas afirmaciones fueron verificadas por el sitio Chequeado.com, que demostró que ninguna de ellas tenía sustento.

El coronavirus que causa la enfermedad Covid-19 es un patógeno relativamente nuevo para la ciencia y es por eso que no se sabe todo sobre él. En la lucha contra la pandemia, los investigadores no avanzan en línea recta, sino en zig zag. “Es posible que algo que consideramos cierto hace diez días, hoy lo consideremos incierto o falso. Porque cuanta más ciencia hacemos, más cosas sabemos, y más cosas sabemos que no sabemos. Acumulamos certezas e incertezas. Ambas construyen conocimiento”, observa la licenciada en Química, Deborah García Bello, en su libro “No tocar. Ciencia contra la desinformación en la pandemia de Covid-19”, donde se explica cómo trabajan los científicos durante la pandemia y que se resume en una frase: todo lo que sabemos puede cambiar.

Algo similar planteó el matemático y diputado francés Cédric Villani, durante su intervención en el Festival de Ciencia Puerto de Ideas de Antofagasta, Chile, que se llevó a cabo el último fin de semana en formato digital. “Muy a menudo encontramos que los científicos cambian de opinión sobre un tema importante. Lo que pasa es que la ciencia es un proceso en el que los humanos luchan contra lo desconocido, buscan explorar nuevos territorios y adentrarse en la aventura. Hay muchos giros y vueltas. No vamos en una dirección determinada. Intentamos de diferentes maneras, nos perdemos y nos encontramos una y otra vez. En definitiva, es un proceso muy humano, caótico e impredecible, y debemos tener eso en cuenta”, señala Villani al hacer referencia a los desafíos que enfrenta la comunidad científica.

Es importante que toda la sociedad comprenda que a pesar de los avances logrados en la lucha contra la pandemia, en estos tiempos de incertidumbre los científicos todavía tienen muchas preguntas sin responder sobre el virus. Pero eso no quiere decir que se pueda asignar el mismo valor al proceso que lleva a la evidencia científica, que a los comentarios de un personaje mediático de la TV que no duda en afirmar, por ejemplo, que “la vacuna mata”.

Cuando se observa el amplio debate que hay en la actualidad sobre la ciencia, la eficacia de las vacunas y medidas para hacer frente a la pandemia, se advierte que algunas personas pretenden que todas las respuestas sean contundentes. Así como hay algunos que hablan de confinamiento total otros denuncian un avasallamiento a las libertades individuales. No hay término medio. Es necesario dejar de lado las posiciones extremas y evitar las confrontaciones estériles que no hacen otra cosa que aumentar la vulnerabilidad de la población frente al virus. En el contexto actual no vale la pena prestar atención a quienes siembran desconfianza y desaliento. En lugar de ello, resultará más productivo reflexionar sobre la responsabilidad colectiva porque, como afirma el físico italiano Paolo Giordano, “el contagio es una infección de nuestra red de relaciones; en tiempos de contagio, somos un solo organismo, una comunidad”.

Te puede interesar