Baterías más baratas, el futuro de VW
En un nuevo evento que el fabricante alemán ha denominado, Power Day, los de Wolfsburgo acaban de presentar el mapa de ruta que planean seguir durante esta nueva década en relación a uno de los componentes más importantes de cualquier vehículo eléctrico.
El objetivo final de la compañía es desarrollar nuevas baterías, reduciendo tanto su complejidad como los costos de su producción.

Los alemanes comenzaran aprovechando gran parte de los modelos que se construyen con la plataforma MEB propia de la marca desarrollando cargadoresa, mejores baterías y proyectando grandes fábricas donde producirlas.
Volkswagen decidió emplear un único tipo de celda en todos los packs de baterías de sus vehículos. Aunque también ha resaltado que, en algunos casos, la composición química de estas celdas podría variar para adaptarse así mejor a los requerimientos de cada vehículo.

250 GWh es la cifra de producción que Volkswagen espera manejar para dentro de unos diez años. Para llegar a ella planean construir un total de seis fábricas por toda Europa. La primera de ellas en Salzgitter, Alemania y después otra en Skellefteå, Suecia gestionada por Northvolt. Las otras plantas no están aún definidas pero hay opciones que incluyen a España, Francia y Portugal como alternativas.
Las baterías
Las baterías siguen siendo uno de los componentes más caros de un coche eléctrico y el principal obstáculo para un despegue meteórico de esa tecnología. Volkswagen pretende emplear sus nuevas celdas en el 80 por ciento de todos los eléctricos que venda de aquí a 2030, y aquí se incluyen todas las marcas del Grupo Volkswagen.

El 20 por ciento restante irá a parar a modelos concretos, solo cuando se necesite recurrir a proveedores externos para atender las necesidades de producción en situaciones excepcionales.
El fabricante alemán enfatiza la importancia de alcanzar este 80 por ciento, ya que solo de ese modo se podrán reducir drásticamente los costos de su producción aprovechando las economías de escala.
Volkswagen espera poder reducir entre un 30 y un 50 por ciento estos costos; lo que, obviamente, repercutirá en el precio final de sus vehículos reforzando su competitividad.










