Qué es Alcohólicos Anónimos para usted
Sólo usted puede tomar la decisión de probar Alcohólicos Anónimos (A.A.), si le parece que el programa le puede ayudar
“Nosotros los miembros de A.A. llegamos al programa porque reconocimos finalmente que no podíamos controlar nuestra forma de beber. Al principio estábamos poco dispuestos a admitir que nunca podríamos beber sin peligro. Pero los miembros experimentados de A.A. nos explicaron que sufríamos de una enfermedad. Nos enteramos de que mucha gente estaba afligida por los mismos sentimientos de culpabilidad, soledad y desesperación que nosotros teníamos. Descubrimos que teníamos esos sentimientos porque padecíamos de la enfermedad del alcoholismo. Tomamos la decisión de tratar de hacer frente a la realidad de los efectos del alcohol en nuestras vidas.

A continuación se encuentran algunas de las preguntas que tratamos de contestar con sinceridad. Si respondimos Sí a cuatro o más preguntas, lo tomamos como un indicador de que teníamos un grave problema con la bebida. Pruébelo y recuerde que no es una vergüenza enfrentarse al hecho de que se tiene un problema”.
¿Trató alguna vez de dejar de beber durante una semana o más, sin haber podido cumplir el plazo?
La mayoría de los A.A. hicimos todo tipo de promesas a nosotros mismos y a nuestras familias. No pudimos cumplirlas. Luego llegamos a A.A., y A.A. nos dijo: Trate de no beber hoy. Si no bebe hoy, hoy no se emborrachará.
¿Le molestan los consejos de otras personas en cuanto a su forma de beber; le gustaría que dejasen de meterse en sus asuntos?
En A.A. no decimos a nadie lo que tiene que hacer. Hablamos simplemente de nuestras experiencias con la bebida, los líos en los que nos metíamos, y cómo logramos dejar de beber. Nos agradaría ayudarlo si así lo desea.
¿Cambió de una clase de bebida a otra con el objeto de evitar emborracharse?
Intentamos multitud de trucos. Nos hacíamos bebidas suaves. Tomábamos solamente cerveza. No tomábamos cócteles. Bebíamos solamente los fines de semana. Todo lo que se pueda imaginar, ya lo probamos. Pero si tomábamos algo que contuviera alcohol, generalmente terminábamos por emborracharnos.
¿Tuvo que tomar algún trago al levantarse por la mañana durante el año pasado? ¿Necesita un trago para ponerse en marcha, o para quitarse los temblores?
Esta es una indicación bastante segura de que usted no es un bebedor ‘social’.
¿Tiene envidia de las personas que pueden beber sin meterse en líos?
Casi todos nosotros nos preguntamos alguna vez por qué no somos como la mayoría de la gente, que puede tomarlo o dejarlo.
¿Tuvo algún problema relacionado con la bebida durante el año pasado?
¡Sea sincero! Los médicos dicen que si se tiene un problema con el alcohol y se sigue bebiendo, el problema va a empeorar, nunca mejorar. Al final, morirá, o terminará en una institución para pasar confinado lo que le quede de vida. La única esperanza está en dejar de beber.
¿Su forma de beber causó dificultades en su casa?
Antes de llegar a A.A., casi todos solíamos decir que lo que nos impulsaba a beber eran nuestros problemas familiares o las personas con quienes vivíamos. No se nos ocurrió nunca que la bebida lo hacía todo cada vez peor, que nunca solucionó problema alguno.
¿Trata usted de conseguir tragos ‘extras’ en las fiestas, por temor de no tener suficiente?
La mayoría de nosotros solíamos tomarnos ‘unos cuantos’ tragos antes de ir a una fiesta, si creíamos que no nos iba a bastar la ración. Y si no nos servían con la suficiente rapidez, íbamos a otra parte para conseguir más.
¿Persiste usted en decir que puede dejar de beber en el momento que quiera, a pesar de que sigue emborrachándose cuando no quiere?
Muchos de nosotros nos engañábamos, diciendo que bebíamos porque queríamos beber. Después de unirnos a A.A., llegamos a saber que una vez que empezábamos a beber, no podíamos parar.
¿Faltó a su trabajo o a la escuela a causa de la bebida?
Muchos de nosotros ahora reconocemos que a menudo nos ausentábamos ‘por estar enfermos’ cuando en realidad estábamos con resaca o borrachos.
¿Tuvo ‘lagunas mentales’? ¿Pasó horas o días bebiendo sin poder acordarse de lo que hizo o qué le pasó?
Al llegar a A.A., descubrimos que esa era una indicación bastante segura del alcoholismo.
¿Pensó que llevaría una vida mejor si no bebiera?
Muchos de nosotros empezamos a beber porque la bebida hacía que la vida nos pareciera más agradable, al menos por algún tiempo. Luego nos sentimos atrapados. Estábamos bebiendo para vivir y viviendo para beber. Estábamos hartos de estar hartos y recurrimos a A.A.
¿Cuál es su resultado?
¿Respondió SÍ a cuatro o más preguntas? De ser así, es probable que tenga un problema con el alcohol. ¿Por qué decimos esto? Porque miles de miembros de A.A. dijeron durante muchos años. La dura experiencia les enseñó la verdad respecto a sí mismos. Pero repetimos que solamente usted puede decidir si le parece que A.A. le puede ser útil. Considérelo con mente abierta. Si responde afirmativamente, nos agradaría enseñarle cómo nosotros logramos dejar de beber. No tiene que hacer más que buscarnos. A.A. no promete resolver los problemas de su vida. Pero podemos enseñarle cómo vamos aprendiendo a vivir sin beber ‘un día a la vez’.
Nos mantenemos alejados de aquel primer trago. Si no nos tomamos el primer trago, no podremos tomarnos el décimo. Al liberarnos de la bebida, encontramos la vida mucho más fácil de manejar.
Fuente: Alcoholics Anonymous World Services, Inc. Literatura aprobada por la Conferencia de Servicios Generales de A.A.
En Corrientes los lugares de reunión de A.A. son: Centro de Jubilados en calle La Rioja 656, los miércoles a las 18,30hs y los viernes a las 20hs; y en calle Colon 1599, los viernes a las 20hs; y además, en la Parroquia Nuestra Señora de Pompeya.
En Resistencia: Los lunes y viernes de 19 a 21hs en Avenida Italia 2100, doblar a la derecha 20 mts, Capilla San Gerardo.
Grupos de Familia y amigos de alcohólicos
Al-Anon y Alateen buscan alcanzar la armonía y el éxito en cada grupo, y esto dependerá del vivo espíritu de hermandad y del mejoramiento individual.
Hoy, estos hombres, mujeres y adolescentes están llenos de valor y confianza en sí mismos porque encontraron comprensión y aprendieron sobre lo que tienen que hacer para ayudarse a sí mismos, y esto puede indirectamente ayudarles a sus familiares alcohólicos, a sus seres queridos y a sus amigos, ya sea que estén sobrios o no. “Al-Anon siempre será lo que nosotros, sus miembros, logremos que sea. En Al-Anon nosotros creemos que nuestros beneficios dependerán de la voluntad que tengamos de compartirlos con los demás, pues bien sabemos que nunca podemos dar tanto como recibimos”.
Todos los debates de Al-Anon deben de ser constructivos, útiles, afectuosos y comprensivos. Al luchar por estos ideales, evitan temas que puedan conducir al desacuerdo y distracción de sus objetivos.
Debates sobre religión: “Al-Anon no está aliado con ninguna secta ni religión, entidad política, organización ni institución”. Es un programa espiritual que no se basa en ninguna forma de religión en particular. Todo el mundo es bienvenido. No echan a perder su propósito involucrándose en discusiones con respecto a principios religiosos específicos.
Murmuración: “Nos reunimos para ayudarnos a nosotros mismos, así como para ayudar a otros a aprender y usar la filosofía de Al-Anon”. En los grupos, la murmuración no tiene cabida. No se discute sobre los miembros u otras personas, ni sobre el alcohólico en particular. Su dedicación al anonimato hace que la gente tenga confianza en Al-Anon. El estar ventilando repetidamente los asuntos que se tratan en las reuniones puede echar a perder los propósitos primordiales por los cuales se reúnen. Dominio: “Nuestros dirigentes son tan solo fieles servidores, y no gobiernan. Ningún miembro de Al-Anon debe dirigir, asumir ningún tipo de autoridad ni dar consejos”. El programa se basa en las sugerencias, en el intercambio de experiencias y en el sistema de turnos de sus dirigentes al asumir responsabilidades. Los grupos avanzan a su paso y en su propia forma.
¿QUÉ ES EL ALCOHOLISMO?
La Asociación Médica Americana ha reconocido al alcoholismo como una enfermedad que se puede controlar, pero no curar. Uno de sus síntomas es un incontrolable deseo de beber. El alcoholismo es una enfermedad progresiva, y mientras el alcohólico continúe bebiendo, su impulso de beber seguirá en aumento. Si no se toman medidas para controlar la enfermedad, esta puede ocasionar la locura o la muerte. La única manera de controlar el alcoholismo es mediante la abstinencia total. La mayoría de los expertos en la materia coinciden en que el alcohólico, incluso tras varios años de sobriedad, no puede beber de nuevo porque el alcoholismo es una enfermedad para toda la vida. Hoy día existen muchos tratamientos exitosos para controlar el alcoholismo. Alcohólicos Anónimos es el más difundido y también considerado mundialmente como el más eficaz. El alcoholismo ya no es una enfermedad sin esperanzas, siempre y cuando sea reconocido y tratado.
¿POR QUÉ BEBEN LOS ALCOHÓLICOS?
Los alcohólicos beben porque piensan que tienen que hacerlo, utilizan el alcohol como una muleta o una vía de escape; se encuentran adoloridos emocionalmente y recurren al alcohol para terminar con ese dolor. Pero a la larga, llegan a crear tanta dependencia del alcohol que se convencen de que no pueden vivir sin él. Esto es lo que llamamos obsesión. Cuando algunos alcohólicos tratan de dejar la bebida, el síndrome de abstinencia resulta ser tan angustiante que recurren nuevamente a la bebida porque sienten que es la única manera de aplacar la agonía. Esto es lo que llamamos adicción. A muchos alcohólicos les gustaría beber socialmente y emplean mucho de su tiempo y esfuerzo tratando de controlarse para poder beber como las demás personas. Tratan de beber los fines de semana o se limitan a beber solo un tipo de bebida, pero nunca pueden estar seguros de poder detenerse cuando lo deseen. Terminan por emborracharse, aun cuando se habían propuesto no hacerlo. Esto es lo que llamamos compulsión. El alcoholismo es un tipo de enfermedad en la que el alcohólico no cree estar enfermo. Esto es lo que llamamos negación. Las esperanzas de recuperación estriban en su capacidad para reconocer su necesidad de ayuda, su deseo de dejar de beber y la voluntad para admitir que, por sí mismos, no pueden lidiar con el problema.










